El horóscopo semanal del 17 al 23 de agosto muestra cómo los días posteriores al eclipse solar pueden sentirse más intensos de lo habitual. La energía invita a bajar el ritmo, procesar lo que pasó y prestar atención a esas pequeñas señales que muestran que algo ya no puede seguir igual. Así lo explicó a Clarín la astróloga Rocío Sabatini.
“El eclipse de Sol en Leo dejó una sensación particular: como si algunas fichas empezaran a caer. Situaciones que antes no veíamos con claridad pueden comenzar a mostrarse, incluso si hacerlo implica cierta incomodidad”, aseguró.
Y la semana del 17 al 22 de agosto parece continuar con ese clima. No necesariamente se trata de grandes acontecimientos, sino de un proceso más interno, en el que podemos sentirnos cansados, sensibles o con la necesidad de hacer una pausa.
Horóscopo del 17 al 22 de agosto: una semana para procesar lo que dejó el eclipse
Según Sabatini, después de un eclipse no todo se acomoda inmediatamente. A veces, primero aparece la sensación de cansancio y recién después podemos entender qué fue lo que se movió dentro nuestro.
Esta semana puede traer justamente eso: la necesidad de asimilar algo que vimos, entendimos o sentimos, añadió.
Los días posteriores al eclipse solar pueden sentirse más intensos de lo habitual. Foto ilustración Adobe Stock.
Quizás descubramos que una situación ya no nos hace bien, que estamos sosteniendo demasiado o que hay una parte de nuestra vida que necesita cambiar. Y aunque la respuesta todavía no esté del todo clara, reconocerlo ya es un primer paso, sentenció.
El camino de la Luna durante toda la semana
El lunes 17, dijo la astróloga, la Luna transita por Libra y durante la noche ingresa en Escorpio. Esto puede hacer que el comienzo de la semana tenga una energía más enfocada en los vínculos, los acuerdos y aquello que necesitamos equilibrar.
Pero a medida que avance el día, el clima puede volverse más profundo. La Luna en Escorpio nos lleva hacia emociones que no siempre son fáciles de mirar, pero que pueden ayudarnos a comprender qué hay detrás de determinadas reacciones.
El martes 18 y el miércoles 19, con la Luna en Escorpio, pueden sentirse especialmente intensos. Es posible que aparezcan recuerdos, pensamientos o emociones que veníamos evitando. No necesariamente para sufrirlos, sino para poder mirarlos de frente y entender qué lugar ocupan hoy en nuestra vida.
El miércoles 19 se produce el cuarto creciente de la Luna, una fase que suele marcar un momento de movimiento y toma de decisiones, aclaró la especialista.
El eclipse de Sol en Leo dejó una sensación particular: situaciones que antes no veíamos con claridad pueden comenzar a mostrarse. Foto ilustración Adobe Stock.
Después de lo que dejó el eclipse, esta etapa puede ayudarnos a empezar a hacer algo con aquello que descubrimos. Tal vez todavía no sepamos exactamente hacia dónde ir, pero sí podemos tener más claro qué camino ya no queremos continuar.
El jueves 20, la Luna ingresa en Sagitario y cambia bastante el clima. Después de unos días más emocionales e introspectivos, aparece una necesidad mayor de movernos, salir, cambiar de aire y recuperar un poco de perspectiva.
Sagitario nos recuerda que no todo tiene que resolverse inmediatamente. A veces necesitamos tomar distancia de un problema para poder verlo de otra manera, destacó Sabatini.
Y amplió: el viernes 21 continúa esta energía, ideal para recuperar entusiasmo y conectar nuevamente con aquello que nos despierta curiosidad o ganas de avanzar.
El sábado 22, en tanto, la Luna continúa en Sagitario hasta la noche, cuando ingresa en Capricornio. Este cambio puede sentirse como un regreso a la realidad y a las responsabilidades.
Esta semana no parece pedirnos que corramos hacia lo nuevo, sino que nos invita a hacer silencio y escuchar. Foto ilustración Adobe Stock.
