Cuando cargaron todo su equipaje en la autocaravana y se pusieron en marcha, su objetivo era llegar a Turquía, atravesando Europa, a unos 3.700 kilómetros de casa. Cuando llevaban menos de 1.500, hicieron una parada en los Alpes suizos. Debía ser una estancia temporal, pero de eso han pasado tres años y siguen en este país en medio de Europa. Es la historia de Sílvia Torres, de 28 años, y Ferran Casas, de 29, una pareja de catalanes que descubrió que la vida que les hacía felices se hacía realidad entre montañas y, ahora, abren las puertas de su casa a Suiza para acercar y compartir el amor por los Alpes a través de una experiencia única y personalizada.

Ella de Manresa y, él, de Navàs. Ambos tenían trabajo estable, llenaban el tiempo libre con diversas actividades y disfrutaban del día a día con Cleo, su perra. “Teníamos prácticamente la vida que todo el mundo querría en Catalunya, pero no nos llenaba”, confiesan en una entrevista en RAC1.cat. Todo cambia radicalmente cuando descubren los viajes en autocaravana: “Nos flipó”. A partir de entonces, intentan aprovechar cualquier fin de semana o puente para realizar una escapada sobre ruedas hasta que llega el día en que se dan cuenta de que el cuerpo les pide “dejarlo todo” para conseguir “la libertad” que les ofrece la autocaravana y se convencen de que deben “buscar la manera para alargar estas vacaciones”.

Cuando llegan a los Alpes suizos, se dan cuenta de que allí pueden “imaginar un futuro” y rápidamente se sintieron “como en casa”.

Silvia y Ferran se fueron en autocaravana a los Alpes suizos. Foto: IG/cleoexperience.ch

De pasar el invierno en una autocaravana a hacer realidad su sueño

Empezar de cero nunca es sencillo. En los primeros meses en Suiza, la pareja pasó el invierno en un camping que cerraba los meses más fríos y les dio permiso para quedarse con la autocaravana. “A veces nos duchábamos con agua congelada, pero estamos muy agradecidos y contentos de que nos dejaran quedarnos allí porque, de lo contrario, con la autocaravana era muy complicado estar en Suiza porque está muy controlado”, explica la pareja, que ya empezó a buscar trabajo. Ferran tuvo “suerte” y, a los tres meses, la empresa le ofreció “un contrato indefinido” que les abrió una gran puerta: “Pudimos obtener un permiso B, que es como un permiso de residencia en España y, a través de este permiso, hemos podido comprar la casa y crear una empresa”.

Desde un inicio, la idea de Sílvia y Ferran era hacer un proyecto para “crear comunidad”. Le fueron dando forma hasta que un día les salió la oportunidad de comprar una casa en la montaña: “Solo tenía tres habitaciones, pero el resto de espacios eran muy adaptables a lo que nosotros buscábamos”. La ubicación era idónea para disfrutar de la tranquilidad y de la naturaleza y estaba rodeada de varias rutas para realizar excursiones. “Todo nos encajaba para acoger a gente y hacerlo todo en pequeño comité”, aseguran. Así nace Cleo Experience.

La pareja puede recibir en su casa hasta a ocho personas y disponen de espacios comunitarios, como la cocina y el comedor, y de tres habitaciones y vestuarios con duchas. Todo ello en un entorno idílico con vistas de ensueño. El objetivo principal de esta iniciativa es poder compartir con todos los visitantes los rincones y la vida en los Alpes suizos. “Es la manera de acercar los Alpes a las personas que quizá les daría respeto o miedo a descubrirlo solos. Queremos que vengan aquí y tengan la sensación que tuvimos nosotros de llegar y flipar”.

Llevar algo de Catalunya a los Alpes Suizos. Foto: IG/cleoexperience.ch

Llevar algo de Catalunya a los Alpes Suizos

Tanto Sílvia como Ferran se consideran dos personas muy familiares y una de las partes más difíciles de decidir cogerlo todo y mudarse a otro país es estar lejos de su familia. Ferran, por ejemplo, reconoce que “lo más complicado es estar lejos de los abuelos, ver que se hacen mayores y que tú estás lejos”. Por eso, para ellos es importante tener “muchas otras cosas que te compensen” el haber marchado.

