Apenas dos horas después de que se conociera el dato de 3,4% de la inflación de marzo, que él mismo reconoció como "malo" en sus redes sociales, el presidente Javier Milei ahondó en ese análisis durante su discurso en el Summit de Amcham, en el que hizo una extensa reflexión sobre el tema, vinculando el alza especialmente a la coyuntura internacional, y en el que -además- le dio otra muestra de respaldo a su jefe de Gabinete, Manuel Adorni, que lo acompañó al acto en el Centro de Convenciones y se sentó en primera fila durante toda la exposición.
Milei habló durante 45 minutos ante un auditorio repleto de empresarios invitados por la Cámara de Comercio de los Estados Unidos (Amcham). Se lo notó, en comparación con exposiciones recientes, lejos de su clásico tono exacerbado, mucho más moderado y en modo didáctico, detallando por qué la inflación irá en baja a partir de ahora y estará acompañado por un proceso de crecimiento económico, según su óptica.
"Los políticos cuando reciben un mal dato, suelen fingir demencia o hablar de cualquier otra cosa. Es más, nosotros tendríamos un montón de cosas muy buenas para hablar, pero como soy Milei y detesto la forma de hacer las cosas que hace la política tradicional, y como el dato no me gustó, voy a hablar de inflación", empezó Milei su discurso, cerca de las 18.05.
"Estamos purgando todavía la caída de la demanda de dinero del año pasado más efectos estacionales. El ataque especulativo de la política no fue gratis", planteó, responsabilizando a un sector del círculo rojo de promover embates durante el electoral 2025 que terminaron pegándole a la economía.
El rebote de la guerra en Medio Oriente, con impacto en el precio del petróleo, más la suba en los costos de la educación y de la carne, fueron algunos de los aspectos señalados por Milei respecto al alza inflacionaria. Pero fue optimista a corto plazo al decir que "la inflación va a caer" en los próximos meses y que "tarde o temprano las cosas van a empezar a funcionar bien".
"Hay que tener paciencia, no desesperarse. La demanda de dinero está subiendo", dijo, y dio una explicación en esa línea: "Si no hubiésemos comprado esta cantidad monstruosa de dólares, las tasas no hubiesen bajado y el tipo de cambio se hubiese ido a la zona de $ 1.150. Eso demuestra que la demanda se recupera. Estamos empezando a recomponer el capital de trabajo".
Tras ello, en medio de una serie de argumentos técnicos que dio, con citas a economistas de su biblioteca, insistió: "La inflación se va a derrumbar y la economía va a retomar el fuerte sendero que teníamos antes del ataque de la política".
Javier Milei, en el Amcham Argentina Summit 2026.
Foto: Federico López Claro.
Milei cuestionó también a aquellos que, según él, toleran una inflación alta siempre y cuando el crecimiento se mantenga. "Si pensamos en términos de inflación y crecimiento, sería un disparate aflojarle para tener más crecimiento, porque la inflación solo te lleva al infierno. Ese modelo está acotado a una economía cerrada", ejemplificó.
Además, el Presidente redobló su política de ajuste. "La motosierra no para, le bajé la orden a mis ministros en una reunión de no bajar un ápice en seguir desregulando", sostuvo, y añadió que "no vinimos a eternizarnos en el poder, vinimos a escribir la mejor página en la historia argentina".
También dejó un mensaje en clave electoral, con mirada hacia lo que pasó, pero también hacia 2027. "Nos votaron para hacer lo que está bien, vamos a hacer lo que corresponde. Cuando vean cómo cae la inflación y la pobreza, y suban los salarios, probablemente nos acompañen y podamos seguir con más liberalismo", sostuvo. Y agregó, en claro tono político: "Si no nos acompañan no pasa nada, nos volvemos a casa".
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