Esta mañana el ingreso al Centro de Exposiciones de la Ciudad se asemejaba a enjambres de los aeropuertos. Unas 900 personas pujaban para ingresar y no perderse dos de los platos fuertes del día, las respuestas del ministro Caputo y las palabras del embajador de EE.UU, Peter Lamelas.
En esas largas filas, mientras el economista Martín Tetaz anticipaba que si no se vuelve a bajar la inflación, “se agudizan los problemas”, del lado de las empresas energéticas el escenario era bien distinto.
Una de las charlas que sacudió a los participantes sirvió para caracterizar este momento. Fue cuando el profesor de la Universidad di Tella, Caros Gervasoni comentó dos casos opuestos entre las provincias.
En una punta, Formosa “que gasta sin recaudar, es poco desarrollada y poco democrática”. En la otra, situó a Mendoza, “competente y democrática”.
Varios trasladaron ese ejemplo a lo que sucede en el ambiente empresario. En el Gobierno, incluso, se habla de la letra K con una línea ascendente y otra descendente, para describir estas dinámicas opuestas de la actividad entre los pujantes sectores del agro, energía y minería, versus la industria, la construcción y el comercio.
Varios ejecutivos de PAE, de la familia Bulgheroni sacaban cuentas sobre el oleoducto del sur que arrimará el año próximo millonarias exportaciones de petróleo a la par del barco de licuefacción de gas ahora en Camerún que llegará a nuestras costas a mediados de año y que permitirá enviar gas a otros continentes.
Mientras, algunos miembros del staff de Genneia estaban más que atentos a la apertura de sobres de la privatización del 50% estatal de Transener, esa red que permite cosechar US$ 206 millones al Gobierno. Daniel González, el secretario de Energía, salió raudo apenas terminó de hablar el ministro Caputo para esa apertura de sobres.
En el amplio salón, un grupo de intendentes, que curiosamente pidió reserva de su nombre, comentaban que en el conurbano “la gente está sufriendo. Hubo una pequeña recuperación de la actividad en marzo, pero la caída de enero y febrero fue muy fuerte. Eso sí se padece pero nadie quiere volver atrás”, afirmaron.
Los gerentes de los bancos comentaban que el principal problema es la mora, con porcentajes que varían según las entidades pero que llega a cifras inéditamente altas en todos los casos.
Y la alta dirección de Acindar apuntó a la falta de demanda. La estrategia de la siderúrgica del coloso indio Arcelor Mittal es reducir costos al extremo. “Queremos exportar como salida a la situación local y ante márgenes que son muy finitos nos encontramos con retenciones del 3 al 5%”, deslizaron.
Pero para el consultor y economista Juan Pablo Ronderos, “el problema es el modelo de negocios de cada compañía”. No soslayó un escenario en el que al subir la inflación, no baja la tasa de interés y afecta la actividad.
En su visión, con los sectores que están empujando no alcanza. “Aunque en cada rubro hay quienes pueden seguir en pie, como el caso de algunos textiles que en medio de la caída le encontraron la vuelta”. A su lado, Mariano Wechsler de Teamcubation añadía que la demanda por procesos eficientes es altísima y va, en mi caso desde Cargill a pymes”.
A la hora del café la mayoría consultaba celulares, algunos por el precio del petróleo, otros por la caida del dólar y los agroexportadores por el conflicto con los transportistas que les reclaman hasta 20% más en las tarifas por la suba del gasoil,
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