Aparte de la familia, la pareja reconoce que también echan de menos poder hablar en catalán con la gente con la que se encuentran día a día: “Aquí hablamos francés, pero por mucho que hables otra lengua, nunca acabas dominándola como tu lengua materna. Haces amistades y conoces gente en el trabajo, pero la manera de relacionarse es diferente”. Por eso, Cleo Experience también tiene un objetivo más personal para ambos: “Llevar a gente de casa hacia aquí”. Llevar, con los catalanes y catalanas que los visitan, un poco de Catalunya a los Alpes suizos para sentir su país un poco más cerca.

La experiencia que propone Cleo Experience son seis días de aventura en la montaña. Empieza un domingo con la llegada a Suiza de los ocho viajeros y termina el sábado siguiente. Durante estos días, los integrantes del grupo conviven en la casa, comparten tiempo y espacio, se reparten las tareas y disfrutan de todas las actividades pensadas y preparadas por los anfitriones. Cuentan con herramientas de orientación y las ponen en práctica; se realizan rutas a la montaña, talleres de meditación o yoga y visitas a ciudades suizas como Berna y Thun.

Aunque las semanas son la experiencia que más se ha dado a conocer últimamente, Sílvia y Ferran quieren recordar que las puertas de su casa están abiertas más allá de estos viajes organizados: “Somos un alojamiento y guías de montaña”.

Las semanas de Cleo Experience están pensadas para excursionistas con un nivel de iniciación, pero todas las rutas se adaptan al grupo y a su nivel. Sea como fuere, el objetivo es ofrecer siempre una experiencia lo más personalizada posible y, por eso, disponen de un formulario en el perfil de Instagram para poder conocer un poco mejor a los inquilinos. El formulario puede encontrarse en este enlace.

El futuro más lejano: volver a Catalunya

Esta pareja de catalanes lo dejó todo para embarcarse en un camino que les hacía felices. Durante tres años han trabajado para poder fundar Cleo Experience, el proyecto que llevaban tanto tiempo entre ceja y ceja y que, tras reformularlo una y otra vez, se ha hecho realidad en una acogedora casa rural en los Alpes suizos.

Las redes sociales se han convertido en unas grandes aliadas para visibilizar la iniciativa porque se han hecho virales con sus vídeos en los que muestran y explican lo que ofrecen: “Hace dos o tres semanas solo nos seguían nuestros familiares y amigos. Creo que todavía no somos conscientes del público que tenemos ahora”, explican. En el momento de la publicación de este artículo, el perfil de Cleo Experience suma más de 6.700 seguidores.

“Ahora es cuando empezamos a ver que todo ha merecido la pena”, confiesa la pareja. Han sido tres años de altibajos con “momentos difíciles” y “muchos imprevistos”, pero aceptan que es lo que suele ocurrir en el inicio de nuevas etapas. “Sientes que estás remando a contracorriente todo el rato, hasta que llega un día en el que te encuentras con la corriente adecuada y entonces solo vas hacia adelante”, defiende Ferran.

La jugada era arriesgada, pero encontraron la felicidad y una segunda casa en los Alpes suizos. Pero al igual que la pareja tuvo la suerte de “coincidir en la misma etapa vital” en el momento en que deciden marcharse de Catalunya con la autocaravana, también están de acuerdo en que “la jubilación no estará en Suiza”. No ponen fecha porque ahora mismo están centrados en disfrutar de este momento de la vida, de los Alpes y de Cleo Experience: “La vida da muchas vueltas, pero ahora mismo el proyecto está ahí. No pensamos tanto a largo plazo, pensamos en el día a día”. Pero si echan un vistazo al futuro más lejano, se ven en algún punto del Pallars, hablando cada día catalán.

Clara Bardají Aguilera