Durante los últimos dos años el mapa automotor argentino cambió como pocas veces en su historia. Primero fueron los SUV y las pickups; después llegaron las marcas especializadas en vehículos eléctricos e híbridos. Ahora esa expansión también alcanza a uno de los segmentos más tradicionales del mercado: los vehículos comerciales livianos.
La nueva protagonista es Karry, la marca de utilitarios del Grupo Chery, que inicia oficialmente sus operaciones en el país con una gama enfocada en el transporte de última milla, uno de los rubros que más creció impulsado por el comercio electrónico y la logística urbana.
La firma es representada por Grupo La Emilia —el mismo holding que hace pocos meses introdujo la marca de pickups Rely, también perteneciente al conglomerado chino— y debuta en el marco de la 14° Expo Transporte y Logisti-K 2026, que se desarrolla hasta el jueves 13 de agosto en La Rural.
El desembarco de Karry confirma una tendencia que ya se observa en distintos segmentos del mercado argentino. Si hace algunos años las marcas chinas apenas tenían presencia, hoy la oferta incluye fabricantes como BYD, Leapmotor, BAIC, Haval, JAC, Foton, DFSK, Changan, Shineray, Great Wall, Rely y otras compañías que buscan ganar terreno con productos cada vez más competitivos en equipamiento, tecnología y precio.
Karry KQ52
En el caso de Karry, la apuesta está centrada en los denominados minitrucks, vehículos compactos pensados para reparto urbano, distribución de mercadería y servicios de logística de última milla, un nicho donde el volumen de carga y los bajos costos operativos resultan determinantes.
Dos variantes para el reparto urbano
La gama inicial estará integrada por dos modelos equipados con un motor naftero de 1.6 litros que entrega 120 caballos de fuerza y 158 Nm de torque, asociado a una caja manual de cinco velocidades.
El KQ51, de cabina simple, está orientado al transporte de carga y cuesta 23.500 dólares. Puede llevar hasta 1.500 kilos y dispone de una caja de 3,20 metros de largo con laterales rebatibles, una configuración pensada para facilitar las tareas de carga y descarga en recorridos urbanos.
Por su parte, el KQ52 incorpora doble cabina para cinco ocupantes, manteniendo una caja de 2,60 metros y una capacidad útil de 1.250 kilos, lo que lo convierte en una alternativa para empresas de mantenimiento, construcción o cuadrillas técnicas que necesitan transportar simultáneamente personal y herramientas. Su precio: 22.000 dólares.
Ambos modelos ofrecen de serie dirección asistida eléctrica, aire acondicionado, frenos ABS con distribución electrónica EBD y una suspensión trasera de eje rígido con ballestas, una solución clásica en este tipo de vehículos por su resistencia cuando trabajan con carga máxima.
El KQ51 tiene una capacidad de carga de 1,5 toneladas.
Competidores
Entre sus rivales aparecen los DFSK C31 y C32, los KyC Mamut Cabina Simple y Doble, los Shineray T30 Cabina Simple y T32 Cabina Doble, los Dongfeng Captain W310 cabina simple y doble, el Zanella Z-Truck y el Foton TM, además de utilitarios tradicionales que, aunque pertenecen a otra categoría, suelen cumplir funciones similares para pequeñas empresas y repartidores, como Renault Kangoo, Fiat Fiorino, Peugeot Partner y Citroën Berlingo.
La diferencia es que Karry apunta específicamente al formato de pequeño camión urbano, una configuración muy utilizada en mercados asiáticos y que lentamente comienza a ganar espacio en América Latina gracias a la la necesidad de optimizar la distribución en las grandes ciudades.
Más allá de los volúmenes de venta que pueda alcanzar, el desembarco de Karry vuelve a mostrar un cambio profundo en la composición del mercado argentino. Hasta hace pocos años la presencia china estaba limitada a unas pocas marcas. Hoy no sólo participan en prácticamente todos los segmentos, sino que además empiezan a especializarse: algunas enfocadas en vehículos eléctricos, otras en pickups y SUV, y ahora también en vehículos comerciales destinados exclusivamente al trabajo.
Todavia no hay comentarios aprobados.