Desde chiquita, Nazarena Di Serio soñaba con trabajar en la televisión y ese deseo se cumplió a lo grande, no sólo tiene un lugar en los medios como panelista y periodista, sino que está al lado de grandes figuras como Moria Casán.

"Cuando me contaron que existía la posibilidad de trabajar con Moria, literalmente grité", recuerda la joven de 33 años, en diálogo con Clarín, emocionada por el lugar que ocupa hoy en La mañana con Moria (El Trece) y también en TN.

Pero la formación de Naza comenzó mucho antes, cuando con su familia tuvieron que rebuscársela vendiendo sahumerios, algo que, según ella, le dio "mucho chamuyo".

"Aparte estaba con mi mamá, no se sentía un trabajo esclavo, fuerte o una situación fea, estaba compartiéndolo con ella y me imagino que ella la habrá pasado peor que yo", asegura.

Naza nació en Ituzaingó y es hija única de una madre soltera, la criaron ella y su abuela. "Crecí en una familia de mujeres empoderadas, porque mi abuela quedó viuda muy joven, se hizo cargo de sus dos hijos, y mi mamá fue madre soltera", explica.

Y rememora: "Mi mamá limpiaba casas por hora, vivíamos con mi abuela, que en mi adolescencia ya se jubiló, pero antes también trabajaba, las dos laburando, hasta que nací yo. Entonces mi abuela me cuidaba y mi mamá iba a limpiar casas".

A pesar de las dificultades, siempre logró estar conectada con su deseo de tener una presencia en los medios y hacer todo lo que estaba a su alcance para cumplirlo.

Naza Di Serio siempre soñó con trabajar en televisión y hoy brilla en El Trece y TN. Foto: Maxi Failla.

"En mi infancia trabajé en la tele, hacía cositas, pero antes tenías que llevar la foto e ir al casting, no es como ahora que es todo digital, y en un momento ya no se podía pagar ir a 25 millones de castings", lamenta, rememorando aquellos duros tiempos.

Respecto a cómo tomó su decisión de empezar a trabajar a muy corta edad, Naza asegura: "Cuando a mi mamá le diagnosticaron con hipotiroidismo, empezó a adelgazar mucho y no tenía la fuerza que tenía antes, entonces a los 12 años dije 'Tengo dos manos, dos piernas, puedo laburar'. Pero en ese momento no lo tomaba como un laburo, lo veía como una independencia de comprarme lo que me gustaba porque mi mamá no me lo podía pagar".

"Entonces comprábamos una bolsa de sahumerios al por mayor, los fraccionábamos en bolsitas de diez y salimos a venderlos juntas por los negocios, y eso estaba buenísimo", confiesa.

"Y así empezamos a subsistir, ella cobraba el plan (social) Jefas y Jefes de Hogar, con eso pagaba la luz y el gas, yo ahí ponia mi cuota de arena de vender productos por catálogo. Todo lo que era venta, yo vendía", reconoce.

Naza Di Serio habló con Clarín y recordó su dura infancia. Foto: Maxi Failla.

Después, durante la secundaria trabajó en un McDonalds, porque le permitía estudiar a la vez que se ganaba la vida.

Por esas vueltas de la vida, Naza tuvo la oportunidad de agradecer esa posibilidad: "Justo el otro día conduje un evento y les tuve que dar un premio a la gente de McDonalds y fue re lindo para mí, porque pasé de estar sacando hamburguesas a estar arreglada en un escenario dándoles un premio, se los pude decir y fue re lindo".

-¿Y cuándo empezaste a estudiar locución?

-Cuando terminé el colegio fue a rendir para ser productora en el ISER (Instituto Superior de Enseñanza Radiofónica), me bocharon y yo claramente necesitaba estudiar en una escuela pública. Me deprimí mucho y estuve dos años frenada. Dejé McDonalds y me puse a trabajar en un supermercado de fiambrera. Habré estado ahí dos años, yo muy mal, en serio, muy desmotivada porque me había preparado muchísimo para ese examen.

-¿Y cómo fue que reconectaste con tu vocación?

