Durante décadas, Lúcia Veríssimo estuvo vinculada con las telenovelas brasileñas. Pero desde hace 12 años, su vida cotidiana transcurre lejos de los estudios de televisión.

A sus 68 años, la actriz pasa buena parte de su tiempo en una granja ubicada en Chiador, en la Zona da Mata de Minas Gerais, donde combinó la vida rural con un proyecto de conservación ambiental.

La propiedad reúne una extensa área de vegetación nativa, fuentes de agua protegidas mediante reforestación, cultivos y distintos animales que circulan libremente por el campo. La propuesta busca combinar la producción de alimentos con la preservación del ambiente.

Una nueva vida lejos de las telenovelas

La última telenovela de Lúcia Veríssimo fue Amor à Vida, emitida por Globo en 2013. Desde entonces, la actriz dejó de participar de manera habitual en este formato, aunque eso no significó que abandonara por completo su carrera artística.

Continuó vinculada con el audiovisual a través de trabajos de guion, dirección y producción, además de participar en proyectos para plataformas de streaming. Uno de ellos fue Rensga Hits!, producción de Globoplay en la que interpretó a Maria Abadia.

La granja, sin embargo, pasó a ocupar un lugar central en su vida.

Casi la mitad de la propiedad conserva la Mata Atlántica

Uno de los aspectos más llamativos del lugar es la cantidad de vegetación nativa que se mantiene dentro de la propiedad. Según la información publicada sobre la granja, casi la mitad de su superficie está cubierta por Mata Atlántica.

La conservación de ese ambiente forma parte del modelo que Lúcia busca desarrollar en el lugar. La propiedad también cuenta con distintas fuentes de agua y represas.

Los manantiales reciben protección mediante trabajos de reforestación destinados a conservar la vegetación que los rodea. La idea es que la actividad humana y la conservación puedan convivir dentro del mismo espacio.

De los cultivos a los animales

La vida en la granja también incluye actividades agrícolas. En distintas áreas se cultivan frijoles, maíz, verduras y frutas, aunque la información disponible no precisa qué proporción de la producción se destina al consumo de la propiedad o a la comercialización.

Además, existe un apiario y distintos animales forman parte de la rutina del lugar. Hay caballos, aves, ganado vacuno y cabras que permanecen en libertad dentro de la propiedad.

La última telenovela de Lúcia Veríssimo fue Amor à Vida, emitida por Globo en 2013. (Foto: Gentileza Click Petroleo e Gas)

El modelo no está pensado como una explotación destinada al engorde comercial, sino como una forma de manejo en la que los animales pueden desplazarse por el campo.

También hay perros y gatos, para los que se establecieron pautas específicas de cuidado: los animales deben estar vacunados, castrados y permanecer sueltos.

Una propiedad pensada para conservar

La granja fue presentada como un proyecto que busca funcionar bajo un modelo de desarrollo sustentable.

La propuesta reúne varios elementos: conservación de la vegetación nativa, protección de las fuentes de agua, producción agrícola y cuidado de animales.

La granja fue presentada como un proyecto que busca funcionar bajo un modelo de desarrollo sustentable. (Foto: Gentileza Click Petroleo e Gas)

Eso no significa que exista una certificación ambiental oficial para la propiedad. La información publicada describe el lugar como un proyecto orientado a la sustentabilidad, pero no aporta indicadores técnicos que permitan medir sus resultados.

Lo que sí queda claro es que la conservación ocupa un lugar importante dentro de la forma en que Lúcia organiza su vida en el campo.

El incendio que afectó la granja

La propiedad también atravesó un episodio difícil en 2024, cuando un incendio alcanzó una extensa zona. Lúcia participó de los esfuerzos para contener las llamas y tuvo que recibir atención médica.

En aquel momento, la actriz sostuvo que el fuego habría sido provocado por personas que ingresaban al lugar para cazar y pescar. Esa fue su versión de lo ocurrido y no una conclusión independiente confirmada por la fuente.

El episodio puso de manifiesto uno de los riesgos que enfrenta una propiedad dedicada a conservar grandes áreas de vegetación.

Una rutina diferente a la de la televisión

La transformación de la vida de Lúcia Veríssimo no implica un retiro absoluto de su profesión. La actriz continúa vinculada con distintos proyectos audiovisuales, pero su día a día ya no está marcado por las largas jornadas de grabación de una telenovela.

En Chiador encontró un espacio donde puede combinar esa actividad con otra faceta muy diferente: trabajar en la conservación de la Mata Atlántica, cuidar las fuentes de agua, cultivar alimentos y convivir con animales.

A los 68 años, su historia muestra una transformación profunda en su rutina. Después de décadas frente a las cámaras, Lúcia Veríssimo eligió que una parte importante de su vida transcurriera entre árboles, cultivos, manantiales y animales, sin abandonar por completo la actividad que la hizo conocida.