TORONTO (AP) — El primer ministro de Ontario, Doug Ford, respondió el sábado al decreto del presidente Donald Trump sobre el “lago Estados Unidos” con un mensaje del tamaño de una valla publicitaria en la orilla canadiense: “Lago Ontario. Ahora y siempre”.
Con una camiseta de la selección de fútbol de Canadá, Ford presentó el letrero cerca de Grimsby, Ontario, y posó para fotografías. El cartel, de 7,3 por 3,6 metros (24 por 12 pies), está montado sobre patas de 1,8 metros (6 pies), lo que sitúa su parte superior a unos 5,5 metros (18 pies) del suelo, aproximadamente la altura de dos pisos. El mensaje también está escrito en francés.
Fue la más reciente muestra de desafío después de que Trump firmara una orden ejecutiva en la que ordena a agencias federales de Estados Unidos que llamen “lago Estados Unidos” al lago Ontario. Tras meses de aranceles, amenazas de convertir a Canadá en el estado número 51 de Estados Unidos y ataques personales contra sus líderes, la medida ha sido recibida en Canadá, en gran medida, con burlas.
Ford sostuvo que Trump intentaba cambiar el nombre del lago porque Ontario y Canadá “se estaban defendiendo”, y argumentó que el nombre sobrevivirá al presidente.
“Mucho después de que el presidente Trump se haya ido, seguirá llamándose Lago Ontario”, afirmó Ford en un video publicado en redes sociales.
El primer ministro de Manitoba, Wab Kinew, comparó a Trump con una banda de rock envejecida que intenta revivir un viejo éxito.
“Ya sabes, cuando una banda de rock ya está muy pasada de moda y los ves, como en un casino, tocando alguna canción de hace como 50 años. Creo que en esa parte de la presidencia de Donald Trump estamos ahora. Pensó que tenían un verdadero éxito, un verdadero clásico dorado, con el golfo de México”, dijo Kinew, en referencia a la orden ejecutiva de Trump de rebautizar el golfo de México como golfo de Estados Unidos. “Y trata de traer eso de vuelta, y trata de tocar los éxitos para su base. Pero creo que todos aquí piensan que es un poco triste y que no es su mejor trabajo”.
Las burlas no se limitaron a los políticos. El historiador canadiense Robert Bothwell fue aún más mordaz.
“¿El país más grande del mundo se toma en serio a este idiota?”, preguntó.
Pero Bothwell señaló que la disputa era más seria que las bromas, y argumentó que el objetivo más amplio de Trump era “subordinar a Canadá y, en el mejor de los casos, convertirlo en una colonia; en el peor, absorberlo dentro de Estados Unidos”.
Nelson Wiseman, profesor emérito de la Universidad de Toronto, indicó que el mandatario estadounidense “quisiera que Canadá actuara como un estado vasallo, pero se niega a hacerlo. Eso lo irrita”.
La disputa se produce mientras las relaciones entre los aliados de larga data empeoran por cuestiones comerciales. Las negociaciones se derrumbaron la semana pasada, ambos gobiernos se acusaron mutuamente de presentar exigencias de última hora, y Canadá anunció aranceles de represalia que entrarán en vigor el próximo mes.
La orden de Trump también se produjo en medio de una escalada de cruces verbales con Ford. A principios de esta semana, en una entrevista con The Associated Press, Ford dijo que Ronald Reagan estaría “vomitando” por las políticas arancelarias del mandatario y “asqueado del presidente Trump”.
El republicano respondió desestimando los comentarios de Ford como “fanfarronería”, llamándolo “lacayo” del primer ministro Mark Carney y burlándose de él como el “hermano menos carismático, inteligente y, en general, poco impresionante” del fallecido alcalde de Toronto Rob Ford.
Trump siguió promoviendo el nuevo nombre el sábado, al volver a publicar un meme que mostraba gansos canadienses con cabello rubio al estilo de Trump disparando rifles mientras “protegían” el Lago América.
Trump ha utilizado mapas repetidamente para plantear argumentos políticos. Durante un tiempo se exhibió un mapa del “golfo de Estados Unidos” junto al escritorio Resolute en el Despacho Oval, y ha publicado imágenes que representan a Canadá como parte de Estados Unidos o como el estado número 51.
El nombre Lago Ontario proviene de la palabra “oniatarí:io” del pueblo indígena hurón, que significa “lago de aguas brillantes”. La provincia canadiense de Ontario, fundada en 1867, tomó su nombre del lago.
El gran jefe de la Nación Wendat, Pierre Picard, cuyo pueblo históricamente vivió desde el valle del San Lorenzo hasta los Grandes Lagos y cuya lengua dio nombre al Lago Ontario, calificó la medida de Trump como un intento de borrar la historia indígena.
“Quiero decirle que es inaceptable para nosotros, como nación, tener a un presidente que pueda erradicar nuestra historia, nuestra cultura y nuestra identidad”, señaló Picard.
El primer ministro canadiense, Mark Carney, rechazó la medida, al señalar las raíces indígenas del lago y que el nombre es anterior tanto a la Confederación canadiense como a la Declaración de Independencia de Estados Unidos. Trump no puede obligar a Canadá a adoptar el nuevo nombre.
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