En julio pasado, la Cámara de Representantes, en Washington D. C., aprobó la Ley de Protección de la Luz Solar que convertiría en permanente el horario de verano en Estados Unidos. Otra medida convergente de la misma sala fijaría el reloj en el horario estándar. De esta manera, a nivel legislativo, existen tres opciones: horario de verano permanente, horario estándar permanente o el cambio estacional que rige en la actualidad.
En Texas, en junio de 2025, el gobernador Greg Abbott había firmado el proyecto de ley HB 1393 por el cual el estado adoptará, de manera permanente, el horario de verano, tan pronto como el Congreso apruebe la legislación pertinente, informa The Dallas Morning News.
Un artículo del New York Times afirma que “una cantidad importante de especialistas considera que el horario de verano permanente podría ser la opción más arriesgada, con consecuencias no deseadas para la salud y la economía”.
Agrega que “el nombre del proyecto de ley crea la ilusión de que se está aumentando la cantidad de luz, pero no es así, ya que, solo se está cambiando el momento en que hay luz”.
¿Cuál es el impacto de los cambios de horario?
Según la ley HB 1393, el horario de verano permanente debía entrar en vigor en Texas el 1º de septiembre de 2025. Pero, tal como expresa el proyecto del representante estatal Will Metcalf, “solo si el Congreso de los Estados Unidos promulga una legislación que autorice al estado a observar el horario de verano durante todo el año”.
El gobernador Greg Abbott ya firmó la ley, pero esta depende de una legislación federal. Foto: Eric Gay. AP.
La aprobación en la Cámara de Representantes de una iniciativa similar por 308 votos a favor y 117 en contra ahora debe ser tratada por el Senado y firmada por el presidente Donald Trump. De esta manera quedaría despejado el camino para que la llamada ley de activación (trigger law) de Texas entre en vigor, aclara el Morning News.
Al presentar su proyecto, Metcalf argumentó que adelantar el reloj en primavera y atrasarlo en otoño altera las rutinas, provoca frustración y puede representar riesgos para la salud, citando conclusiones de la Academia Estadounidense de Medicina del Sueño según las cuales alterar el reloj biológico puede ocasionar complicaciones de carácter físico y psicológico.
Pero no todos están de acuerdo. Según los expertos consultados por el New York Times, “las mañanas luminosas y las noches oscuras ayudan a mantener sincronizados los relojes internos de modo tal que nuestro cuerpo lleve a cabo las funciones correctas en los momentos correctos”. Agrega que "trasladar una hora de luz diurna de la mañana a la tarde puede alterar este sistema circadiano”.
El horario de verano permanente podría alterar el sueño en algunas personas. Foto: Shutterstock.
"Las pruebas indican que el horario de verano no es favorable para nuestra salud ni para nuestra seguridad y creo que no debería aplicarse", dice Elizabeth B. Klerman, investigadora especializada en sueño y ritmos circadianos de la Escuela de Medicina de Harvard y del Hospital General de Massachusetts.
Pero el atractivo de mantener el horario de verano de manera ininterrumpida parece obvio. Más personas saldrían de los lugares de estudio y de trabajo antes de que anocheciera durante el invierno. Al final de la tarde, la luz adicional podría fomentar el ejercicio y la actividad social y, según indican algunos estudios, reducir los accidentes de tráfico y hasta el porcentaje de ciertos delitos.
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