Durante décadas, la Antártida fue observada como un inmenso continente blanco, cubierto por kilómetros de hielo que impedían conocer con precisión qué había debajo de su superficie. Aunque los satélites permitieron avanzar en su estudio, gran parte de su geografía permanecía oculta.

Esa situación comenzó a cambiar gracias a una de las investigaciones más ambiciosas realizadas sobre el continente helado. Científicos de distintos países recopilaron información obtenida durante más de seis décadas mediante aviones, satélites, barcos, radares e incluso antiguas expediciones científicas para reconstruir el paisaje oculto bajo el hielo.

El resultado es Bedmap3, un mapa que revela con un nivel de detalle sin precedentes la topografía de la Antártida. Lejos de mostrar únicamente la superficie helada, el modelo permite reconstruir montañas, valles, cañones, cuencas y zonas que permanecieron escondidas durante millones de años.

Los investigadores destacan que este trabajo representa un paso fundamental para comprender cómo evolucionó el continente y cómo podría responder el hielo antártico frente al cambio climático en las próximas décadas.

El proyecto que permitió reconstruir el paisaje oculto bajo el hielo

Bedmap3 es la tercera versión del gran mapa del subsuelo antártico elaborado por el British Antarctic Survey.

Una investigación sobre la Antártida que lleva años.

Para desarrollarlo, los científicos incorporaron información obtenida desde la década de 1950 y sumaron 84 nuevos relevamientos aerogeofísicos, más de 52 millones de nuevos puntos de medición y alrededor de 1,9 millones de kilómetros de datos recopilados durante campañas científicas. Gracias a ello lograron construir la representación más completa del relieve oculto bajo la capa de hielo.

Entre los principales hallazgos del proyecto se destacan:

  • Un mapa mucho más preciso. Los investigadores lograron completar zonas que hasta ahora carecían de información detallada, especialmente en el interior de la Antártida Oriental, la Península Antártica y distintas regiones costeras.

  • Montañas y profundos valles ocultos. El nuevo modelo revela cordilleras, depresiones y enormes cuencas que permanecen completamente cubiertas por kilómetros de hielo y que no pueden observarse desde la superficie.

  • Lagos subglaciales. Bedmap3 incorpora información sobre lagos situados bajo la capa de hielo.

  • El relieve oculto bajo el hielo. El mapa permite determinar qué sectores del terreno se encuentran por encima y cuáles por debajo del nivel del mar, un dato importante para estudiar la estabilidad de la capa de hielo antártica.

  • Una herramienta para estudiar el cambio climático. Conocer la forma exacta del terreno permite mejorar los modelos que predicen cómo podrían desplazarse los glaciares y cuánto podría contribuir la pérdida de hielo al aumento del nivel del mar.

El mapa es una herramienta para predecir deshielos.

Hasta ahora, gran parte de la Antártida solo podía estudiarse a partir de datos fragmentados sobre lo que existe debajo del hielo. Bedmap3 permite reunir esa información en una representación mucho más completa y ofrece una nueva perspectiva para comprender un continente cuya superficie visible es apenas una parte de lo que permanece oculto.