River cerró un mercado de pases importante. Por la cantidad de jugadores traídos y por la gran erogación de dinero efectuada. Por 67 millones de dólares, fueron 9 los jugadores que se sumaron al plantel que conduce Eduardo Coudet y que una vez amalgamado el equipo intentarán revertir el duro presente futbolístico del conjunto de Núñez, que perdió los cinco partidos que jugó en el semestre.
El presidente de la institución, Stefano Di Carlo, confirmó que River ya se retiró del mercado de pases, que fue “agresivo” y que, según las propias palabras del titular del club, fueron “tres mercados en uno”. ¿A qué se refirió con esa frase?
River pasó del gradualismo al shock. Y en un mercado de pases reconfiguró un plantel. Se fueron 18 jugadores, entre los 14 borrados, de los que la mayoría ya se fueron a otros destinos y solo quedan 4 entrenándose en el predio de Cantilo, las partidas de Franco Armani y de Juan Fernando Quintero, la transferencia de Facundo Colidio al Vasco da Gama y el préstamo de Ulises Giménez a Sarmiento, y llegaron 9 futbolistas.
Stefano Di Carlo, presidente de River, ofreció una conferencia de prensa. (Luciano Thieberger)
El objetivo de la dirigencia fue sacar jugadores, con altos salarios en la mayoría de los casos, para reinvertir en otros que consideran que pueden darle más jerarquía y un salto de calidad al plantel, que se completa con algunos juveniles, aunque la intención era bajar la cantidad de la plantilla y tener un número más cercano al que utilizan clubes europeos, donde generalmente no superan los 25 o 26 jugadores.
Di Carlo había dicho hace dos meses y medio en una entrevista en ESPN que River iba a hacer un "mercado agresivo", en el que previamente iba a haber una salida masiva en torno a los 15 futbolistas.
De esa manera, aun con el ruido mediático que generó la decisión de que los 14 apartados fueran al predio de Cantilo y se cambiaran en un container ya que los vestuarios aún no están terminados, cumplieron el objetivo. Aun con los errores asumidos y la autocrítica por las formas en las que se hizo la depuración, pero con el convencimiento de que "la medida de fondo era necesaria".
En ese sentido, Di Carlo manifestó: "Hicimos tres mercados de pases en uno, dada la criticidad del momento. Cometimos errores como muchos, pero no por eso dejamos de hacer".
Los jugadores de River apartados que se entrenaban en el predio de Cantilo.
La referencia a "tres mercados en uno" tiene que ver en primer lugar con la gran cantidad de salidas, algo que no se produce habitualmente en una sola ventana de transferencias. En segundo término, con el dinero erogado, que alcanzó los 67 millones de dólares, algo que generalmente se daría en tres mercados o en dos, como sucedió el año pasado cuando también se realizó una fuerte inversión, aunque se eligieron mal los nombres, ya que varios de ellos terminaron en Cantilo. Y por último, en relación a que dos figuras como Thiago Almada y Ángel Correa no se traen al mismo tiempo en el fútbol argentino.
"El momento requería rediseñar el plantel. La decisión de los jugadores apartados responde a una cuestión estrictamente deportiva. Y esa decisión tiene una contracara que es poder contratar otros jugadores", afirmó Di Carlo. Y agregó: "Las formas, después de mucho reflexionar, reconocemos que fue un error. En cuanto a las maneras y la comunicación".
Los jugadores apartados fueron Paulo Díaz, Maximiliano Meza, Germán Pezzella, Fabricio Bustos, Alex Woiski, Maximiliano Salas, Giuliano Galoppo, Matías Viña, Kendry Páez, Kevin Castaño, Ian Subiabre, Santiago Lencina y Matías Galarza. Cuando se concreten todas las partidas (faltan Pezzella, Galoppo, Bustos y Galarza, mientras que Chelsea y Flamengo tienen que definir los nuevos destinos a préstamo de Páez y Viña), River habrá dejado de pagar cerca de 25 millones de dólares en salarios en esos jugadores.
El movimiento implicó una transformación profunda del plantel profesional. Y a la par, llegaron nueve refuerzos, entre los que aparecen tres campeones del mundo con la Selección Argentina —Nicolás Otamendi, Almada y Correa—, otros futbolistas provenientes del fútbol europeo como Mauro Arambarri, Francisco Ortega y Giovanni González, y dos regresos de jugadores con historia en River como Lucas Beltrán (también llegó desde Europa) y Borré y a ellos se suma Tobías Andrada, juvenil de Vélez y capitán de la Selección Sub-20, una incorporación pensada con una perspectiva de desarrollo y un potencial gran futuro.
Ahora, llegó el momento de la verdad y de que los refuerzos demuestren sus condiciones en la cancha. Y de que el Chacho pueda armar un equipo que salga de la malaria y vuelva al camino de los triunfos.
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