Cuando visitaba los pueblos de la Gironda tras los "megafuegos" que los destruyeron, el primer ministro francés Sébastien Lecornu fue abucheado por los pobladores de Le Porge.

Con la compañía del alcalde, Lecornu visitaba el pueblo y sus representantes cuando un grupo de 100 pobladores, vestidos de negro, comenzó a gritarle "¡Vergüenza!" el domingo por la tarde. Él regresó nuevamente el lunes para seguir hablando.

Las localidades de Le Porge y Lège-Cap-Ferret quedaron atrapadas por el megaincendio de Saumos y su nube, que arrasó 22.000 hectáreas. Sus localidades se vieron acorraladas por el pirocúmulonimbo, una tormenta de fuego que devastó la región de la Gironda.

Le Porge cree que los abandonaron

En Le Porge, 183 viviendas quedaron devastadas por un incendio. La imagen es de desolación y ruina. Aunque las autoridades lo niegan, muchos residentes se sintieron abandonados por los bomberos, quienes se dirigieron a Cap Ferret. Los pobladores de Le Porge consideran que lo hicieron para salvar las villas más burguesas del elegante pueblo vecino.

Devatación en Le Porge, Gironda, tras los incendios. Foto: Reuter

El primer ministro Lecornu rechazó las teorías conspirativas. "No podemos afirmar que confiamos en nuestros bomberos y, al mismo tiempo, permitir ciertos excesos conspirativos que, en última instancia, impidieron que se realizara el trabajo esencial", dijo ante los pobladores.

Algunos residentes del pueblo creen que, durante el devastador incendio, las autoridades sacrificaron sus hogares para proteger Cap-Ferret, situado en los límites del popular destino turístico de la Cuenca de Arcachon.

"No tenemos nada que ocultar"

El primer ministro pidió al prefecto de Gironda y al jefe de bomberos del departamento que "celebraran todas las reuniones necesarias con la ciudadanía para explicar lo sucedido minuto a minuto, hora a hora, la naturaleza y la calidad de los recursos desplegados y el porqué de cada decisión táctica".

"Dado que estas decisiones no se tomaron desde París, para ser honesto, la mayoría de las decisiones tomadas en las primeras horas tampoco se tomaron desde Burdeos. Nos enfrentamos a un enfoque táctico de toma de decisiones muy, muy descentralizado", continuó.

"No tenemos nada que ocultar", dice Lecornu. Foto: Reuter

"Hay enfado, hay emoción, es perfectamente natural. La gente lo ha perdido todo, mucho más. Pero aún así quiero que recuperemos un poco de verdad y racionalidad en lo sucedido", añadió Lecornu.

"No tenemos absolutamente nada que ocultar respecto a la gestión de los incendios", afirmó el primer ministro.

"Las decisiones tácticas no se adoptaron desde París", aseguró el primer ministro Lecornu, que canceló sus vacaciones para ocuparse del megaincendio.

Sébastien Lecornu visitó Le Porge el domingo por la tarde, antes de su visita oficial a Gironda. Regresó a la localidad el lunes por la mañana, donde 183 viviendas quedaron destruidas por el fuego. Entregarán fondos de inmediato y comenzarán la reconstrucción.

El mayor incendio de Francia

Con 42.000 hectáreas quemadas, el incendio, que comenzó el 1 de agosto, es el mayor de Francia desde 1949. Las llamas, que avanzaron a una velocidad vertiginosa, llegaron a estar a 15 km del área metropolitana de Burdeos y obligaron a la evacuación de más de 220.000 residentes y turistas.

Este incendio masivo es un símbolo de un verano terrible: según el Sistema Europeo de Información sobre Incendios (EFFIS), casi 100.000 hectáreas de bosque ya se han quemado en Francia en 2026, un récord en 20 años de mediciones satelitales.

Un incendio ha arrasado otras 1.700 hectáreas desde el jueves a unos 100 km de Burdeos, en el corazón del vasto macizo de las Landas de Gascuña, reseco por las olas de calor provocadas por el cambio climático.