El mundo está lleno de migrantes que muestran resiliencia y coraje al dejar atrás su tierra en búsqueda de un futuro mejor. En Latinoamérica se sabe de esto, y la historia de Estefani, que se mudó de Honduras a España, es una de esas que inspira a animarse -y arriesgarse- por un sueño.

Tras cruzar el Atlántico, esta joven emprendedora hondureña que trabaja en las calles de Vallecas (uno de los 21 distritos de Madrid), convirtió la incertidumbre del arraigo en impulso puro: sobre dos ruedas, armada solo con un patinete y su determinación, comenzó a limpiar cristales desafiando la mirada escéptica de quienes dudaban de su emprendimiento.

Estefani, una joven de 22 años de Honduras que se fue a vivir a España y sueña con poder comprar una casa limpiando vidrieras. Foto: Youtube.

Su caso se conoció a través del canal de YouTube de "Historias de Migrantes" del creador de contenidos Quique Vásquez (@quiquevasquez6372), que cuenta con 186 mil suscriptores y subió casi 500 videos. El video en cuestión se titula "Con 22 años ya consiguió 25 clientes en España", tiene unas 46 mil visitas y más de mil likes.

Hoy, con una sólida cartera de casi 30 clientes que respaldan su constancia, tiene su enfoque en cumplir el sueño de la casa propia. Es un gran ejemplo de que el trabajo duro y la perseverancia pueden abrir caminos desconocidos, donde antes solo había adversidad.

Con una inversión pequeña de un balde, distintos elementos para limpiar y productos para tal fin, también armada de una tarjeta con sus datos personales, ahora Estefani está preparada para cuando la llaman y buscan que les limpien la vidriera.

"Empecé con un patinete y mucha gente no me tomó en serio": la confesión de la joven que sueña con comprar una casa en España

"Mi primer trabajo fue de interna (empleada de limpieza que vive de forma permanente en la casa de la familia), pero no me gustó. Estar encerrada no es lo mío", relató sobre sus primeros días en España. Duré un mes y empecé a trabajar en un bar. Allí estuve más tiempo, pero igual me salí. Eran doce horas trabajando de corrido, muy cansador. Y el sueldo no era muy bueno", continuó.

La suerte quiso que, tras esas experiencias, la contrate una empresa de limpiar cristales. Fue allí que aprendió el oficio que hoy la mantiene. "Esto es algo que me gusta. Lo de los cristales lo aprendí rápido y los demás me dijeron que se me daba bien"

Sobre el oficio, dijo que "tiene sus técnicas" y que no es tan fácil como parece. "La fórmula que uso los deja bien. Se necesita un poco de esfuerzo, pero no es tanto", aseguró sobre su mayor secreto para dejar los cristales mejor que nunca.

En el video relata cómo fue el paso de ser empleada a tener su propio emprendimiento, y contó que fue su maestro quien le dio la idea. "Él está un poco mayor, un poco enfermo, y dejó su trabajo. Allí me surgió la idea: ¿Por qué no hacerlo yo?", se preguntó.

"Empecé con un patinete (un monopatín eléctrico) en todo Vallecas. Mucha gente me quedaba viendo, muchos no me tomaron en serio, pero gracias a Dios muchos confiaron en mí y les agradezco. Tengo muchos clientes", ahondó, al tiempo que dijo que sueña con comprarse una furgoneta para expandir el negocio.

"Mi primer cliente fue un salón de belleza. Una chica venezolana que me dijo: 'Se ve que tienes ganas de salir adelante' y así arranqué. No solo me alegré muchísimo, sino que me motivó a seguir", concluyó la originaria de San Pedro Sula, que ahora también trabaja en bares, restaurantes, lavanderías y más. "Aspiro a tener mi piso, a tener mi propia casa y contratar mucha gente y darle la oportunidad de trabajar", terminó.