¡Barcelona lo ha vuelto a hacer! Treinta años después del histórico Congreso Mundial de Arquitectos celebrado en 1996, la ciudad ha vuelto a situarse en el centro del debate internacional de arquitectura.

Pero esta vez el reto no consistía en repetir el mismo modelo del pasado. El mundo ha cambiado, la profesión también, y un congreso concebido hace tres décadas, después de la celebración de los Juegos Olímpicos (había que imaginar otra forma de enfocar el congreso para que volviera a tener relevancia, había que asumir riesgos).

Ese fue el principal reto desde que, en 2020, Barcelona decidió presentar su candidatura para acoger el Congreso Mundial de la UIA de 2026. La ciudad, el Colegio de Arquitectos de Cataluña, el CSCAE y las distintas administraciones entendimos desde el principio, en un bonito ejercicio coral, que teníamos una gran oportunidad por delante.

Las sesiones plenarias estructuraron las ponencias. Marina Tabassum, en su disertación.

Se trataba de buscar la manera para que Barcelona fuera de nuevo un gran foro de debate, abierto a la contemporaneidad para discutir sobre los problemas reales de la profesión y de la arquitectura. Porque la arquitectura es una herramienta imprescindible para interpretar y transformar el mundo, que está en permanente cambio.

Abrir el aire a nuevas generaciones

Probablemente, la decisión más importante fue también la más valiente: convocar un concurso internacional para seleccionar al equipo curatorial, en la que puse todo mi empeño. En lugar de construir el programa desde las instituciones, se debía confiar en la entrada de aire nuevo, de aire fresco, que unos comisarios, ganadores de un concurso, podían aportar a la UIA.

Y el jurado apostó de manera clara por pasar el testimonio a una nueva generación de arquitectos. Esa apuesta, arriesgada pero sutil, ha permitido incorporar la mirada de unos comisarios jóvenes, profesionales académicos, con muchos contactos por todo el mundo, para abrir el debate a nuevos enfoques y a la problemática real de la profesión.

El resultado, Becoming. Architectures for a Planet in Transition, ha sido una explosión espectacular de conferencias, mesas redondas, inabarcables de una vez: ¡multitud de ofertas atractivas, alguna incómoda, alguna atrevida, todas interesantes!

Así, el Congreso ha sido un espacio abierto de reflexión sobre los desafíos ambientales, sociales, tecnológicos y culturales sobre los que bascula hoy nuestra profesión y que afectan al devenir del planeta.

Guim Costa, arquitecto y director del Congreso de la UIA en 2026

Y los resultados han sido espectaculares: más de 10.000 arquitectos procedentes de 130 países han asistido con un programa con más de 200 ponentes internacionales y un centenar de sesiones repartidas entre sus tres sedes: el CCIB, las Tres Chimeneas y el DHub (otro de los grandes éxitos), con más de 30.000 asistentes a los actos del Congreso.

Más allá de las cifras, el verdadero éxito fue que, aparte de la calidad y rigor en las ponencias, hubo muchísima asistencia de gente joven, y el ambiente fue de una gran energía y cordialidad: Barcelona vivió la arquitectura y la arquitectura vivió Barcelona.

Miles de profesionales compartimos espacio y tiempo para pensar colectivamente sobre el futuro de la arquitectura: objetivo cumplido. ¡Barcelona lo ha vuelto a hacer!

Para quienes hemos estado desde el primer momento del proceso, ha habido imágenes que han resumido mejor que cualquier otra cosa el sentido del Congreso: el gran auditorio para 4.000 personas del CCIB lleno hasta los límites; el off-congress en la grada de las Tres Chimeneas abierta al mar, a los veleros y a la luna, o el momento del traspaso de la bandera a Beijing.

El cierre del Congreso en el Centro de Convenciones de Barcelona

Ahora Beijing recoge el testigo para organizar el Congreso de 2029. Barcelona lo entrega con la satisfacción del trabajo bien hecho y con la convicción de que cuando se asumen riesgos, se confía en el talento emergente y se sitúa el debate en el centro, la arquitectura recupera toda su capacidad para trascender a la sociedad.

Treinta años después, Barcelona lo ha vuelto a hacer.

Autor del texto: Guim Costa, arquitecto y director de Congreso de la UIA en 2026.