Las autoridades ordenaron evacuaciones el martes en una zona rural de Texas donde un incendio forestal ha crecido enormemente, arrasando tierras y obligando a escuelas a retrasar o cancelar las clases.

El incendio, que comenzó a primera hora de la tarde del lunes, ha atravesado más de 200 kilómetros cuadrados (78 millas cuadradas) en zonas poco pobladas de dos condados del centro-norte de Texas.

Condiciones favorables al fuego permitieron que el incendio se ensanchara en cuestión de horas, indicó Amy Meyer, portavoz del distrito de servicios de emergencia del condado de Palo Pinto. “Estamos muy secos”, expresó.

En los últimos días han surgido incendios forestales en todo el sur y el oeste de Estados Unidos, mientras persisten condiciones extremadamente secas. Tan solo el domingo se reportaron una docena de nuevos incendios grandes, informó el Centro Nacional Interagencial de Incendios.

En todo el país, se han registrado más de 50.000 incendios forestales en lo que va del año, la cifra más alta de los últimos 10 años para el mismo periodo, según el centro.

Los bomberos en Nevada avanzaban en frenar un incendio que obligó a miles de personas a evacuar en Reno durante el fin de semana, después de que las llamas se propagaran peligrosamente cerca de vecindarios densamente poblados.

El incendio Hawk ha destruido más de 30 viviendas en unas 60 kilómetros cuadrados (23 millas cuadradas). Las autoridades de Nevada informaron el lunes que el incendio estaba contenido en un 27%.

El número de residentes en el área de Reno bajo órdenes y advertencias de evacuación bajó a unos 63.000, frente a más de 90.000 personas. El incendio cerca de la frontera estatal con California comenzó el sábado y creció rápidamente el domingo. Al menos siete personas —tres socorristas y cuatro civiles— resultaron heridas.

Las autoridades de incendios en Reno atribuyen el incendio Hawk a la actividad humana y señalan que fue provocado de manera intencional o accidental.

En Texas, el incendio Ross estaba solo ligeramente contenido mientras avanzaba por tierras de ranchos a unos 96 kilómetros (60 millas) al oeste de Fort Worth. Al menos cinco estructuras han sido destruidas, según funcionarios del condado de Palo Pinto.

Las autoridades abrieron centros de evacuación y algunas escuelas cerraron el martes. Ganaderos y una comisión de ganadería ofrecían graneros para albergar temporalmente a los animales que necesitan ser evacuados.

Los responsables de emergencias esperan que el incendio siga creciendo el martes a medida que las temperaturas aumenten durante el día.