Estados Unidos continúa siendo el mayor mercado de viajes y turismo del mundo, pero su liderazgo enfrenta señales de desgaste. Así lo advierte el más reciente informe de Impacto Económico del Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC, por sus siglas en inglés), que muestra un escenario de contrastes: mientras el sector global alcanzó niveles récord en 2025, la economía turística estadounidense pierde dinamismo en un contexto de creciente competencia internacional.

El estudio, elaborado junto a Chase Travel, confirma que el turismo aportó 11,6 billones de dólares a la economía global en 2025, lo que equivale al 9,8% del producto bruto mundial. Además, el sector creció un 4,1%, superando ampliamente el avance de la economía global (2,8%), y generó 366 millones de empleos, consolidándose como uno de los principales motores de crecimiento a nivel internacional.

Sin embargo, detrás de ese desempeño positivo se observa una divergencia cada vez más marcada entre regiones. Asia-Pacífico lidera la expansión, mientras América del Norte -y en particular Estados Unidos- muestra señales de estancamiento.

“Estados Unidos sigue siendo el mayor mercado de viajes y turismo del mundo, con una contribución de 2,63 billones de dólares al PBI global", afirmó en diálogo con Clarín Gloria Guevara, presidenta y CEO del WTTC. "Sin embargo, está en un punto de inflexión. Para mantener su liderazgo, deberá reforzar su promoción internacional, mejorar su posicionamiento como un destino atractivo y competitivo".

Liderazgo en tamaño, pero no en crecimiento

A pesar de su posición como la mayor economía turística del mundo, el crecimiento del sector en el país fue de apenas 0,9% en 2025, muy por debajo del promedio global y de otras regiones.

Estados Unidos mantiene su posición como la mayor economía turística del mundo, con una contribución de 2,63 billones de dólares al PBI global. Foto: Mark Felix/Bloomberg

Este dato resulta especialmente relevante en un año en el que el turismo mundial mostró una fuerte recuperación tras la pandemia. Mientras más de 80 millones de personas adicionales viajaron internacionalmente respecto al año anterior, muchos de esos flujos se dirigieron hacia otros destinos, dejando a Estados Unidos rezagado en la captación de visitantes.

La región de América del Norte, en su conjunto, creció apenas un 1,0%, lo que la posiciona como la de menor expansión a nivel global. En contraste, Asia-Pacífico registró aumentos superiores al 8%, impulsados por la reapertura, la conectividad y políticas activas de promoción.

Uno de los principales factores detrás de esta desaceleración es la caída en el turismo internacional hacia Estados Unidos. En 2025, el número de visitantes extranjeros disminuyó un 5,5% en comparación con 2024, mientras que el gasto de estos turistas se redujo un 4,6%, hasta los 176.000 millones de dólares.

Este retroceso contrasta con la tendencia global y posiciona a Estados Unidos como el único país, entre los analizados por el WTTC, que registró una caída en el gasto de visitantes internacionales durante el último año.

En Estados Unidos, el sector generó 20,4 millones de puestos de trabajo en 2025, con un aumento del 1,2% interanual y la creación de aproximadamente 242.000 nuevos empleos. Foto: Stefani Reynolds/Bloomberg

La pérdida de dinamismo en este segmento es particularmente significativa, ya que el turismo internacional suele generar mayores ingresos por visitante y tiene un impacto directo en sectores clave como la hotelería, el transporte y el comercio.

A pesar de esta caída, el mercado doméstico se mantuvo sólido. El gasto interno alcanzó los 1,54 billones de dólares, con un leve crecimiento interanual del 0,3% y niveles superiores a los registrados antes de la pandemia. Este factor ha permitido amortiguar parcialmente el impacto de la menor llegada de turistas extranjeros.

Factores detrás del retroceso

Los analistas coinciden en que la caída del turismo internacional hacia Estados Unidos no responde a una falta de demanda global, sino a factores internos y de percepción.

Entre los elementos más señalados se encuentran el endurecimiento de las políticas migratorias, las restricciones de visado y un clima geopolítico más tenso. Estas condiciones han generado un efecto disuasorio en potenciales visitantes, especialmente en mercados clave de Europa y Asia.

A pesar de esta caída, el mercado doméstico se mantuvo sólido. Foto: EFE/EPA/JOHN G. MABANGLO

A esto se suma un cambio en la imagen del país como destino. Informes del sector indican que una parte de los viajeros percibe mayores riesgos o incertidumbre al planificar un viaje a Estados Unidos, lo que ha llevado a cancelaciones o a la elección de destinos alternativos.

El resultado es una pérdida de participación en un mercado global en expansión. Mientras otros países intensifican sus estrategias de promoción y facilitan el ingreso de turistas, Estados Unidos enfrenta el desafío de recuperar su atractivo internacional.

El turismo no sólo es relevante por su volumen, sino también por su impacto en la economía y el empleo. En Estados Unidos, el sector generó 20,4 millones de puestos de trabajo en 2025, con un aumento del 1,2% interanual y la creación de aproximadamente 242.000 nuevos empleos.

A nivel fiscal, el turismo continúa siendo una fuente importante de ingresos, tanto por el gasto directo de los visitantes como por su efecto multiplicador en otras industrias. Sin embargo, la caída del turismo internacional plantea riesgos a mediano plazo para la sostenibilidad de este aporte.

El WTTC advierte que, sin medidas para revertir la tendencia, Estados Unidos podría ver erosionada su posición dominante en el sector. La pérdida de visitantes internacionales no solo implica menores ingresos, sino también una reducción en la competitividad frente a mercados emergentes.

En 2025, el número de visitantes extranjeros disminuyó un 5,5% en comparación con 2024. Foto: AP/Richard Vogel

En paralelo, economías como China avanzan a gran velocidad y consolidan su posición como principal desafiante del liderazgo global. Con tasas de crecimiento cercanas al 10%, el país ya es el segundo mercado turístico más grande del mundo y continúa ganando terreno de forma sostenida. El impulso proviene tanto del frente internacional como del doméstico: el gasto de turistas extranjeros creció un 10,5%, hasta los 135.000 millones de dólares, mientras que el consumo interno aumentó un 10,7%, alcanzando los 890.000 millones.

Oportunidades y desafíos hacia adelante

A pesar de este escenario, el informe también identifica oportunidades para Estados Unidos. Eventos internacionales como la Copa Mundial de la FIFA 2026 podrían atraer a más de 1,2 millones de visitantes extranjeros, ofreciendo una plataforma para revitalizar el sector y mejorar la percepción del país como destino.

El desafío, según el WTTC, es aprovechar estos eventos para reposicionar a Estados Unidos en el mapa turístico global. Esto implica atraer visitantes en el corto plazo y generar experiencias positivas que impulsen futuras visitas y recomendaciones.

Entre las medidas sugeridas se encuentran el aumento de la inversión en promoción, la simplificación de procesos de ingreso, la mejora de la conectividad y un enfoque más estratégico en mercados internacionales.

“Estados Unidos cuenta con una base extraordinaria”, señaló Guevara. “Pero para evitar perder su liderazgo, el país debe invertir en promover su atractivo, tanto en mercados internacionales como durante el verano del fútbol; cambiar la percepción y posicionarse como un destino acogedor; y aumentar el gasto de los visitantes internacionales, incentivando escalas y nuevas experiencias".

"Con la estrategia adecuada, tiene una clara oportunidad de recuperarse frente a la creciente competencia, especialmente en Asia-Pacífico”, finalizó.