-Un día escuché a Juan Alberto Badía dando un discurso en los premios Martín Fierro del año 2012, cuando le entregaron un reconocimiento a su trayectoria, y pensé: "Yo quiero esto". Pero cuando fui a la fiambrería y les dije que quería estudiar y trabajar, me dijeron que no, yo estaba en negro así que me fui. Publiqué en Facebook una catarsis y la encargada del McDonalds lo vio y me dijo que podía volver cuando quisiera, que tenía las puertas abiertas, así que volví y ahí sí, pude estudiar y trabajar.

-El otro día, en redes sociales, te recordaron tu pasado en la fiambrería y explotaste.

-Es que hay mucho prejuicio, más que nada con las mujeres, esta necesidad de justificar tus logros. Yo la vengo remando hace diez años y esta recién fue una pequeña oportunidad, pero el otro lo ve como "¡Wow, qué rápido!".

El fuerte ida y vuelta de Naza Di Serio con un usuario anónimo en redes sociales. Foto: TikTok.

-Claro, te ven acá, pero se perdieron todo lo otro...

-Se preguntan "¿De quién es hija?", "¿De dónde salió?". Y encima ese comentario queriéndome denigrar porque había sido fiambrera, entonces nada les viene bien. Si fui fiambrera, estudié y trabajé, está mal, pero si estuviera acomodada, ¿también está mal? Entonces nunca nada va estar bien, porque sos mujer o porque sos joven. Es así, uno ya tiene bastante con su propia exigencia y ver esos mensajes me da mucha bronca.

-¿Qué fue lo que más te molestó de ese comentario?

-Porque la piba que estaba en esa fiambrería no tenía un mango y no me da vergüenza decirlo, entonces por esa chica que estaba ahí me dan mucha bronca. Ojalá estuviera acomodada, me encantaría decírtelo, pero no. Y por esa chica que la pasó muy mal, hoy me defiendo.

-¿Recibís mucho hate en redes sociales?

-Por suerte no recibo mucho hate, recibo muchos mensajes lindos y eso está buenísimo. Pero cuando me critican, me fijo de parte de quién viene, veo la fotito y digo: "Dale, no me vengas a criticar, no podés". Me pasa mucho que quizá es una maestra o una psicóloga y pienso: "Qué bajón que seas docente y estés escribiendo esto en las redes, me daría miedo que mi hijo fuera tu alumno o atenderme con vos".

Naza di Serio y sus comienzos en los medios de comunicación

Decidida a llegar a la televisión, la joven volvió a anotarse en el ISER, esta vez para estudiar locución. Ya en el último año, consiguió un lugar para ser operadora en el Estudio Playa de Juan Alberto Badía en Pinamar, durante el verano.

Sobre esa primera experiencia, recuerda cómo surgió la iniciativa: "Cuando estaba terminando la carrera me puse muy insoportable con que quería ir a hacer temporada a la Costa, tenía profesores que me decían que era imposible que ya estaba todo cerrado, pero yo sabía que sí, que iba a poder".

"Y justo estaba este estudio en la playa que era de Badía, que ya había fallecido, y lo manejaba el Pelado López, empecé a escribirles a todos los de Estudio Playa a decirles que yo quería ir, de asistente, de lo que necesitaran y me dijeron que podía ir de operadora, algo que no sabía hacer, pero fui igual diciendo que sabía operar", confiesa.

Pero no todo fue tan fácil como esperaba y reconoce: "Pensé que iba a aprender sobre la marcha… pero nunca aprendí, fue un quilombo, pero como ya me tenían ahí me dijeron que me quede, no les quedó otra, aprendí a operar un poco y ahí empecé".

"Durante la carrera hacia cosas freelance o conducciones gratuitas, todo para tener experiencia... De hecho, el día que fui a recibir el diploma, al otro día ya estaba empezando a trabajar acá en canal Trece, o sea me fui de mi entrega de diplomas con laburo, fue re lindo", asegura, con orgullo.

-¿Cómo llegaste a ser "la chica del clima" en El Trece?

