Numerosos hogares albergan distintas especies de plantas tanto en espacios interiores como en terrazas y jardines. Durante el verano, estos seres vivos sufren un mayor estrés debido a las altas temperaturas y a las ausencias prolongadas por las vacaciones, que dificultan el riego habitual.
El impacto del estrés térmico en la vegetación constituye uno de los campos de estudio del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).
Así, en espacios de referencia como el Real Jardín Botánico de Madrid, la aplicación de medidas de conservación estivales resulta determinante para preservar las colecciones.
Mecanismos subterráneos de comunicación y descanso
Joan Calderón desarrolla una labor divulgativa en las plataformas digitales de la empresa familiar Jardinería Calderón, dedicada desde hace más de dos décadas a la gestión y mantenimiento de zonas verdes.
En sus contenidos, el divulgador expone procesos fisiológicos poco conocidos para el gran público: “Las plantas se comunican entre ellas por debajo de la tierra”, afirma.
Y suma: “Cuando una planta está enferma o tiene una plaga, suelta una sustancia por las raíces y avisa al resto del jardín para que se prepare”.
Joan Calderón, jardinero, revela detalles poco conocidos sobre las plantas. Foto: Redes sociales
Asimismo, Calderón subraya que la vegetación experimenta periodos de reposo análogos al sueño humano. “Por la noche cierran los poros, bajan el ritmo y descansan. Si las riegas o las tocas a esas horas, las molestas igual que si te molestaran a ti”, detalla sobre la reducción de la actividad metabólica durante la noche.
Respecto a la termorregulación, explica que las plantas también transpiran para combatir el calor: “Sueltan agua por las hojas para refrescarse y por eso debajo de un árbol siempre hay menos grados que directamente al sol”, señala el especialista.
Las plantas atraen a sus depredadores
Sin embargo, el fenómeno más sorprendente atañe a sus sistemas de autodefensa. “Hay plantas que, cuando las ataca un bicho, sueltan un olor al aire que atrae a los enemigos naturales de ese bicho. O sea, que llaman al depredador por ellas mismas”, expone el divulgador.
Esta capacidad de emitir volátiles orgánicos no se da en todas las especies, pero cuenta con amplio respaldo científico. Un trabajo pionero publicado en la revista Science, en 2001, ya documentó cómo ciertos vegetales liberan compuestos químicos específicos para atraer a los depredadores naturales de las plagas que los parasitan.
De acuerdo a Calderón, las plantas sufren estrés térmico. Foto: Shutterstock
Mediante estos mensajes olfativos, las plantas establecen un canal de comunicación indirecto con la fauna auxiliar, utilizándola como mecanismo biológico de protección.
Adaptación y cuidados durante las vacaciones
Las funciones de las plantas van mucho más allá de la fotosíntesis y el crecimiento pasivo. Su capacidad para comunicarse, autorregular su temperatura y defenderse demuestra una elevada adaptación evolutiva.
Joan Calderón sintetiza esta complejidad al valorar la percepción pública sobre la vegetación: “La gente piensa que una planta es un trozo verde que está ahí quieto y resulta que son mágicas, hacen cosas que ni te imaginas”.
Se trata de un ser indispensable en muchos hogares que implica ciertos cuidados, sobre todo con las vacaciones de verano. Por ello, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ofrece distintos consejos para que las plantas tengan luz, agua y aire durante el descanso estival.
Hay que planificar el cuidado de las plantas durante las vacaciones. Foto: Archivo
Entre otras cosas, aconsejan dejarlas cerca de una ventana que permita el ingreseo de luz y, de ser posible, dejar la puerta de la habitación abierta para que circule el aire. También sugieren emplear gel de riego (que se derrite de manera progresiva y las riega lentamente) o usar hidrojardineras con capacidad para juntar agua.
Sergio Rapado, La Vanguardia
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Joan Calderón te cuenta lo que no sabías sobre tus plantas.
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