La Justicia británica condenó a una mujer de 24 años por la tenencia de un perro de raza american bully, el cual atacó y mató a su prima, una joven de 19 años.

Kelcie Reed recibió una pena de 18 semanas de cárcel, aunque suspendida por 18 meses, tras declararse culpable de "estar a cargo de un perro peligrosamente fuera de control que provocó una muerte".

Según detalló la Policía de Avon y Somerset en un comunicado, Morgan Dorsett murió después de ser atacada por el perro en un departamento de Withywood, en el suroeste de Inglaterra, durante la noche del 26 de febrero de 2025.

Aquella fatídica noche, de acuerdo a lo que reconstruyó el Tribunal de la Corona de Bristol, Dorsett había consumido cocaína, sufrió una convulsión y comenzó a gritar, lo que provocó la reacción del perro, llamado Prince.

Kelcie Reed fue condenada tras declararse culpable de tener al perro fuera de control. Foto: Policía de Avon y Somerset.

Reed intentó proteger a su prima de Prince. Aunque sufrió lesiones en el brazo, logró apartar al animal, tranquilizarlo y llamar a emergencias. Cuando llegó la policía, el perro fue sedado, y días más tarde fue sacrificado.

Dorsett, en tanto, había sufrido "numerosas heridas punzantes, fracturas y contusiones". Pese a los intentos de los servicios de emergencias de reanimarla, fue declarada muerta en el lugar.

La jueza Anna Richardson calificó el caso de “absolutamente trágico” y describió este tipo de ataques como “horribles”. La magistrada reconoció que Kelcie Reed había intentado intervenir durante el ataque.

El dolor de la familia tras la tragedia

Durante la audiencia de sentencia, que tuvo lugar este 4 de septiembre, la madre de Morgan, Marie Smith, dijo que su muerte había afectado a la familia de una manera tan profunda que era “difícil de poner en palabras”.

“La muerte de Morgan ha proyectado una sombra sobre todo. Ha cambiado mi vida y la de sus hermanos de maneras que nunca podrán sanar por completo”, señaló.

Morgan Dorsett, de 19 años, murió tras ser atacada por el animal en febrero de 2025. Foto: Policía de Avon y Somerset.

La hermana menor de Morgan, Caelia Dorsett, dijo que había perdido a su “mejor amiga” y que la muerte de Morgan había tenido un impacto a largo plazo en su salud mental.

“Nuestras vidas también se han visto consumidas por las presiones de los medios de comunicación, el proceso judicial, los preparativos del funeral y la inevitable ruptura de nuestra familia, algo con lo que seguimos conviviendo todos los días”, dijo.

Por su parte, el sargento detective Rich Glanville destacó el "gran coraje" de la familia de Morgan durante el proceso judicial. “Esta fue una tragedia completamente evitable y ocurrió porque Reed no logró mantener bajo control a un perro de una raza peligrosa”, afirmó.

Además de la condena de prisión, Reed quedó inhabilitada para tener perros por 15 años.

En Inglaterra y Gales, la ley prohíbe la tenencia de ciertas razas consideradas peligrosas, salvo que el propietario cuente con un certificado de exención. Las razas alcanzadas por esa prohibición son el Fila Brasileiro, el Dogo Argentino, el Japanese Tosa, el Pit Bull Terrier y el XL Bully.