El empate con Vélez se sintió como una derrota en River. Y no solo por haber pasado del 2-0 al 2-2 y no sumar tres puntos que estaban prácticamente asegurados, sino por lo que se viene. Es que ese resultado, sumado a las condiciones en las que se dio, y el contexto de arrastre de malos resultados, dejó más expuesto a Eduardo Coudet de cara al duelo ante Independiente Santa Fe de Bogotá, por la revancha de los octavos de final de la Copa Sudamericana.

La sensación es que el entrenador ya gastó casi todo el crédito con la gente en los primeros partidos de este semestre, sin poder afrontarlos con todos los refuerzos, ya que recién tuvo al plantel completo en la previa del encuentro con Argentinos, hace poco más de una semana.

La eliminación con Aldosivi en la Copa Argentina y las cuatro derrotas consecutivas en el inicio del Torneo Clausura, que contabilizaron seis seguidas por competencias de AFA, lo que marcó un récord negativo, profundizaron el descontento de los hinchas. E hicieron que el propio entrenador se pusiera plazos a sí mismo, por más que la dirigencia nunca pensó en sacarlo del cargo ni tampoco lo está evaluando ahora, pase lo que pase este miércoles.

“Si las cosas no se dan, no le voy a hacer mal a nadie, voy a ser el primero en no hacerle daño a River”, había dicho el entrenador en la conferencia de prensa posterior a la derrota con Tigre en Victoria, hace poco más de dos semanas.

En el medio, el equipo mostró algunos signos de recuperación con el 2-0 sobre Argentinos Juniors en el Monumental y sacó un buen resultado en Colombia al igualar 0 a 0 ante Independiente Santa Fe, más allá de no jugar bien. Y al volver a Núñez, tenía todo para ganar ante Vélez y terminó con un empate con sabor a derrota.

Angelito Correa, la buena noticia de River.

El contexto apremia a Coudet. De los ocho partidos que van del semestre, River solo ganó uno, empató dos y perdió cinco. Está anteúltimo en la Zona B del Torneo Clausura y fuera del ingreso a las Copas internacionales del año que viene en la tabla anual.

En tanto, de los 26 que lleva como entrenador del club de Núñez, su equipo triunfó en 14, igualó en 4 y fue derrotado en 8, pero al margen de los números, en los casi seis meses que lleva como DT del conjunto de la banda roja, acumuló más infelicidad que alegría. Es que el juego no fluyó y le costó encontrar una identidad. A su vez, recibió golpes duros. Las derrotas en el Superclásico con Boca, en la final con Belgrano y la caída en la Copa Argentina ante Aldosivi, un equipo que solo ganó dos partidos en el año y uno de ellos a River.

En ese sentido, hubo un cúmulo de errores en general que generaron este momento. Lo mismo sucedió contra Vélez. “Últimamente nos ha pasado en varios partidos, hemos tenido varios errores. Somos conscientes de que eso no nos tiene que pasar”, comentó Ángel Correa al respecto.

“Merecimos mucho más. Muchas cosas positivas, no fue el resultado que queríamos, eso está claro. Nos toca masticar la bronca y ganar el miércoles”, expresó Nicolás Otamendi en su cuenta de Instagram, junto a una serie de fotos del encuentro del domingo en el Monumental.

Coudet y Guillermo Barros Schelotto, en la previa de River-Veléz. Foto: Tomás Cuesta

“Errores hay, cuando los cometemos, los pagamos. Hicimos un primer tiempo como para liquidar el partido, incluso en el arranque del segundo. Pero cometimos algunos errores y se nos escaparon los tres puntos”, comentó tras Coudet tras el decepcionante empate con Vélez. Y agregó: “Habrá que trabajar en seguir generando ofensivamente y ser más efectivos en cuanto a la proporción de chances creadas y convertidas”.

Coudet se mostró repetitivo en sus conceptos y molesto con que su equipo no haya podido llegar entonado a la vuelta ante Independiente Santa Fe. El miércoles, ante el equipo colombiano, será un partido decisivo y determinante. Es que entre el plantel armado, la inversión -de 67 millones de dólares- hecha y el malestar de los hinchas, difícilmente se pueda soportar un nuevo traspié.

El Chacho lo sabe y es consciente de ello. Por eso, no le queda otra opción que ganar y que River continúe en la Copa Sudamericana. En los cuartos de final espera Vasco da Gama y en las semis, un hipotético cruce con Boca. Nada menos.