-Rompiendo las pelotas, les escribí a todos en LinkedIn y di con mi jefe. Le escribí en octubre y él me respondió en marzo del año siguiente, diciéndome que estaban buscando gente para dar el tiempo, no meteorólogos, porque era el boom de las presentadoras del clima, tipo Sol Pérez. Lo primero que pensé fue que yo no tenía nada que ver con Sol Pérez, pero me presenté igual al casting y al final buscaban otro perfil. Justo estaban Débora Pérez Volpin y Marcelo Bonelli y pegamos muy buena onda. Hice la prueba y cuando salí del canal, Matías Bertolotti me empezó a seguir en redes, pensé "Este es un buen augurio". Y así se dio.

Matías Bertolotti y Naza Di Serio. Foto: Instagram. Archivo.

-¿Te costó salir del lugar de la chica del clima?

-Sí, me re encasilló, es como una jaulita de oro porque me dio experiencia y un trabajo acá adentro, por lo que le estoy agradecida, pero fue difícil salir porque si lo hacia bien, por qué me iban a correr de ese lugar, si sos funcional ahí… Costó, pero se pudo. Me dieron la oportunidad de conducir 100 argentinos dicen, en reemplazo de Darío Barassi, y eso creo que ayudo un montón. Hice la conducción, después me sacaron del tiempo, fui a redes sociales y ahora estoy en música que es lo que quería, así que está buenísimo.

Nazarena Di Serio cuando fue conductora de "100 argentinos dicen", en reemplazo de Darío Barassi. Foto: Instagram. Archivo.

-Y desde ahí no paraste...

-Tuve la suerte de compartir aire con Marcelo Bonelli, Pérez Volpin y Nelson Castro que es un tipo que presentás una nota en Telenoche y deja todo para mirar tu nota. Y es Nelson Castro mirando tu nota, la mira con atención, super respetuoso, mientras otros conductores quizá aprovechan para mirar el teléfono. Tuve la suerte de trabajar con gente muy buena y excelente, estoy aprendiendo todo. Nunca tuve una decepción, no me crucé a nadie con ego.

-¿Y cómo es trabajar con Moria Casán?

-Es hermoso, me encanta, es puro aprendizaje, cuando me llaman y me cuentan de esta posibilidad grité, literalmente, en la oficina. Primero porque es una re linda oportunidad que el canal me ponga al lado de una de las estrellas más grandes de este país y después ella, como mujer, con todo lo que representa, con todas las banderas que lleva, lo que simboliza y cómo es ella como persona, porque es excelente, es buena compañera, buena mina, humilde, cero divismo, es la gloria.... Estoy aprendiendo todo el tiempo.

-¿Te sorprendió como persona más que como profesional?

-Sí, tremendamente, la primera semana no lo podía creer, brilla, yo estaba enamorada, no sabés cómo me ayuda, sin hacer nada, simplemente siendo ella. Esa impronta, ese empoderamiento y no tuvo una vida nada fácil. Mirá cómo reescribe la historia todo el tiempo, es aprendizaje puro.

-¿Qué consejo te dio que te haya marcado?

-Todo el tiempo me ayuda a que me luzca, me dice que sea yo, es un libro de autoayuda andante. Si te ve medio tristón, te dice que brilles, que tenés con qué hacerlo. Hasta al aire me lo ha dicho a mí. A veces ni yo me la creo y le pregunto si puedo hacer algo, y me dice: “Claro que podés hacerlo, cómo no lo vas a poder hacer, tenés diez años de carrera…” y te empieza a levantar y terminás allá arriba. Es hermoso, te juro, vengo a trabajar feliz.

-¿Y con el resto del panel cómo se llevan? ¿Cómo vivieron todo el escándalo con Cinthia Fernández?

-Nos llevamos recontra bien… A ver, hubo internas sí, pasaron cosas sí, pero hoy la verdad es que uno sabe lo que tiene que hacer y hay una buena líder que sabe cómo repartir el juego, estamos recontra nivelados. Entonces teniendo esa líder es fácil, cuando fue lo de Cinthia, te dabas cuenta que si Moria no hablaba, a nosotros tampoco nos correspondía hablar. Ella marcaba la línea de no engancharnos y seguir para adelante. Éramos diez personas que arrancamos a trabajar sin conocernos, entonces era difícil, hoy nos miramos y ya nos entendemos. Por suerte hoy está todo más tranquilo y se fue acomodando.

