El veterano psicólogo Antoni Bolinches, de 79 años, tiene claro que el verdadero desafío de las relaciones de pareja no es enamorarse, sino mantenerse enamorado. “El amor casi nunca muere de hambre, casi siempre de indigestión”, explica en una reciente entrevista en El matí de Ràdio 4, parafraseando un conocido aforismo. Su diagnóstico es tajante: “Lo que perjudica al amor es la convivencia. La convivencia es enemiga de sí misma”.

El creador de la Terapia Vital dice que el problema reside en un mecanismo psicológico implacable: “A las cosas buenas de tu pareja te habitúas. Por tanto, aquello que era bueno ya no es tan bueno. ¿Y qué pasa con las malas? Son peores”. El resultado, según Bolinches, es una depreciación recíproca que golpea con más fuerza a la mujer: “Como ella espera más, porque invierte más, queda más decepcionada”.

Una de las afirmaciones más llamativas de la entrevista surge a raíz de su teoría sobre las diferencias de género en la infidelidad.. Foto: FB/antonibolinches

Sobre la infidelidad

Una de las afirmaciones más llamativas de la entrevista surge a raíz de su teoría sobre las diferencias de género en la infidelidad. “Después de 10 años en pareja, el hombre es infiel cuando puede y la mujer cuando quiere”.

El psicólogo matiza que, aunque los porcentajes de infidelidad se han igualado en torno al 50%, los motivos y las implicaciones siguen siendo distintos. “La mujer necesita más requisitos para ser infiel. Muchas dicen: 'Yo solo sería infiel si me enamorara de otra persona'.

Por eso la infidelidad de la mujer sigue siendo más peligrosa para la estabilidad de la pareja, porque significa que ya te quiere un poco menos a ti”, argumenta. Por el contrario, el hombre, según su análisis, mantiene la capacidad de “disociar afectividad y sexualidad”. Es decir, que tener relaciones con otra persona no significa que no quiera a su pareja.

“Deben aceptar la excelencia femenina y valorar que admirar a la mujer es tan válido como que ella admire a él”. Foto: FB/antonibolinches

Éxito social vs. éxito amoroso

Bolinches también aborda la paradoja que enfrentan muchas mujeres de alto rendimiento profesional en el terreno sentimental. “La mujer sigue enamorándose admirativamente. Por tanto, una mujer excelente encuentra pocos hombres admirables, mientras que un hombre excelente es admirado por muchas mujeres”.

Este desfase, que él denomina el “síndrome de la superwoman”, provoca que el éxito social de la mujer pueda convertirse en un obstáculo para encontrar el amor. “La mitad de la población masculina quiere volver al modelo de mujer subordinada y hombre dominante. Por fortuna, la otra mitad se lo cuestiona”. Y añade un consejo para los hombres: “Deben aceptar la excelencia femenina y valorar que admirar a la mujer es tan válido como que ella admire a él”.

La receta para el deseo

A pesar de su análisis crítico, el experimentado terapeuta, autor de obras como Sexo sabio o Amor al segundo intento, no es pesimista y ofrece herramientas prácticas para salvar la chispa. Frente a la rutina y la pérdida de interés, propone dos reglas de oro para la sexualidad en pareja.

“Haz todo lo que quieras, no hagas nada que no quieras, y hazlo desde el deseo previo, de acuerdo con tu escala de valores sexuales”. Y añade una máxima que, según él, sería suficiente para mantener la “fase homeostática” de la relación: “Es preferible deseo sin relación que relación sin deseo”.

Bolinches insiste en que aprender a gestionar los conflictos es la clave para no repetir los mismos errores. “Si a cada mujer que me deja le pregunto por qué me deja, y en lugar de desacreditarla me cuestiono yo, yo mejoro. No aprendemos por tener problemas, aprendemos si aprendemos de los problemas”.

Por eso, cuando el entrevistador le pregunta si todos acabaremos separados, él responde de la siguiente manera: “Nos separaremos y nos volveremos a juntar. Y si aprendemos de cada separación, en la última la acertaremos. En la pareja, la única en la que no te puedes equivocar es en la última”.

Marc Mestres