Estados Unidos canceló más de 175.000 visas desde que el presidente Donald Trump regresó a la Casa Blanca, en medio del endurecimiento de las políticas migratorias de su segunda administración. La cifra representa un fuerte incremento frente a los niveles registrados durante el gobierno anterior.

Según datos difundidos por el Departamento de Estado y recogidos por The Guardian, las autoridades revocaron visas de extranjeros acusados de incumplir las condiciones de sus permisos, cometer delitos, defraudar a ciudadanos estadounidenses, abusar del sistema migratorio o representar una amenaza para la seguridad nacional.

La administración también incluyó entre las razones para cancelar visas los llamados a ejercer violencia contra estadounidenses y determinados casos vinculados con cuestiones de política exterior.

El Departamento de Estado sostuvo que muchas de las decisiones se produjeron después de que los titulares de las visas tuvieran algún tipo de contacto con las fuerzas de seguridad. Entre los motivos más frecuentes aparecen agresiones, conducción bajo los efectos del alcohol, robos y delitos relacionados con drogas.

También se mencionaron casos de conducción imprudente, abuso sexual, maltrato infantil y fraude.

Las cancelaciones de visas aumentaron desde 2025

La nueva estrategia no se limita a revisar solicitudes antes de autorizar el ingreso a Estados Unidos. Foto ilustrativa Shutterstock

La comparación con los últimos años permite dimensionar el cambio. Durante 2024, bajo la administración de Joe Biden, el Departamento de Estado revocó aproximadamente 40.000 visas.

En 2025, primer año del segundo mandato del presidente Trump, la cifra superó las 100.000.

El ritmo siguió aumentando durante 2026. Mientras que el año pasado se registraban aproximadamente 8.000 cancelaciones mensuales, actualmente la cifra supera las 10.000 por mes.

Sin embargo, el Departamento de Estado no proporcionó un desglose completo de las más de 175.000 visas canceladas. Por ese motivo, no es posible determinar cuántas corresponden a delitos graves y cuántas a infracciones migratorias de menor gravedad, como permanecer en Estados Unidos después del vencimiento del permiso autorizado.

La dependencia difundió algunos ejemplos para justificar la política. Entre ellos mencionó a personas acusadas de violación, abuso sexual, secuestro, tráfico y explotación sexual de menores, violencia doméstica y conducción bajo los efectos de drogas o alcohol.

Cancelaciones relacionadas con expresiones políticas

Algunas de las revocaciones también generaron controversia porque estuvieron relacionadas con expresiones políticas de ciudadanos extranjeros.

Uno de los casos más conocidos fue el de Rümeysa Öztürk, una estudiante turca de doctorado en la Universidad Tufts. Su visa fue cancelada después de que participara en la redacción de un artículo de opinión crítico con la postura de la universidad respecto de la guerra en Gaza.

Algunas de las revocaciones también generaron controversia porque estuvieron relacionadas con expresiones políticas de ciudadanos extranjeros.. Foto Shutterstock

Öztürk fue detenida por las autoridades migratorias, aunque posteriormente un juez desestimó el caso en su contra. Finalmente regresó a Turquía.

El Departamento de Estado también informó que canceló visas de varios extranjeros por comentarios relacionados con el asesinato del activista conservador Charlie Kirk en septiembre de 2025.

Por otra parte, el secretario de Estado, Marco Rubio, determinó que algunos ciudadanos extranjeros podían ser deportados por razones relacionadas con la política exterior estadounidense.

Entre los ejemplos difundidos aparecen un ciudadano cubano vinculado, según el gobierno, con una campaña de influencia relacionada con La Habana; ciudadanos iraníes con conexiones con el gobierno de Teherán; y un ciudadano kuwaití acusado de expresar hostilidad contra el presidente estadounidense.

El gobierno revisa unos 55 millones de titulares de visas

La nueva estrategia no se limita a revisar solicitudes antes de autorizar el ingreso a Estados Unidos.

El Departamento de Estado señaló que las cancelaciones forman parte de un sistema de evaluación continua implementado el año pasado. El mecanismo permite revisar aproximadamente a 55 millones de extranjeros que poseen visas estadounidenses vigentes para detectar información que pueda indicar que dejaron de cumplir los requisitos.

Las autoridades también informaron que una embajada estadounidense en el norte de África canceló más de 100 visas de padres acusados de viajar principalmente a Estados Unidos para que sus hijos nacieran en el país y obtuvieran la ciudadanía estadounidense.

La administración Trump intenta restringir esa práctica mediante una orden ejecutiva, aunque la medida enfrenta una disputa judicial.

Cancelar una visa no significa automáticamente una deportación

La magnitud de las cancelaciones generó críticas entre especialistas en inmigración. Foto: AP/Nathan Howard

La revocación de una visa y la deportación son procedimientos diferentes. El Departamento de Estado tiene autoridad sobre las visas, mientras que las expulsiones del territorio estadounidense corresponden al Departamento de Seguridad Nacional (DHS).

Según las cifras citadas por The Guardian, el DHS asegura que más de 605.000 personas fueron expulsadas de Estados Unidos desde el regreso del presidente Trump al poder.

La magnitud de las cancelaciones generó críticas entre especialistas en inmigración. Adriel D. Orozco, asesor principal de políticas del American Immigration Council, cuestionó que el Departamento de Estado agrupe dentro de una misma cifra situaciones muy diferentes, desde arrestos por conducir bajo los efectos del alcohol hasta expresiones políticas y decisiones relacionadas con política exterior.

Para la administración, en cambio, la revisión permanente es una herramienta para garantizar que quienes recibieron autorización para ingresar o permanecer temporalmente en el país continúen cumpliendo las condiciones exigidas.

El Departamento de Estado resumió su posición al anunciar las cifras: “Una visa estadounidense es un privilegio, no un derecho”.