El género del true crime tiene otro buen exponente en la producción audiovisual argentina con Barreda, en la que Luis Machín encarna al, probablemente, mayor femicida de la historia del crimen en la Argentina.
El caso del odontólogo Ricardo Barreda, que asesinó a sus dos hijas, a su esposa y su suegra a sangre fría y a escopetazos en su hogar en La Plata, tuvo una repercusión mediática que, vista a la distancia (el cuádruple crimen fue en 1992), hoy resultaría impensable. No por el espacio que le darían los medios, sino porque se llegó a convertir al asesino en víctima.
Luis Machín como el odontólogo que, decía, lo llamaban "Conchita". Fotos Amazon Prime Video
Conchita, el asesino
No, tampoco el término femicida estaba instalado como hoy. Y parece que la estrategia de la defensa (Marcelo Subiotto es el abogado) fue mostrarlo como un desquiciado, transformándolo de victimario a una víctima a la que se la sometía a la humillación diaria y constante, con un "maltrato psicológico" -nunca se podrá saber si le decían peyorativamente "Conchita"-.
Se sabe mucho más de Barreda que de las víctimas, por todo lo que generó el juicio y los apoyos que tuvo el homicida por una parte de la sociedad, de que el hombre se hartó, que no lo trataban como merecía, como si los asesinatos se pudieran justificar. De hecho, no se habla tanto de las víctimas, como en el caso de María Soledad Morales, asesinada en Catamarca, sino del asesino.
Carla Peterson es Gladys McDonald, y Mercedes Morán, Elena Arrechey.
Es que poco y nada se sabe de ellas, y lo que hace la película es especular cómo era la convivencia en la casona en La Plata, antes de los hechos.
Crímenes de ficción
Allí, Daniela Goggi, con experiencia a la hora de llevar hechos criminales a la ficción, como que dirigió de El rapto, sobre el caso del empresario Sivak, y la serie María Marta: El crimen del country, precisamente sobre la muerte de María Marta García Belsunce, reconstruye la intimidad de la familia y les da voz y presencia a las mujeres.
Machín vio la grabación del juicio, y leyó entrevistas y libros sobre Ricardo Barreda.
El filme va apoyándose en el flashback y en la captura y el juicio, y dejando en claro la motivación que habría llevado a Barreda a hacer lo que hizo: no desprenderse de la propiedad de la casa, que estaba a punto de perder. Hay una clara desconexión, no solo desde la comunicación, sino desde el afecto entre el hombre y las mujeres que vivían con él.
Las actuaciones, en su punto más alto
Luis Machín cumple otra gran labor y la distancia que se genera de entrada entre la diferencia física que el actor de La última sesión de Freud tiene con el dentista prácticamente se olvida, se disipa. Como el espectador no está familiarizado con los rostros de las víctimas, Carla Peterson (que interpreta a Gladys McDonald), Mercedes Morán (a Elena Arreche) y Maite Lanata y Margarita Páez -hija de Fito y Romina Ricci-, que encarnan a las hijas Cecilia y Adriana, respectivamente, no cuentan con esa mochila.
Cecilia (Maite Lanata) y Adriana (Margarita Páez) en un extraño momento de sonrisas.
Las actuaciones, sí, son un punto alto de Barreda, la película, que tal vez se desdibuje o pierda consistencia al seguir la rutina del juicio -qué difícil es innovar en la forma de presentarlo- y en más que marcar, remarcar cómo las cuatro mujeres tenían una conexión y vivían planeando cosas que si incluían a Barreda eran de manera lateral y por conveniencia.
Pero en definitiva es esa vuelta de tuerca, o de dónde posar la mirada, la que torna a Barreda un relato distinto, diferente, pero no contradictorio.
"Barreda"
Buena
Crimen / Thriller. Argentina, 2026. 105'. De: Daniela Goggi. Con: Luis Machín, Carla Peterson, Mercedes Morán, Maite Lanata, Marcelo Subiotto, Paola Barrientos, Alberto Ajaka. Disponible en: Amazon Prime Video.
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