José Antonio trabaja como taxista en Roquetas de Mar, una ciudad de Almería, desde hace ocho años. Llegó allí después de haber trabajado junto a su padre en Barcelona, donde comenzó a conocer el rubro y a hacer algunos servicios durante los fines de semana.

Con el tiempo, decidió comprar su propia licencia y convertirse en autónomo. Hoy trabaja entre cinco y seis días a la semana, organiza sus propios turnos y, descontando todos los gastos, puede ganar alrededor de 2.000 euros netos al mes.

Así es el trabajo de José Antonio, el taxista que trabaja seis días a la semana y gana unos 2.000 euros al mes

“Mi padre estuvo unos años de taxista, sí, y entonces yo necesitaba sacarme un extra y iba a los fines de semana por la noche y entonces ahí es donde me empecé a meter un poco en el mundillo”, recuerda José Antonio sobre como empezó a trabajar.

Años después, por distintas circunstancias, dejó Barcelona y se instaló en Roquetas de Mar. Como ya conocía el funcionamiento del sector, decidió comprar una licencia y dedicarse al taxi por su cuenta.

“Soy de Barcelona y trabajaba allí con mi padre, y, por situaciones de la vida, me vine aquí hace ocho años y como sabía cómo funcionaba un poco ya el mundo, decidí comprar una licencia”, explica en diálogo con el medio español Noticias del Trabajo.

José Antonio, taxista español. Foto: Captura Youtube.

Desde entonces, trabaja como taxista en esta localidad costera. Y, según cuenta, una de las principales diferencias que encontró respecto de Barcelona está en el vínculo que se genera con los pasajeros.

“Lo que pasa es que en la gran ciudad hay una diferencia con, por ejemplo, aquí, que es una ciudad pequeña, que aquí sueles coger muchas veces a las mismas personas. Entonces, acabas teniendo como un trato más familiar. En las grandes ciudades, es mucho más impersonal. Tú coges una persona y no la vuelves a ver”, señala.

Para José Antonio, esa cercanía también cambia la relación con los clientes. “Y entonces, el trato incluso con el cliente ya es diferente, el cliente te trata diferente, tú lo tratas diferente. La verdad es que me gusta mucho más aquí”, reconoce.

Su rutina como taxista en Roquetas de Mar

“Yo suelo trabajar cinco, seis días a la semana. Empiezo sobre las 7 de la mañana, 6 y media, 7 y lo primero que hago normalmente es venirme a la parada que tengo más cerca de mi casa”, cuenta en la entrevista con el periódico español.

A diferencia de otros lugares, en Roquetas de Mar la mayoría de los servicios se solicitan a través de aplicaciones, WhatsApp o por teléfono. Una vez que recibe una llamada, el sistema asigna el servicio al taxi que se encuentra más cerca.

Taxis en España. Foto: Archivo.

“Tenemos un sistema de reparto que es con una aplicación móvil y yo me ubico y ya me dice dónde estoy, en la parada que estoy y entonces, en el momento que hay una llamada, pues la central la recibe, la envía y el sistema solo lo reparte por la cercanía”, explica.

Aunque es autónomo y organiza sus propios turnos, su actividad está condicionada por la regulación del municipio.

“Yo trabajo para mí, el turno me lo hago yo, soy autónomo, pero siempre en función de las condiciones que nos pone el Ayuntamiento. Ellos tienen una regulación de horarios”, explica.

En su día a día, la mayor parte del tiempo está en las paradas a la espera de nuevos pasajeros. “Tú llegas a la parada y esperas aquí hasta que te venga un cliente. Hay épocas en las que nos metemos muy poco y hay épocas en las que tenemos que estar mucho tiempo en las paradas”, cuenta.

Cuánto gana José Antonio como taxista por mes en Roquetas de Mar

José Antonio trabaja seis días a la semana con su propio coche y, después de descontar todos los gastos, calcula que puede ganar unos 2.000 euros netos al mes.

“Quitando todos los gastos te puede quedar un sueldo de unos 2.000 euros al mes limpio”, asegura, aunque aclara que la cifra varía según el mes.

Parada de taxis en España. Foto: EFE.

Además, aprovecha las horas de espera en la parada para hacer otro trabajo como responsable de taxis. “Yo me traigo el ordenador portátil y tengo otro trabajo en el que estoy como responsable de los taxis, en el que tengo que hacer una serie de gestiones”, cuenta.

Cuando termina, suele leer, charlar con sus compañeros o caminar para aliviar las molestias de espalda que acumula después de tantas horas al volante.