El fiscal general de California, Rob Bonta, acusó a Paramount de “chantaje” tras divulgarse supuestas intenciones de la compañía de abandonar el estado luego de la demanda presentada en julio para detener la millonaria adquisición de Warner Bros.
El pasado 11 de agosto, el fiscal general, Rob Bonta, publicó en su cuenta de X: “En cuestión de semanas, Paramount accedió a suspender la fusión hasta que un tribunal dictara sentencia o hasta junio de 2027, solicitó un juicio en noviembre y ahora vuelve a la carga con otro intento de chantajear al estado para que permita un acuerdo ilegal”.
“Paramount ha perdido el rumbo y sigue perdiendo en los tribunales; no funcionó la primera vez, en vísperas de nuestra demanda de julio, y tampoco funcionará esta vez”, añade la publicación.
Bonta sostiene que “esta fusión ilegal generará costos más altos, menos opciones y menos gente creando películas, por eso, mi oficina se ha comprometido a proteger una economía vibrante en California para las empresas que siguen las reglas del juego”.
¿Por qué quieren impedir la fusión?
En julio, 12 estados, incluyendo California, se asociaron para iniciar una demanda y pedir a la justicia que impida la fusión entre Paramount y Warner Bros, empresas herederas de los grandes estudios de Hollywood, valorada en unos 110.000 millones de dólares y financiada con recursos petroleros de Oriente Medio, según informa la agencia AFP.
El director ejecutivo de Paramount, David Ellison, habría amenazado con mudar la compañía si no llega a un acuerdo con Bonta. Foto: Michael Nagle. Bloomberg.
Citado por CNN, Bonta aseguró que la demanda antimonopolio es necesaria porque “esta fusión sofocaría la competencia, elevaría los precios, disminuiría la calidad del contenido y produciría menos películas y programas cada año”.
La respuesta de Paramount fue contundente: prometió combatir la demanda a la que calificó de “equivocada tanto en los hechos como en el derecho” porque, aseguró, los estados habían tergiversado la competencia en la industria del entretenimiento.
A fines de julio, el medio especializado Variety aseguró que el director ejecutivo de Paramount, David Ellison, les dijo a otros altos ejecutivos que, si el fiscal general Bonta no negocia un acuerdo a partir del 1º de octubre, mudaría la sede de la empresa, actualmente en Los Ángeles, a otro estado, como Texas o Georgia.
Esa fecha resulta clave en la negociación porque a partir de entonces comenzará a acumularse una tasa de siete millones de dólares diarios para los accionistas de Warner Bros si la fusión no ha concluido.
Las publicaciones de Bonta en redes sociales y la filtración obtenida por Variety, que no pudo ser confirmada por AFP, se produjeron poco después de que el Reino Unido autorizara la fusión. Esta decisión eliminó un gran obstáculo internacional para el acuerdo que ya cuenta con el visto bueno del gobierno de Estados Unidos y la Unión Europea.
De concretarse la fusión, la nueva compañía controlará, además de Warner Bros, la cadena de noticias CNN y la plataforma de streaming HBO Max, además de los activos propios de Paramount, que incluyen CBS News.
Paramount quiere adquirir Warner Bros, heredera de uno de los estudios más antiguos de Hollywood. Foto: Jae C. Hong. AP.
La disputa divide a los sindicatos. El gremio de los directores envió una carta a Bonta alertando de que una larga disputa judicial perjudica la actividad cinematográfica. Los guionistas respaldan la demanda y hasta han presentado otra propia, mientras que el sindicato de actores tiene una posición intermedia. Aceptaría la fusión si esta ofrece garantías legales.
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