La cosecha de maíz 2025/26 avanza con un retraso histórico para esta altura del ciclo productivo, mientras en algunas regiones del país ya comenzó la implantación de los primeros lotes de la nueva campaña.
Según el último informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, la cosecha de maíz con destino a grano comercial alcanzó el 81,3% de las 8,4 millones de hectáreas sembradas, con un rendimiento promedio de 7,820 kilos por hectárea. El dato marca un fuerte retraso en comparación con los ciclos anteriores: el avance de las labores se encuentra 14,6 puntos porcentuales por debajo de la campaña pasada y 13,7 puntos por debajo del promedio de las últimas diez campañas.
La explicación del atraso está principalmente en las condiciones ambientales. La Bolsa de Cereales señaló que, en sectores del centro y este del área agrícola, los elevados contenidos de humedad de los granos y las condiciones de piso desfavorables continúan condicionando el avance de la recolección. El problema se concentra particularmente en Entre Ríos y distintas zonas de la provincia de Buenos Aires, donde la falta de condiciones adecuadas para el ingreso de la maquinaria demora la finalización de la trilla.
El escenario también fue advertido por la Secretaría de Agricultura, que describió un avance lento de la cosecha de los maíces tardíos y de segunda que todavía permanecen en pie. La elevada humedad del grano, sostenida por la alta humedad ambiente, las lloviznas y la falta de jornadas soleadas, dificulta el secado y reduce las ventanas disponibles para ingresar a los lotes.
El dato más relevante es que el retraso de la cosecha se produce en una campaña que apunta a establecer un nuevo récord productivo. La Secretaría de Agricultura estima una producción de 71,7 millones de toneladas de maíz para la campaña 2025/26, el mayor volumen de la historia argentina. La Bolsa de Cereales de Buenos Aires, en cambio, proyecta una cosecha de 64 millones de toneladas. La diferencia responde, entre otros factores, a que la estimación oficial contempla el grano destinado al consumo animal.
El buen desempeño productivo también tiene su correlato en el comercio exterior. Según la Bolsa de Comercio de Rosario, julio marcó un récord histórico para las exportaciones argentinas de maíz, con embarques por 5,14 millones de toneladas. Se convirtió así en el mejor mes de exportación de maíz de la historia del país y fue apenas la segunda oportunidad en que los despachos superaron las cinco millones de toneladas en un solo mes, después de las 5,08 millones registradas en abril.
Entre marzo y julio, los embarques acumularon 22,21 millones de toneladas. De acuerdo con la BCR, el programa exportador alcanzó un avance del 51%, en línea con el promedio de las últimas cinco campañas, sin considerar la campaña 2022/23.
Sin embargo, las dificultades para cosechar comenzaron a trasladarse también a la logística portuaria. Durante la última semana, el ingreso de camiones con maíz a los puertos fue de 865.567 toneladas, un 20,6% menos que el promedio de las cuatro semanas anteriores, que había alcanzado 1,08 millones de toneladas. El line-up también se ubicó 12,5% por debajo del promedio de los últimos cinco años para esta semana.
En este contexto, mientras todavía queda una porción significativa del maíz de la campaña 2025/26 por cosechar, la nueva campaña ya comenzó a sembrarse. La Secretaría de Agricultura informó que arrancó la siembra del maíz de primera o temprano en toda la provincia de Corrientes.
También comenzaron a implantarse los primeros lotes en el área de la delegación Avellaneda, al norte de Santa Fe, aunque el avance fue muy reducido debido a la falta de piso provocada por los excesos hídricos.
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