“Todavía intento asimilar que este sueño es realidad…”, escribió recientemente Elisabeth Reynés en sus redes sociales, a poco de los hitos que la joven consiguió para España en la última edición de Miss Mundo, en Vietnam.

Estos fueron nada menos que los títulos de Primera finalista de Miss World (subcampeona), el de Miss World Europe, y el primer lugar en la prueba Beauty With a Purpose Europe.

Fue justamente en este último espacio –que busca mostrar la “belleza con propósito” a través de acciones loables) donde la joven nacida en Mallorca profundizó sobre una parte importante de su historia personal. Más precisamente, con su libro para niños “El ritmo de las letras” (The rhythm of letters, en inglés).

“El ritmo de las letras”, el proyecto ganador de Reynés

El destacado proyecto nació de su dislexia, el trastorno del aprendizaje que dificulta la lectura debido a inconvenientes para identificar los sonidos del habla y aprender a relacionarlos con las letras y las palabras.

Vale aclarar que este trastorno también puede conllevar problemas de compresión, de memoria a corto plazo, de acceso al léxico, confusión entre la derecha y la izquierda, y dificultades en las nociones espacio-temporales. Sin embargo, los especialistas indican que cada caso es único y no tiene por qué presentar la totalidad de los síntomas.

Tiempo atrás la mallorquina publicó el libro “El ritmo de las letras”, con el que recalca que “no todos aprendemos igual y eso está bien”.

Reynés junto a la dominicana Joheirry Mola, campeona del certamen. Foto: EFE/ Héctor Pereira

La potencia con la que lo mostró al mundo entero partió del deseo de “que cada niño comprenda que aprender de forma diferente nunca significa ser menos capaz”, según señaló Reynés en su Instagram.

Y ello la hizo merecedora del premio en la destacada prueba de Miss Mundo 2026. “Que se reconozca ese propósito en este escenario significa todo para mí”, dijo con emoción. Antes de eso, resaltó cómo fue el inicio de su aventura en el país anfitrión del célebre certamen.

Llegué a Vietnam simplemente como Elisabeth: una chica de Mallorca con un sueño, mis zapatillas siempre a mano y un propósito muy cercano a mi corazón. Y lo más bonito es que me voy sintiendo que visteis a la verdadera Elisabeth”, se sinceró.

Continuó con el comportamiento que la caracterizó durante el evento: “Nunca he necesitado ser la persona que más ruido hace en la sala. Solo quería ser yo misma: sencilla, un poco loca, a veces emotiva, siempre sonriente… y siempre fiel a quien soy”.

La dislexia, una parte de la vida de Elisabeth Reynés

En su Instagram, la española de 22 años resaltó que la dislexia no es “solo” una causa que decidió apoyar, sino que es parte de su vida.

Soy disléxica. Sé lo que se siente al luchar, al dudar de uno mismo y al preguntarse por qué algo que parece tan fácil para los demás puede resultar tan difícil para ti", indicó.

Con la alegría de que el mensaje de su libro “está llegando a la gente”, Reynés también agradeció especialmente a la Organización Internacional Dislexia y Familia.

Asimismo le dedicó un emotivo agradecimiento a su hermana, quien fue la ilustradora de la obra infantil. Por su parte, le transmitió esperanzadoras palabras a los pequeños “que aprenden de manera diferente”.

“Sigan creyendo en ustedes mismos. Sigan soñando. Nunca dejen que una dificultad defina hasta dónde pueden llegar”, sentenció. “Puede que su mente baile a un ritmo distinto, pero ese ritmo puede llevarlos a lugares extraordinarios”.

Un certamen que cumplió su 75º aniversario

Este año 2026 Miss Mundo tuvo su edición número 75, la cual se desarrolló en el norte de Vietnam, aunque la final se trasladó a la ciudad de Nha Trang, al sur del país asiático.

Luego de cuatro semanas de duración, la ansiada corona se la llevó la representante dominicana Joheirry Mola el último sábado 5 de septiembre.

Por su parte, cuando había sido elegida Miss World Spain, Reynés explicó que competir por una corona no era su único objetivo. Para ella, el título significaba también una oportunidad para utilizar su exposición pública en favor de causas sociales como la ya destacada.

El resultado fue sumamente favorable tanto en este aspecto como en el competitivo, siendo que, por primera vez, España alcanzó el segundo lugar del concurso.