Perforar más de 500 metros de hielo en la Antártida no es solo un desafío técnico: es una forma de viajar en el tiempo. Bajo esa enorme capa congelada, los científicos buscan pistas sobre cómo era el planeta mucho antes de que existieran las ciudades o incluso los humanos.

En este caso, un equipo internacional del proyecto SWAIS2C logró atravesar unos 525 metros de hielo utilizando agua caliente a alta temperatura para abrir un canal vertical en uno de los lugares más extremos del planeta.

Según los científicos, el objetivo no era el hielo en sí, sino lo que estaba debajo. Allí, ocultos durante millones de años, se encuentran sedimentos que funcionan como archivos naturales del clima y de la historia de la Tierra.

Lo que encontraron podría cambiar la forma en que entendemos el futuro del planeta. Esos restos indican que hubo momentos en los que zonas hoy completamente congeladas estuvieron libres de hielo y cubiertas por océanos.

Un viaje al pasado escondido bajo kilómetros de hielo

El procedimiento y los hallazgos de esta expedición, de la que participaron investigadores de universidades como la Victoria University of Wellington y la University of Otago, revelan aspectos clave sobre el clima del pasado y su impacto en el futuro.

Estos son los puntos más importantes:

  • Uso de agua caliente para perforar el hielo. Los científicos utilizaron un sistema de perforación con agua a alta temperatura para derretir el hielo y crear un pozo profundo, una técnica clave para atravesar capas tan densas.

Los misterios de la Antártida. Foto: Pexels.

  • Más de medio kilómetro hasta llegar al fondo. La perforación alcanzó entre 523 y 525 metros de profundidad antes de llegar al lecho rocoso, donde se encuentran los sedimentos antiguos.

  • Extracción de un núcleo de sedimentos único. Una vez atravesado el hielo, se recuperaron más de 200 metros de barro y rocas, formando el registro más largo obtenido bajo una capa de hielo.

  • Un archivo de hasta 23 millones de años. Las capas recuperadas contienen información sobre cambios ambientales ocurridos durante millones de años, incluyendo períodos mucho más cálidos que el actual.

  • Evidencia de océanos donde hoy hay hielo. Los restos encontrados, como fragmentos de organismos marinos, indican que esa región estuvo libre de hielo en ciertos momentos de la historia.

  • Claves para entender el cambio climático actual. Estos registros permiten comparar el pasado con el presente y evaluar cómo podrían reaccionar los hielos antárticos ante el aumento de temperatura global.

  • Importancia del límite de los 2 °C. El estudio se centra en entender qué ocurre cuando la temperatura global supera ese umbral, considerado crítico en acuerdos climáticos internacionales.

  • Impacto potencial en el nivel del mar. El hielo de la Antártida occidental contiene suficiente agua como para elevar el nivel del mar varios metros si se derrite completamente.

  • Un trabajo en condiciones extremas. La perforación se realizó a cientos de kilómetros de la base más cercana, con equipos trabajando en turnos constantes para aprovechar el tiempo disponible.

  • Un proceso que recién comienza. Aunque el material ya fue recuperado, su análisis llevará años. Cada capa debe estudiarse para reconstruir con precisión las condiciones del pasado.

Antártida. Foto: Observatorio de Vigilancia Volcánica.

Este tipo de investigación muestra cómo el pasado puede funcionar como una advertencia. Las capas de sedimentos no solo cuentan lo que ocurrió, sino que ayudan a anticipar lo que podría pasar.

Lo que hoy es una superficie helada de más de medio kilómetro pudo haber sido, alguna vez, un océano abierto. Y entender cuándo y por qué ocurrió ese cambio no solo explica el pasado, sino que ayuda a anticipar cómo podría reaccionar el planeta en el futuro.