Un enfermero malagueño de 71 años se jubiló apenas seis meses antes de la edad ordinaria y desde entonces pierde 50 euros por mes de su pensión. La penalización es permanente, no tiene excepciones y ya movilizó a más de 35.000 personas que firmaron su petición en Change.org.

Manuel Guarino Nuño pasó casi toda su vida adulta en el sector sanitario. Trabajó 43 años en un hospital público y, durante 27 de esos años, sumó además media jornada en una clínica privada.

En sus propias palabras, el tiempo total entre ambos empleos equivale a unos 60 años de trabajo efectivo, cotizando sin interrupciones a la Seguridad Social. Aun así, cuando tramitó su jubilación anticipada, el sistema le aplicó un coeficiente reductor que le descuenta una parte de su pensión de por vida.

El único motivo de esa penalización es haberse retirado seis meses antes de la edad legal ordinaria. No un año. No cinco. Seis meses. "Me jubilé solo 6 meses antes de la edad ordinaria. Solo 6 meses. Y aun así, por esa jubilación anticipada, se me aplica una reducción de 50 euros al mes en mi pensión. No durante 6 meses. No durante un año. De por vida", escribió Manuel en la petición pública que difundió a través de Change.org.

La reducción que sufre Manuel no es una excepción ni un error administrativo. De acuerdo con Noticias Trabajo, las jubilaciones anticipadas, tanto voluntarias como involuntarias, están reguladas por los artículos 207 y 208 de la Ley General de la Seguridad Social, y esa normativa no contempla ninguna reducción de la penalización ni excepción alguna basada en la extensión de la carrera laboral del trabajador.

Los coeficientes reductores se aplican de forma automática y se mantienen de por vida, sin importar cuántos años haya cotizado la persona.

"Parece que el sistema castiga más los meses que faltan para la edad oficial que todos los años que hemos trabajado y cotizado", aseveró Manuel con frustración en su escrito.

Una petición que ya superó los 35.000 apoyos

Harto de la burocracia y sin vías institucionales que considerara efectivas, Manuel lanzó una campaña de firmas en línea. La respuesta fue inmediata: la petición superó rápidamente los 35.000 apoyos, lo que da cuenta de que su caso no es aislado.

Para Manuel, la injusticia tiene otra arista. Además del coeficiente reductor sobre su pensión, la administración le negó el complemento de paternidad a pesar de ser padre de cinco hijos, también por el hecho de haberse jubilado anticipadamente.

"Pero el fondo del problema es el mismo", escribió en Change.org: el sistema penaliza por igual a quien se va unos meses antes, sin contemplar el volumen total de lo aportado a lo largo de décadas.

En el escrito que dirigió al Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Manuel no pide la eliminación de los coeficientes reductores para todos los casos. Su reclamo es más acotado y, según él, más justo: que se eliminen esas penalizaciones para quienes acrediten largas carreras de cotización, específicamente para quienes superaron los 40 años de aportes. "No pedimos regalos. Pedimos justicia para quienes hemos sostenido el sistema durante décadas", concluyó.

La petición también pone en evidencia una tensión de fondo en el diseño del sistema previsional español: los criterios de penalización por adelanto en la edad de retiro no distinguen entre trayectorias laborales cortas y largas. Un trabajador con 20 años cotizados y otro con 43 reciben idéntico tratamiento si se jubilan el mismo tiempo antes de la edad ordinaria.

"Después de trabajar más de 40 años, después de cotizar durante décadas, después de haber servido a la sanidad y a la sociedad, el sistema me castiga para siempre por haberme jubilado unos meses antes", escribió en Change.org.