Aryna Sabalenka atraviesa 2026 como número 1 del mundo y con una exigencia física constante entre torneos, viajes y entrenamientos.

Sin embargo, durante las pocas semanas que reserva para descansar, la bielorrusa aplica una regla bastante diferente a la que sostiene durante la temporada.

La rutina de Aryna Sabalenka fuera de competencia incluye un corte casi completo con el tenis. Después del último torneo del año guarda la raqueta, reduce al mínimo el entrenamiento y cambia temporalmente la disciplina que mantiene durante meses.

Aryna Sabalenka, número 1 del mundo, desafía la presión por el físico: “Volví de vacaciones con seis kilos de más y no me importa”

“Normalmente solo me tomo un par de semanas de vacaciones”, explicó Aryna Sabalenka cuando le preguntaron cómo había organizado su descanso antes de comenzar la temporada.

Durante esos quince días tomó una decisión concreta: no jugar al tenis. La campeona contó que directamente no agarró una raqueta durante las vacaciones.

La actividad física también quedó reducida al mínimo. Reconoció que pasó algunas veces por el gimnasio, pero solamente para caminar en la cinta y sin reproducir las exigentes sesiones que realiza durante el año.

Aryna Sabalenka, número 1 del mundo, desafía la presión por el físico: “Volví de vacaciones con seis kilos de más y no me importa”. Foto: EFE / SARAH YENESEL

El resultado apareció cuando volvió al trabajo. “Regreso con seis kilos de más, pero no me importa”, contó con naturalidad durante el torneo de Brisbane.

Sabalenka explicó también por qué no convierte esa cifra en un problema. Conoce el volumen de entrenamiento que tendrá durante la pretemporada y sabe que su cuerpo volverá progresivamente a las condiciones necesarias para competir.

Dos semanas sin tocar una raqueta antes de volver a entrenar

La pausa resulta especialmente llamativa por el calendario de una tenista de primer nivel. Entre enero y noviembre, Sabalenka alterna torneos sobre superficie dura, polvo de ladrillo y césped, además de viajes entre continentes.

La propia jugadora ha señalado en otras oportunidades que la recuperación se volvió un elemento importante dentro del circuito. Después de períodos extensos de competencia, disponer de tiempo sin torneos le permite volver a entrenar con otra carga física y mental.

Su descanso después de la temporada sigue esa lógica. Dos semanas sin tenis funcionan como un corte antes de iniciar la preparación que la llevará nuevamente a Australia.

Aryna Sabalenka: dos semanas sin tocar una raqueta antes de volver a entrenar. Foto: EFE / SARAH YENESEL

La estrategia no parece haber afectado su rendimiento inmediato. En Brisbane llegó después de ese período sin raqueta y volvió a instalarse entre las principales protagonistas del torneo.

La WTA destacó además el trabajo realizado posteriormente durante la pretemporada para incorporar variantes a su juego.

Del descanso al puesto número 1 del ranking WTA

La escena de las vacaciones contrasta con los números que sostiene dentro de la cancha. En julio de 2026, Sabalenka alcanzó las 100 semanas como número 1 del mundo, una marca lograda anteriormente por solamente nueve jugadoras desde la creación del ranking WTA en 1975.

A esa altura acumulaba además cuatro títulos de Grand Slam y dos temporadas consecutivas terminadas en lo más alto del ranking.

La potencia sigue siendo una de sus características principales, pero durante los últimos años incorporó mayor variedad. A sus golpes de fondo sumó cambios de velocidad, mejores transiciones hacia la red y recursos destinados a evitar que los partidos dependan únicamente de la fuerza.