Muchos platos, a primera vista, parecen muy sencillos. Un huevo frito, unos fideos hervidos, hasta una carne a la parrilla atraen a los novatos por una supuesta facilidad. El arroz blanco es otro de los “comodines” a la hora de cocinar en poco tiempo y con escasos ingredientes.

En la mayoría de las cocinas en Argentina, el arroz lleva bastante agua y un poco de sal. El resto de la preparación consiste en dejarlo hervir unos 20 minutos, colarlo y listo. Pero en otras latitudes, como España, pensarían que estamos cometiendo un error al cocinar el cereal de esta manera.

Para muchos cocineros, el arroz debe saltearse primero y luego se debe agregar el líquido que terminará la cocción.

Para el chef español José Andrés, un par de detalles técnicos convierten este plato básico en una preparación memorable. El secreto del galardonado cocinero asturiano no está en complicaciones innecesarias, sino en tratar el grano con la misma técnica de una gran elaboración: un sofrito aromático inicial, la técnica del "nacarado" y un reposo sagrado.

Un de los secretos de esta receta es lavar bien el arroz blanco antes de cocinar./ (Archivo Clarín).

La receta del chef español José Andrés puede resumirse de esta manera: “El arroz blanco no se hace con agua, sino en una sartén, con dos tazas de caldo, 3 dientes de ajo, aceite de oliva y una hojita de laurel”. Aquí, el paso a paso:

  • Ingredientes:
  • Arroz de grano redondo o medio: 1 taza (variedad Bomba o Senia idealmente).
  • Agua caliente o caldo vegetal suave: 2 tazas.
  • Dientes de ajo: 2 o 3 unidades, pelados y ligeramente chafados.
  • Aceite de oliva virgen extra: 2 cucharadas generosas.
  • Una hoja de laurel: fresca o seca.
  • Sal.

El chef asturiano José Andrés es uno de los mayores exponentes de la gastronomía española.

  • Modo de preparación:
  • Perfumar la base: En una cazuela ancha y baja, calienta el aceite de oliva a fuego medio. Añade los dientes de ajo enteros y deja que se doren lentamente para que impregnen el aceite con su aroma sin llegar a quemarse.

El arroz es un acompañante tradicional de carnes, verduras y pescados./ (Archivo Clarín).

  • Nacarar el grano: Incorpora el arroz directamente sobre el aceite aromatizado. Remueve de manera constante durante uno o dos minutos hasta que el grano adquiera un aspecto nacarado (ligeramente traslúcido). Este sellado inicial evita que el arroz libere exceso de almidón.
  • Vierte el agua hirviendo con cuidado, añade la hoja de laurel y una pizca generosa de sal. Remueve una sola vez para distribuir los ingredientes.

  • Cocina a fuego vivo durante 3 minutos. Luego, baja el fuego al mínimo, tapa la cazuela por completo y deja cocer sin destapar durante 14 a 15 minutos.
  • Apaga el fuego, retira la cazuela de la fuente de calor y déjalo reposar cubierto con un paño limpio durante 5 minutos.