Naza Di Serio celebró junto a Moria Casán los cien programas de "La mañana con Moria". Foto: Instagram.

-Es que Moria Casán le da una impronta muy particular al programa.

-Moria no es una conductora convencional contando noticias, yo me pongo en el lugar de la gente que nos mira, y entiendo que se levantan, prenden la tele y se quieren distraer escuchando lo que dice o lo que piensa Moria.

El escándalo con Mauro Icardi y su sueño de formar una familia

Si bien se la ha vinculado con varios futbolistas a lo largo de su carrera, en febrero de este año Naza Di Serio se vio envuelta en un escándalo cuando algunos periodistas de espectáculos dieron a entender que era ella la panelista que se mensajeaba con el novio de Eugenia "La China" Suárez y exmarido de Wanda Nara.

Sobre aquel episodio denuncia que recibió amenazas y recuerda cómo se fue formando el rumor: "Eso fue mentira, te juro nada era menos noticia que eso. Me escribe Ángel de Brito que estaban dando a entender en un programa que era yo la que le había escrito a Icardi y ahí le aclaré que yo no había sido".

Naza Di Serio denuncia que recibió amenazas luego de ser acusada de intentar conquistar a Mauro Icardi. Foto: Maxi Failla.

"Si hubiera sido yo, a Ángel se lo habría contado pidiéndole que no me mande al frente, pero ni en pedo. Mirá si me voy a meter en ese quilombo. Hasta recibí amenazas, zarpado, la gente estaba sacada", lamenta. Y asegura: "Me decían que me iban a moler a palos, todo por algo que yo no había hecho, yo no quería recibir hate de la nada, por nada, si lo hubiera hecho, me la fumaba en pipa, pero no pasó. Eso fue mentira".

-¿Ahora cómo está tu vida sentimental? ¿Estás soltera?

-Sí, estoy soltera, tuve una última muy mala relación con alguien que no era del medio. Era abogado y tenía el chamuyo a flor de piel... Me ha mentido como en la guerra, salí todo el año pasado, yendo y viniendo, sin poder soltar la historia, era muy tóxico el vínculo. Encima me inventaban romances y yo estaba re metida en esa historia, llorando todo los días, veía en LAM (América TV) que decían que estaba con otros y pensaba "Si supieran que estoy depresiva llorando".

-¿Y ahora de qué tenés ganas?

-A los 20 hacía lo que quería, pero ahora a los 33, tengo ganas de formar una familia, de ser mamá, de tener un compañero y viajar con él, por eso trato de no perder tiempo con gente que ya sé que no va a funcionar. Si conozco a alguien, pero no es el prospecto que estoy buscando para formar una familia, no me enrosco, lo dejo ir y no me engancho, porque si no pierdo mucho tiempo y las mujeres tenemos el reloj biológico que nos corre, entonces trato de ser mas selectiva.

-¿Cómo es tu prospecto? ¿Qué es lo que buscás?

-Soy Griselda Siciliani en Envidiosa (Netflix), con madurez emocional, con ganas de ser padre, tranquilo, relajado, con disfrute…

-Buscás lo contrario a vos, que sos chispita.

-¡No, nada que ver! Sólo al aire soy así, de hecho acá, en el canal, me dicen que soy re mala onda, porque hay fines de semana que me encierro en mi casa a ver una peli, y todos me dicen que salga de joda y yo ya tuve mi época de tequila, de caerme del pedo en el boliche, y me gustaría conocer un hombre que también comparta eso de quedarse en el sillón escuchando música, estoy con ganas de eso. Quiero eso que antes no quería.

-¿Qué te hizo cambiar de opinión?

-Fue con esa pregunta que las mujeres nos tenemos que hacer en algún momento: "¿Querés ser madre?". Sea cual sea la respuesta, puede ser sí o no, pero por el relojito biológico hay que hacérsela... El hombre no tiene eso, puede tener 40 y cambiar de opinión, nosotras tenemos que tomar una decisión. Entonces cuando llegaron las ganas, cambié todo mi estilo de vida.

DD