Luis Miguel García, de 62 años, acumula casi medio siglo entre motores. Empezó a trabajar con apenas 16 y, desde 1995, está al frente del taller familiar que abrió junto a su mujer en Alcalá de Henares.

Ahora, esa experiencia también encuentra un altavoz en "A pie de taller", el proyecto que comparte con su hija, la periodista Lara García Pozo, para acercar la realidad de un oficio “tan imprescindible como, a menudo, incomprendido”.

Con él repasamos qué averías se disparan cuando suben las temperaturas y por qué el calor puede convertirse en el peor enemigo de un coche.

"Las altas temperaturas aceleran el deterioro interno de la batería y reducen su vida útil"

-Cuando llegan las altas temperaturas, ¿qué empieza a cambiar dentro del taller? ¿Qué averías pasan a ser las más habituales?

En cuanto suben las temperaturas empiezan a aparecer muchos problemas relacionados con la refrigeración del motor. Vemos radiadores que pierden, manguitos deteriorados, bombas de agua que dejan de funcionar o termostatos que fallan.

También llegan bastantes coches con el aire acondicionado averiado, porque es cuando más se le exige. Y otro clásico son los neumáticos: el asfalto alcanza temperaturas muy altas y, si no están en buen estado o llevan una presión incorrecta, sufren mucho más.

También aparece algo que se repite todos los años: los conductores que llegan justo antes de irse de vacaciones porque necesitan el coche para salir al día siguiente. Muchas veces el vehículo ya llevaba tiempo dando señales.

Luis Miguel García, mecánico, asegura que el calor afecta la bateria. Foto: IG @a_pie_de_taller

-Hay una avería del verano que todavía sorprende a muchos conductores: la batería. Siempre se ha relacionado con el frío, pero ¿es realmente el calor quien más la castiga?

-Mucho más de lo que pensamos. El frío es el momento en el que muchas baterías empiezan a fallar porque al motor le cuesta más arrancar, pero el desgaste suele haber empezado antes. Las altas temperaturas aceleran el deterioro interno de la batería y reducen su vida útil.

Muchas de las baterías que dejan de funcionar en invierno llegan ya muy castigadas después de haber soportado meses de calor. Es algo que vemos habitualmente en el taller: cuando llega el frío y una batería falla, muchas veces el problema empezó durante el verano.

"Muchas veces todo empieza con una fuga pequeña o con una bomba de agua que está empezando a fallar"

-Antes de que llegue una avería, ¿el coche suele dar algún aviso que muchos conductores pasan por alto?

-Sí, y conviene hacerle caso. Que la temperatura del motor suba más de lo normal, que el aire acondicionado enfríe menos, notar un olor extraño o ver una pequeña fuga de refrigerante son señales que no deberían ignorarse.

También cuando el electroventilador funciona continuamente. Muchas veces son avisos pequeños que aparecen en un momento en el que el coche todavía sigue funcionando, y por eso se dejan pasar. Pero si se atienden a tiempo pueden evitar una avería mucho más seria.

Hacer una revisión períodica ayuda a evitar problemas. Foto: Archivo

-De todas las averías que ve en verano, ¿cuál es la que más le preocupa cuando un coche entra por la puerta del taller?

-Los sobrecalentamientos del motor. Muchas veces todo empieza con una fuga pequeña o con una bomba de agua que está empezando a fallar. El conductor puede pensar que no pasa nada y seguir circulando, pero si el motor trabaja sin una refrigeración adecuada, el problema puede multiplicarse. Lo que podía ser una reparación sencilla puede acabar convirtiéndose en una avería mucho más importante.

-Para quien está a punto de hacer cientos de kilómetros este verano, ¿cuál es el consejo que nunca se cansa de repetir?

-Que no espere a que el coche le obligue a parar. Una revisión sencilla antes de salir puede evitar muchas de las averías que vemos en verano. Igual que organizamos el viaje o preparamos las maletas, también merece la pena comprobar que el coche está preparado para soportar las altas temperaturas. Al final no hablamos solo de evitar una avería. Hablamos de viajar con tranquilidad y seguridad.

Pau Allué, La Vanguardia.