La larga historia de Europa puede emerger, de improviso, desde el subsuelo. Ocurrió durante las obras de ampliación de metro de Roma y, de nuevo, cuando comenzaron a construir una autovía en la República Checa.
En el caso del país centroeuropeo, el hallazgo ocurrió durante los estudios previos para iniciar la construcción de la autovía D-35.
Entonces, un grupo de arqueólogos encontró los restos de una ciudad celta casi intacta de más de 2.000 años de antigüedad.
El Museo de Bohemia Oriental y la Universidad de Hradec Králové, encargados de la exploración científica, informaron que el pequeño asentamiento fue, en la Edad de Hierro, una ciudad comercial que ocupaba unas 25 hectáreas, con una riqueza arqueológica casi sin precedentes.
Qué encontraron los arqueólogos
En el yacimiento checo, los arqueólogos llenaron más de 13.000 bolsas con todo tipo de objetos. Entre ellos destacan cientos de monedas de oro y plata, moldes para acuñarlas y piezas de cerámica considerada de lujo. Además, se identificaron restos de viviendas, talleres y santuarios.
Los objetos pertenecen a la cultura La Tene, que pobló la zona en el siglo VI a.C../ Smithsonian Magazine.
Por otro lado, la presencia de ámbar y de las piezas cerámicas de lujo y los rastros de que allí hubo producción local hacen pensar a los investigadores que la zona era un punto clave dentro de la famosa ruta del ámbar. La ruta del ámbar conectaba el mar Báltico con el Mediterráneo antes de la llegada de los romanos. De esta manera, los investigadores indicaron que cobra fuerza la idea de que los celtas tenían un papel muy destacado en el comercio europeo.
El hallazgo se produjo en la ciudad de Hradec Králové, situada al este de Bohemia, en la República Checa. Es la capital de la región de Bohemia, está en la confluencia de los ríos Elba y Orlice y cuenta con unos 95.000 habitantes.
En concreto, los objetos pertenecen a cultura de La Tène, famosa por su metalurgia avanzada y su estilo artístico característico, que habría ocupado la región en el siglo IV a. C. Esta cultura, que tendría su apogeo en el siglo II a.C., terminaría por desaparecer en el sigo I a.C.
Esta cultura, informa TVP World, introdujo la estratificación social, con clases guerreras de élite y prácticas religiosas druídicas, que influyeron en las estructuras tribales locales. Aunque la civilización no sobreviivó a la presión romana y germánica, su legado artístico y tecnológico sentaría las bases para el desarrollo cultural en la historia checa.
Miroslav Novák, jefe del departamento arqueológico del Museo de Bohemia Oriental, le dijo a TVP World: “En términos de potencial e importancia, el asentamiento se acerca a las aglomeraciones centrales más importantes conocidas de la región central del Danubio o del sur de Alemania”.
El hallazgo de suma al realizado durante la construcción de la estación de Plaza Venecia de la línea C del metro de Roma. Entonces, aparecieron restos arqueológicos de época romana y medieval, como complejo habitacional de varios pisos y antiguos hornos de cal, recuerda National Geographic.
El hallazgo se produco cerca de la ciudad de Hradec Králové, en Bohemia, República Checa./ Frydolin, Wikimedia Commons.
Entonces, el Ministerio de Cultura de Italia había informado que los restos eran de estructuras residenciales y comerciales datadas entre el final de la República y el inicio del Imperio. Serían restos de insulae, las típicas viviendas de pisos de las clases populares romanas.
Aunque posteriores, porque pertenecen al siglo XVIII, también destacan los objetos hallados durante las obras de la renovada estación Sol del metro de Madrid. Estos han sido preservados y pueden verse en vitrinas ubicadas en los pasillos que llevan hasta los andenes de la Línea 1.
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