Intentamos sanar el pasado con nuestros padres. También con quienes nos hicieron un daño profundo.

Del mismo modo, nos comparamos en ocasiones con otras personas en distintos ámbitos de la vida: pareja, deporte, trabajo, culturalmente… ¡y ni qué hablar de las rupturas afectivas!

Pero, ¿con quién es realmente la historia? Esa historia que representa el dolor, el trauma o esas comparaciones sin sentido que a veces hacemos con los demás. Porque, en lo que al pasado respecta, la cuestión no es con quién o quiénes creemos que nos hirieron, sino, más bien, con ese niño o esa niña que fueron heridos en su oportunidad.

Y en lo que respecta a las comparaciones que hoy hacemos de nuestra situación con la de otras personas, también es positivo hablar con nosotros mismos para que salga a la luz esa insatisfacción, esa frustración por lo que aún no hemos logrado.

La cuestión tampoco en este caso es con los otros, sino con nosotros y nuestra propia carencia, ya que, si no la tuviéramos, no habría insatisfacción ni cuestión alguna de la que hablar o a la que prestar atención.

Entonces, al abordar una imagen recurrente del ayer o del hoy, que involucra a otros seres humanos, mirando al niño o al adulto y su dolor desde ese adulto observador, amoroso y en paz, podremos quizás sanar.

Sanar, frecuentemente, no es cambiar la historia, vencer a quienes alguna vez nos hirieron ni superar a alguien o a muchos, sino dejar de vivir esa historia desde el dolor y comenzar a mirarla desde el amor y la paz.

Porque cuando hacemos las paces con quienes fuimos y somos, dejamos de luchar contra quienes creemos que debimos o debemos ser.

Aldo Alí /


“Vine por el amor a la Patria, y eso no tiene precio”

Después de Malvinas, en un viaje de regreso, nuestros soldados venían en la bodega de un buque inglés como prisioneros, algunos heridos, con frío, sin bañarse. Ahí vieron algo que nunca olvidarán.

Un soldado inglés que contaba los billetes que había ganado en la guerra, porque para él Malvinas fue un trabajo bien pago. Ellos cobraban 20,00 libras por día con adicionales de guerra, eran más de 500.00 libras por mes. El soldado argentino no cobraba nada. “Yo vine por el amor a la Patria, y el amor a la Patria no tiene precio”, dio un solado argentino.

Armando Torres Arrabal /


Denuncia que un feedlot incumple una ordenanza

Soy vecina lindera del feedlot en Ruta 191 Cuartel 8 Km 47, en Arrecifes, Buenos Aires. Han pasado varios meses en que me informado acera de los feedlots y sus consecuencias de impacto ambiental. Me puse en contacto con el HCD, con el Ejecutivo, con el juez de Faltas y pasados varios meses ninguno se ha expedido, clausurando el establecimiento, el cual está funcionando.

Se está incumpliendo la Ordenanza 2.544, vigente al momento de comenzar la obra, que prohíbe la instalación a menos de 1.000 metros de viviendas linderas. En nuestro caso, ya están a 314 metros de mi propiedad. Comenzaron la obra sin presentar proyecto, Certificación de ADA, sin estudio de impacto ambiental sin Certificado por el Ministerio Ambiental de Buenos Aires.

Hasta ahora, sólo se ha observado el bienestar animal y la producción, dejando a los vecinos linderos que sufriremos las consecuencias directas de esa instalación.

Solicitamos que las autoridades actúen salvaguardando la salud de los vecinos, escuelas, etc.

Anahí Verónica Mannuwal /


“Una misión de la Iglesia Católica”

La Iglesia, con la venida del Papa León XIV, una oportunidad histórica única de erigirse en la vanguardia de una operación política ecuménica, constituyéndose como un aglutinador socio-político, cultura de las instituciones fundamentales de la república, para lograr desde una “Reforma política estructural” que posibilite una participación cuantitativa y cualitativa en su capacidad de producir una representación transparente en la construcción de un país más democrático.

Alejándose con esto de antiguas suspicacias ideológicas.

Daniel Maccagnoni /