La prestigiosa semana de subastas de autos clásicos y deportivos en Monterey, California, culminó con un balance extraordinario tras tres intensas noches de actividad, registrando un volumen total de 375.887.800 dólares.
Sin embargo, la gran sorpresa del evento la dio una pieza que desafía los cánones tradicionales del coleccionismo: la flamante Ferrari Luce ‘Tailor Made’ (2026), adjudicado en una cifra astronómica de 40.000.000 de dólares.
El resultado del modelo de Maranello cobra especial relevancia dado el revuelo y la intensa controversia que generó su presentación internacional.
Siendo el primer vehículo 100% eléctrico de producción en la historia de Ferrari, la Luce sacudió a los fanáticos de la marca debido a su ruptura radical respecto al legado de motores térmicos y por su audaz lenguaje de diseño.
La Ferrari Luce es el primer modelo 100% eléctrico de la marca.
Creado en colaboración con el estudio LoveFrom, liderado por Jony Ive, el legendario ex director de diseño de Apple, el vehículo presenta una silueta minimalista y futurista con estructura acristalada y cuatro puertas, con las traseras de apertura inversa que polarizó a la comunidad automotriz.
Pese al debate sobre la pérdida de los rugidos tradicionales del motor de combustión, el mercado ratificó su estatus como pieza de valor histórico indiscutible al alcanzar los US$ 40 millones, que lo convierte en el auto nuevo más caro de la historia.
De todos modos, hay muchas especulaciones acerca de quién puede estar detrás de esta compra. De hecho, hay hipótesis que indican es una maniobra de la propia Ferrari para callar las críticas que recibió el modelo luego de ser presentado.
Las otras subastas millonarias
McLaren F1 GTR.
En el podio de los más cotizados de la semana escoltaron al Luce un codiciado McLaren F1 GTR, de 1996, vendido en US$ 34.655.000; el icónico Chevrolet Corvette Grand Sport de 1963, que trepó hasta los US$ 18.705.000, y la exclusiva Ferrari Daytona SP3 (2023), que cerró en US$ 17.825.000.
La marca italiana confirmó su hegemonía en el mercado de alta gama con otros resultados de peso dentro de su linaje de superdeportivos, con una F50, por la que pagaron US$ 12.105.000; una 288 GTO, a US$ 11.555.000; una Enzo, por US$ 9.410.000; una LaFerrari, por US$ 8.695.000; y una F40, a US$ 8.365.000.
Entre las joyas de preguerra de colección, el Duesenberg Model JN Convertible Coupe de 1935 (carrozado por Rollston y Bohman & Schwartz) se destacó alcanzando los US$ 9.080.000.
Chevrolet Corvette Grand Sport.
Éxito rotundo en las colecciones privadas
El evento también registró ventas sobresalientes en los lotes procedentes de colecciones privadas emblemáticas. La Driver’s Philosophy Collection encabezó el segmento acumulando US$ 53.359.500, seguida por la Sam and Emily Mann Collection, que totalizó US$ 34.651.300.
Por su parte, la colección Ray and Bonnie Kinney aportó US$ 10.468.800 y la de Jim Patterson cerró con US$ 8.242.500.
Con casi 376 millones de dólares comercializados en solo tres veladas, Monterey cerró una de sus ediciones más comentadas y memorables, consolidando la transición hacia la era eléctrica sin perder el apetito inversor por las piezas exclusivas de la historia del automóvil.
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