En busca de reactivar la economía, el Gobierno anunció medidas para impulsar el crédito hipotecario con el uso de fondos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de ANSeS (FGS). Se trata de un plan para que los bancos presten a tasas accesibles con esos fondos para la compra, construcción, ampliación o refacción de primera vivienda.

El esquema contempla licitaciones por $2 billones con los bancos para extender los plazos de los depósitos entre 1 y 5 años y facilitar que las entidades puedan ofrecer préstamos con una tasa máxima para vivienda a plazos de hasta 30 años. La primera licitación, por $200.000 millones, está prevista para la semana próxima.

"Los créditos hipotecarios son una prioridad, primero porque hacen a la justicia social; nada más justo que una persona que tiene trabajo tenga acceso a una vivienda y no tenga que esperar 30 o 40 años para poder comprarla. Segundo, porque tiene un efecto multiplicador al motorizar otros sectores y ayuda a mejorar la formalidad", explicó Caputo.

Los bancos, primero, deberán competir por quién se queda con el fondeo a largo plazo del Anses. Caputo mencionó que deberán ofrecerle al FGS una tasa mínima de UVA más 2,5% anual (equivalente al 24,5%) para colocaciones a un año y de hasta UVA más 4,5% (26,5%) para plazos de cinco años.

A cambio, las entidades tendrán un límite para otorgar los créditos hipotecarios con esos fondos, ya que no podrán cobrar más de UVA más 7,5% anual (equivalente al 29,5%). "Los bancos pueden prestar a menos tasa, pero no más”, explicó el ministro de Economía, Luis Caputo.

El programa apunta a financiar unas 18.000 primeras viviendas, aunque el número final dependerá del monto de los préstamos que otorguen los bancos.

El ministro afirmó que "el stock de créditos hipotecarios en Argentina representa solo 2 puntos del PIB, mientras que en Chile representa el 27% y en países más desarrollados como Estados Unidos alcanza el 50%".

"Hay un margen de crecimiento muy grande. Llegamos al gobierno y había aproximadamente 7 millones y medio de créditos hipotecarios en pesos y hoy estamos 16,8 millones; ajustado en términos de UVA, el crecimiento fue de 57%”, precisó.

El Gobierno tomó como referencia el monto promedio actual, cercano a US$ 80.000, mientras que el crédito máximo será de 150.000 UVAs, equivalente a unos US$ 200.000. “No hay un número de soluciones habitacionales, depende de los montos de préstamos que den los bancos”, aclaró Caputo.

El objetivo es atacar uno de los principales problemas que, según el Gobierno, limita el desarrollo del crédito hipotecario: el descalce entre el plazo de los préstamos y el de los depósitos bancarios. “Son créditos a 15, 20 o 30 años y los depósitos de los bancos para financiarlos están entre un día y 30 días para plazo fijo”, explicó Caputo.

Teniendo en cuenta que durante la gestión de Javier Milei se otorgaron 57.000 préstamos hipotecarios, el objetivo del gobierno llevaría la cobertura a 75.000 financiamientos para la vivienda, un 2% de los entre los 3 y 3,5 millones de viviendas que se necesitan para cubrir el déficit, según estimaciones de la Cámara de la Construcción.