Después de una semana emocionalmente movilizante, puede aparecer la necesidad de ordenar, organizar y volver a poner los pies sobre la Tierra. No hace falta tener todas las respuestas todavía. El eclipse pudo haber mostrado algo que antes permanecía oculto, pero comprender qué hacer con eso lleva tiempo, recomendó.
La astróloga mencionó que los días posteriores al eclipse pueden dejarnos más sensibles y cansados, pero también con una claridad que antes no teníamos. Quizás algunas verdades hayan aparecido de una manera incómoda, pero también pueden ayudarnos a dejar de insistir con aquello que ya no funciona.
Esta semana no parece pedirnos que corramos hacia lo nuevo. Más bien nos invita a hacer silencio, escuchar lo que sentimos y darle tiempo a las fichas que están cayendo para que finalmente encuentren su lugar.
Los tránsitos planetarios del 17 al 22 de agosto
Más allá del movimiento de la Luna, hay algunos tránsitos que ayudan a entender por qué esta semana puede sentirse como un período de procesamiento y acomodamiento después del eclipse de Sol en Leo, adelantó Rocío Sabatini.
Eesta semana puede sentirse como un período de procesamiento y acomodamiento. Foto ilustración Adobe Stock.
El lunes 17, Marte, se enfrenta al planeta del llanto infinito, Neptuno. Este tránsito puede traer cansancio, cierta confusión y una sensación de no saber muy bien hacia dónde dirigir nuestra energía. Podemos querer avanzar, pero al mismo tiempo sentir que necesitamos frenar. No es una semana para exigirse respuestas inmediatas, recomendó.
También el lunes, Venus, se encuentra con el expansivo jupiteriano, un aspecto mucho más amable que puede traer momentos de disfrute, afecto y conexión con otras personas. En medio de una semana sensible, puede aparecer algo que nos devuelva un poco de entusiasmo o nos recuerde que no todo tiene que ser tan pesado.
El jueves 20, el Sol leonino se encuentra con Lilith y puede aparecer con más fuerza aquello que veníamos intentando esconder o controlar. Puede ser un momento de sinceridad con nosotros mismos: reconocer un deseo, un enojo o una parte nuestra que ya no quiere seguir adaptándose para agradar.
El viernes 21, Venus se encuentra con el planeta de la estructura, Saturno, un contacto que puede llevarnos a mirar nuestros vínculos con mayor seriedad. Algunas relaciones pueden pedir límites, compromiso o una conversación pendiente. También puede ayudarnos a entender qué vínculos realmente tienen una base sólida.
El domingo 23, el Sol entra en Virgo. Y acá está uno de los movimientos más importantes de la semana. Después de todo lo que el eclipse pudo mostrarnos sobre nuestra identidad, nuestros deseos y aquello que ya no queremos seguir sosteniendo, Virgo nos pregunta algo mucho más concreto:
Después de la intensidad del eclipse, no todo tiene que resolverse de golpe. Foto ilustración Adobe Stock.
La energía cambia. Ya no alcanza solamente con entender lo que sentimos: aparece la necesidad de ordenar, acomodar, limpiar, organizar y tomar decisiones pequeñas pero reales, sostuvo la especialista.
Y agregó: Virgo nos devuelve a lo cotidiano. A nuestra rutina, nuestro trabajo, nuestros hábitos, nuestro cuerpo y esas cosas simples que muchas veces dejamos de lado mientras estamos atravesando procesos importantes.
Por eso, el cierre de esta semana puede sentirse como un aterrizaje. El eclipse mostró algo y los días posteriores nos ayudan a procesarlo. El Sol virginiano empieza a mostrarnos cómo llevar esa nueva claridad a la vida real.
Después de la intensidad del eclipse, no todo tiene que resolverse de golpe. A veces, el verdadero cambio empieza cuando una verdad que vimos incómodamente empieza, de a poco, a convertirse en una decisión, concluyó Sabatini.
Aparece la necesidad de ordenar, acomodar, limpiar, organizar y tomar decisiones pequeñas pero reales. Foto ilustración Adobe Stock.
Asesoró la astróloga Rocío Sabatini. En Instagram, @universo.row.
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