Mediante incentivos financieros directos a compradores, el desarrollo de infraestructura de carga rápida, la electrificación de flotas públicas o regulaciones para fabricantes o proveedores, varios estados impulsan la adopción de vehículos cero emisiones (ZEV, por sus siglas en inglés).

Uno de los primeros ha sido California, que obliga a fabricantes a vender un porcentaje de vehículos eléctricos o híbridos enchufables, además de dar incentivos directos a los consumidores.

También otorga subsidios y financiamiento el estado de Nueva York, que planea tener flotas de autobuses eléctricos antes de 2035. En Washington, rige una exención de impuestos estatales sobre la venta de ZEV nuevos.

La estrategia de Nueva Jersey está relacionada con otros objetivos en materia de clima y energía, incluidos compromisos legislativos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y requisitos para que NJ TRANSIT adquiera autobuses cero emisiones para 2032.

Nueva Jersey anuncia inversiones estratégicas para acelerar la adopción de vehículos cero emisiones

Poco antes de dejar la gobernación, Phil Murphy presentó el New Jersey Zero Emission Vehicle Roadmap, un informe que resume los avances en la adopción de estos vehículos y plantea estrategias para continuar acelerando su crecimiento en el mercado.

Mikie Sherrill gobernadora de Nueva Jersey Imagen de la gobernación

El documento también acompaña una serie de inversiones orientadas a expandir infraestructura, incentivos y financiamiento, con miras a reforzar el liderazgo estatal en electrificación del transporte, según un comunicado oficial.

Ahora en manos de la también gobernadora demócrata Mikie Sherrill, asumida el pasado 20 de enero, el plan destaca la importancia de mantener incentivos, ampliar la red de carga, invertir en la modernización de la red eléctrica, priorizar la equidad y fortalecer una fuerza laboral especializada. Además, subraya la necesidad de reducir las emisiones del sector transporte, que es el mayor generador de gases de efecto invernadero en Nueva Jersey.

Aumentar la cantidad de cargadores eléctricos forma parte del plan./ Chargebox.

Las inversiones aprobadas para facilitar la adopción de vehículos ZEV en Nueva Jersey han sido detalladas por WRJN Radio:

  • $75,5 millones de dólares para la Fase 3 del New Jersey Zero Emission Incentive Program, que promueve la electrificación de vehículos comerciales.

  • $25 millones a través del NJ ZEV Financing Program para ofrecer préstamos a bajo interés a operadores de vehículos comerciales.

  • $50 millones para el programa Take Charge, destinado a financiar infraestructura de carga para flotas privadas.

  • $16 millones para la electrificación de autobuses y su infraestructura en el sistema de transporte público NJ TRANSIT.

Las cifras oficiales muestran un crecimiento exponencial de la adopción de ZEV en la última década. En 2016 había alrededor de 10.911 vehículos eléctricos registrados y para finales de 2025 esa cifra superó los 280.000. Además, los ZEV constituyen más del 14 % de las ventas de vehículos nuevos, según informa el gobierno de Nueva Jersey.

Además de estas inversiones, en 2025, Nueva Jersey presentó la una herramienta One Stop Shop, diseñada para ayudar a residentes, gobiernos locales y organizaciones sin fines de lucro a identificar oportunidades de financiamiento y subvenciones federales y estatales para proyectos sostenibles, incluidos aquellos vinculados a vehículos eléctricos y electrificación de flotas.

Los ZEV, como el Tesla, ya representan el 14% de las ventas de vehículos nuevos./ Archivo Clarín,

El esquema ahora en manos de la gobernadora Mikie Sherrill también plantea la necesidad de abordar barreras tradicionales a la adopción de ZEV, como la inquietud de los consumidores sobre autonomía, costo o disponibilidad de infraestructura, mediante estrategias específicas de divulgación y mejoras tecnológicas.

Un tema central del informe es asegurar que la transición hacia la movilidad eléctrica sea equitativa y accesible para todos los habitantes del estado, en especial los que viven en comunidades tradicionalmente desatendidas o afectadas por la contaminación del transporte, algo presente en varios condados del sur.