La comunidad astronómica quedó sorprendida por el descubrimiento de un planeta gigante y rocoso, similar a la Tierra: es aproximadamente 2,5 veces más grande que nuestro planeta, pero tiene una masa 23 veces mayor, una "mega-Tierra" situada a unos 87 años luz de nosotros.

El planeta está, descrito en un estudio dirigido por Max Kroft, de la Universidad de Wisconsin-Madison, que será publicado próximamente en The Astronomical Journal y que ya está disponible en arXiv, la plataforma de acceso abierto donde se publican estudios que todavía no han sido revisados por pares.

"Los planetas densos como este no son raros (explicó Kroft), pero normalmente son pequeños planetas rocosos similares a la Tierra o a Mercurio. Este planeta, en cambio, es dos veces y media más grande que el nuestro".

Desde el descubrimiento del primer exoplaneta (el primero detectado fuera de nuestro Sistema Solar), se ha comprobado que alrededor de otras estrellas existe una increíble variedad de planetas en cuanto a tamaño y masa.

Es todo un zoológico planetario, con mundos que hasta hace poco solo podían imaginarse en las novelas de ciencia ficción y que poco a poco hemos comenzado a conocer y clasificar según sus características comunes.

La variedad va desde las Sub-Tierras, planetas rocosos más pequeños que Marte y con una masa inferior a la de la Tierra, hasta las Super-Tierras, también rocosas y con una masa de entre 2 y 10 veces la de nuestro planeta.

Es 2,5 veces más grande, y con una masa 23 veces mayor que la Tierra (Instagram).

También están los Júpiteres calientes, gigantes gaseosos que orbitan muy cerca de sus estrellas, y los curiosos planetas de "algodón de azúcar", gigantes gaseosos extremadamente livianos y de gran tamaño.

Se han descubierto más de 8.000 planetas hasta ahora, y los astrónomos estaban convencidos de haberlo visto prácticamente todo. Pero no es así.

El planeta similar a la Tierra

El nuevo planeta, bautizado como GJ 523b, no pertenece a ninguna de las familias conocidas hasta ahora y, por eso, ha sido clasificado informalmente como una Mega-Tierra. Es rocoso, pero tiene una masa extraordinariamente grande para un planeta de este tipo, una característica que generalmente se asocia con los planetas gaseosos, como Júpiter o Saturno.

Las primeras observaciones, realizadas con el telescopio espacial TESS, especializado en la búsqueda de planetas mediante la detección de su tránsito frente a sus estrellas, y posteriormente con el telescopio WIYN, en Arizona, indican que GJ 523b tiene una masa aproximadamente 23,5 veces superior a la de la Tierra y un radio 2,55 veces mayor. Orbita alrededor de su estrella cada 17,75 días y es relativamente joven, con una edad estimada de casi 170 millones de años.

Esta combinación de tamaño, masa y edad representa un enigma para los modelos actuales de formación planetaria.

Según los modelos, normalmente los planetas con una masa muy grande, como GJ 523b, comienzan a atraer gradualmente grandes cantidades de gas, especialmente hidrógeno. De esta manera continúan creciendo hasta convertirse en gigantes gaseosos, como ocurrió con Júpiter.

"La pregunta es: ¿por qué este planeta no siguió ese camino, si tiene una masa más de 20 veces superior a la de la Tierra?", señaló Kroft.

Para resolver este enigma, explican los autores, el desafío ahora consiste en identificar otros planetas anómalos similares a GJ 523b. Solo así, concluyó Kroft, "quizás puedan surgir algunas tendencias" que permitan comprender cómo se formó este extraño mundo.

Agencia ANSA.

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