Sacarse los zapatos durante un vuelo puede parecer una forma de viajar más cómodo, pero especialistas y tripulantes advierten que hacerlo puede generar problemas de higiene y seguridad.

Aunque permanecer sentado y con calzado durante varias horas puede resultar incómodo, mantener los pies protegidos es una de las recomendaciones habituales para los pasajeros, especialmente durante vuelos largos.

El principal problema de sacarse los zapatos un avión: la higiene

Los pisos de un avión son utilizados por cientos de pasajeros y no siempre reciben una limpieza profunda entre un vuelo y otro. El problema se vuelve todavía más evidente en los baños, donde el piso puede entrar en contacto con líquidos y distintos tipos de residuos.

Los pisos de los aviones, especialmente los de los baños, pueden acumular suciedad y distintos contaminantes, por lo que sacarse los zapatos no es una buena idea

Por eso, caminar por el avión solamente con medias o directamente descalzo aumenta el contacto de la piel con superficies posiblemente contaminadas. Algunos especialistas también recomiendan evitar apoyar los pies descalzos sobre los asientos, apoyabrazos u otras superficies de la cabina.

Una persona que trabajó durante siete años para British Airways explicó que caminar descalzo por el avión es una de las conductas que más incomodan a los tripulantes. Según su experiencia, además de resultar molesto para otros pasajeros, hacerlo implica una cuestión de higiene, especialmente al deambular por los pasillos y usar los baños.

Además, sacarse los zapatos no es necesariamente una buena opción para solucionar la incomodidad durante vuelos largos. El CDC (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos) señala que los pies pueden hincharse durante un viaje prolongado y recomienda utilizar calzado cómodo y ropa holgada.

Desde los pisos de la cabina hasta una posible evacuación, hay varios motivos para no sacarse los zapatos dentro de un avión.

Sacarse los zapatos en un avión: por qué también pone en riesgo la seguridad del pasajero

Existe otro motivo menos evidente para mantener el calzado puesto en el avión: una eventual evacuación de emergencia.

En una situación de este tipo, el pasajero podría tener que moverse rápidamente por la aeronave y luego pasar por superficies con objetos, restos o temperaturas extremas. Una recomendación de Transport Canada (departamento del Gobierno de Canadá) señala que mantener los zapatos puestos en un vuelo ofrece protección frente a objetos cortantes, restos y superficies calientes o frías, además de facilitar una salida rápida.

Por su parte, la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) también indica que, durante una evacuación, los pasajeros deben dirigirse rápidamente hacia la salida más cercana. En el caso de los zapatos con tacos altos, recomienda sacárselos antes de usar los toboganes de evacuación, ya que podrían dañarlos.