Connie Ansaldi decidió cerrar CUX, la aplicación de asistencia emocional basada en inteligencia artificial que había creado en 2024. Después de varios años de trabajo, inversión y cuestionamientos, la comunicadora anunció que el proyecto llegó a su fin y explicó las dificultades económicas que terminaron haciendo inviable su continuidad.
“Después de cuatro años, tomé una de las decisiones más difíciles de mi vida como emprendedora: cerrar CUX”, comunicó Ansaldi a través de sus redes sociales.
El proyecto había comenzado con la idea de utilizar herramientas de inteligencia artificial para ofrecer acompañamiento y contención a personas que necesitaran ser escuchadas. Sin embargo, desde el principio generó reparos entre profesionales de la salud mental, que cuestionaron la utilización de este tipo de tecnología en un ámbito especialmente sensible.
Uno de los episodios que mayor repercusión tuvo ocurrió en 2024, cuando se conoció que el municipio de Trenque Lauquen había contratado a CUX como herramienta de acompañamiento emocional. La iniciativa provocó fuertes críticas de especialistas y abrió un debate sobre los límites de la inteligencia artificial en cuestiones vinculadas con la salud.
Ansaldi defendió entonces su creación y sostuvo que CUX no buscaba reemplazar a psicólogos ni psiquiatras, sino funcionar como una herramienta de acompañamiento que pudiera detectar determinadas señales de alerta y, cuando fuera necesario, derivar a profesionales humanos.
Por qué Connie Ansaldi decidió cerrar CUX
En el extenso mensaje con el que anunció el cierre, Ansaldi explicó que el principal obstáculo fue económico. Según detalló, durante el desarrollo de CUX consiguió inversores que confiaron en el proyecto, pero nunca encontró un socio tecnológico que pudiera acompañarla en la siguiente etapa.
“Hubo algo que no conseguí: un socio tecnológico que se enamorara de CUX tanto como yo”, reconoció.
Connie Ansaldi. Foto: Movilpress
La comunicadora explicó que la plataforma logró acompañar a miles de personas, pero que llevarla a una escala mucho mayor requería una inversión que no consiguió.
“CUX ayudó a miles de personas. Literalmente. No es un decir. Pero para llegar a millones necesitaba muchísimo más capital”, sostuvo.
Y apuntó contra una de las dificultades que encontró durante el desarrollo del emprendimiento: “Levantar capital para salud mental es difícil. MUY. Más aún en Latinoamérica”.
La periodista anunció el final de la plataforma que había creado para brindar acompañamiento emocional mediante inteligencia artificial.
Según su análisis, muchas organizaciones consideran importante el bienestar emocional de sus empleados hasta el momento de asignar presupuesto para ese objetivo. “Dentro de muchas organizaciones, la salud emocional de los colaboradores parece importantísima… hasta que hay que asignarle presupuesto. Y ahí, muchas veces, deja de ser prioridad”, escribió.
En su despedida, Ansaldi aseguró que el objetivo nunca había sido reemplazar el trabajo de los especialistas.
“Por eso CUX tenía alertas, protocolos, derivación y profesionales. Para que la tecnología amplíe nuestra capacidad de cuidar, y no de reemplazar a las personas”, explicó.
Pese a ponerle fin al proyecto, Ansaldi aseguró que no reniega de la idea que había impulsado la creación de CUX. Por el contrario, sostuvo que continúa creyendo que la inteligencia artificial tendrá un papel cada vez más importante en la manera en que las personas buscan compañía y contención.
“La soledad es la verdadera pandemia silenciosa”, afirmó.
La aplicación había sido cuestionada por profesionales de la salud desde su lanzamiento.
Y planteó uno de los interrogantes que, según explicó, acompañaron al proyecto desde sus comienzos: cómo utilizar la tecnología para evitar que una persona que atraviesa un momento difícil se sienta sola.
“No cerré solamente una startup. Cerré algo en lo que creo profundamente. Algo que imaginé, defendí, financié, expliqué cientos de veces y por lo que peleé muchísimo”, escribió.
Ansaldi también agradeció a las personas que participaron del proyecto y, especialmente, a quienes utilizaron CUX. “Hay una frase que repetí durante estos años: 1 es más que 0. Y con eso me quedo. Ayudamos a muchos”, expresó.
Finalmente, dejó abierta la posibilidad de que la idea pueda ser retomada en otro contexto tecnológico y económico: “Tal vez CUX llegó demasiado temprano... no lo sé”.
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