Esta frase del filósofo Friedrich Nietzsche contiene una imagen sencilla. Una persona que observa desde la superficie verá cada vez más pequeño a un objeto que asciende hacia el cielo. Pero ese objeto, en realidad, no se está haciendo más pequeño, solo está aumentando la distancia entre ambos.

Llevada a las relaciones humanas, la metáfora indica que cuando una persona desarrolla nuevas ideas, adquiere conocimientos, modifica sus valores o transita por caminos poco convencionales, puede resultar cada vez más difícil de comprender para quienes permanecen en la misma posición.

La frase nos habla, ante todo, de perspectiva. Alguien que nunca ha experimentado determinada transformación puede no disponer de las herramientas necesarias para comprenderla. Desde abajo, entonces, lo que está arriba puede parecer insignificante, extraño o incluso absurdo.

Las palabras también pueden servir como una advertencia contra la búsqueda permanente de aprobación. El reconocimiento externo no siempre aumenta en proporción al crecimiento personal y hasta puede suceder lo contrario: cuanto más se aparta alguien de lo convencional, menos comprensible resulta para los demás.

Friedrich Nietzsche. Filósofo alemán nacido en Röcken, Prusia, quien vivió entre 1844 y 1900. Imagen ilustrativa: Freepik.

Esto último resulta especialmente relevante en la era de las redes sociales, donde cada persona suele mostrar lo mejor de sí misma y esperar, a cambio, una devolución en forma de comentarios y “likes”.

La metáfora aparece en una de las obras del filósofo, Aurora. Pensamientos sobre los prejuicios morales (Morgenröte), publicada en 1881. Es el aforismo 574 y esta ubicación resulta significativa, porque el anterior (573) sostiene que una mente incapaz de cambiar sus opiniones termina dejando de ser verdaderamente una mente.

¿Quién fue Nietzsche?

Una de las figuras más influyentes del pensamiento moderno, Friedrich Nietzsche (1844–1900), nació en Röcken, Prusia, hijo de un pastor protestante. Educado en un entorno de fuerte tradición luterana, estudió teología y filología en la Universidad de Bonn y luego descubrió la filosofía de Schopenhauer en la Universidad de Leipzig.

Friedrich Nietzsche: “Cuanto más alto volamos, más pequeños parecemos a quienes no pueden volar”. Frase publicada en 1881. Foto: Wikimedia Commons.

En 1869, con apenas 24 años, fue nombrado profesor de filología clásica en la Universidad de Basilea. Su carrera académica, sin embargo, fue relativamente breve. Debido a un agravamiento de sus problemas de salud debió abandonar la cátedra en 1879 abandonó su puesto en Basilea. A partir de entonces llevó una vida itinerante entre Suiza e Italia.

En sus obras (la más destacada es Así habló Zaratustra) Nietzsche cuestionó de manera radical los valores tradicionales, en especial, la moral cristiana y las ideas establecidas sobre verdad, virtud y comportamiento. Puso especial énfasis en la necesidad de cuestionar las creencias heredadas y crear nuevas formas de valorar la existencia.