Si pensamos en los personajes animados de nuestra infancia, es imposible no recordar el nombre de Winnie The Pooh.
Ese tierno oso amarillo de remera roja, superdulce, que ama la miel, adora jugar y vive todo tipo de aventuras con sus amigos.
Lo que muy pocos saben es que, hace más de 100 años, existió una osa que era amada por todos los visitantes del Zoo de Londres que inspiró al escritor Alan Alexander Milne a crear ese inolvidable personaje de ficción.
Harry Colebourn: el hombre que adoptó como mascota a Winnie
Todo comenzó el 24 de agosto de 1914, en White River, Ontario, en un pueblo ferroviario en lo profundo de los bosques canadienses.
Harry Colebourn y su osa Winnie en Valcartier. Foto: torontomu.ca
La pequeña población se vio literalmente "invadida" durante algunas unas horas debido la parada de un tren de Canadian Pacific que trasladaba soldados hacia la costa este. El transporte debía reabastecerse y los militares decidieron bajarse para dar una vuelta y descansar.
Hacía poco menos de un mes que Gran Bretaña había entrado en la Primera Guerra Mundial y muchos canadienses se ofrecieron como voluntarios para ir a la Gran Guerra. Entre ellos estaba Harry Colebourn.
Él había nacido en Gran Bretaña en 1887, pero emigró a Canadá en 1905 y se formó como veterinario antes de unirse al Cuerpo Veterinario del Ejército Real Canadiense.
En 1911, aceptó un puesto veterinario en Winnipeg y se sumó a las filas del 18º Regimiento de Fusileros Montados. Luego, fue destinado al 34º Regimiento de Caballería (más tarde llamado 34º Fort Garry Horse) el 15 de mayo de 1912.
Él y los demás soldados se bajaron a finales de agosto en el pequeño pueblo mientras el tren se reabastecía.
La Osa Winnie tenía un carácter bueno y era muy docil. Foto: torontomu.ca
La historia de la pequeña osa Winnie
Fue durante esa parada en White River que Colebourn compró por 20 dólares una cría de osa negra a un cazador que había asesinado a su madre.
Los registros quedaron en su pequeño diario donde anotaba, dentro del poco espacio que tenía, lo más importante que realizaba en el día.
"Salí de Port Arthur a las 7 de la mañana, pasé todo el día en el tren. Compré oso por 20 dólares", escribió el joven veterinario en su diario.
Bautizó a la cachorra con el nombre de Winnie en honor a la ciudad de Winnipeg y se lo llevó consigo al campamento en Valcartier, donde se convirtió en la mascota del regimiento.
El regimiento en Valcatier junto a la cachorra Winnie. Foto: torontomu.ca
Harry, Winnie y los demás soldados estuvieron en el campamento de Valcartier hasta finales de septiembre, cuando embarcaron desde la bahía de Gaspe hacia Inglaterra a bordo del SS Manitou.
El 17 de octubre llegaron a destino y partieron de Davenport, Inglaterra, rumbo a Salisbury Plain, donde Winnie permaneció como la mascota del cuartel general.
Ella se convirtió rápidamente en una compañía para muchos soldados y los seguía en sus horas libres.
Sin embargo, a principios de diciembre, le informaron a Harry que iba a ser enviado al campo de batalla en Francia y que no podría llevarla con él.
Por eso, el 9 de septiembre de 1914 decidió trasladar a la mascota para que quede bajo los cuidados del Zoo de Londres.
La pequeña Winnie se quedó en 1914 en el Zoo de Londres. Foto: torontomu.ca
Cómo Winnie inspiró a Alan Milne para escribir Winnie the Pooh
Mientras Colebourn sufría en los campos de batalla y visitaba a Winnie cada vez que le otorgaban un permiso, su mascota se había convertido en toda una sensación en el Zoo, especialmente entre niños pequeños.
Cuando terminó la guerra, en noviembre de 1918, Harry donó a Winnie al zoológico, en agradecimiento por su cuidado durante esos cuatro años, sabiendo, además, que era uno de los principales atractivos por el cual se acercaban miles de visitantes.
Dos de sus tantos admiradores fueron Alan Alexander Milne y su hijo, Christopher Robin.
Alan Milne fue un escritor británico. Foto: D.público/Wikipedia
De hecho, era tanta la admiración de su hijo por la osa que el niño decidió cambiarle el nombre a su osito de peluche, rebautizándolo Winnie.
Christopher amaba jugar con la osa y con los demás animales de peluche que tenía como juguetes. Esto inspiró a Milne a escribir Winnie the Pooh, un libro dedicado a su hijo, que publicó el 14 de octubre de 1926.
El cuento infantil fue un éxito inmediato. Al finalizar ese año, había vendido más de 150 mil ejemplares.
Los juguetes de Christopher que inspiraron a Alan Milne. Foto: D.público/Wikipedia
Milne realizó dos títulos más: Now We Are Six, un volumen complementario de historias de Pooh, y The House At Pooh Corner, donde presentó a Tigger. Estos libros -sumados a When We Were Very Young, en donde mencionó al animal- forman la base de todo el canon de Pooh.
En 1930, A.A. Milne le transfirió a Stephen Slesinger, un reconocido productor, todos los derechos exclusivos de Winnie the Pooh en Estados Unidos y Canadá.
Treinta y un años más tarde, los derechos fueron vendidos a Disney que, en 1966, lanzó el primer cortometraje "Winnie the Pooh y el árbol de la miel".
Estatua en el Zoo de Londres de Winnie y Harry Colebourn. Foto: .torontomu.ca
La osa Winnie falleció en el Zoológico de Londres el 12 de mayo de 1934.
Quien fue su primer dueño, Harry Colebourn, había regresado en 1920 a Canadá y falleció a sus 60 años, el 24 de septiembre de 1947.
En 1992 y 1993, se colocaron estatuas de Harry y Winnie realizadas por el escultor William Epp en los zoológicos de Winnipeg y de Londres.
El legado de ambos perdura hoy en día en la memoria de todos aquellos que alguna vez nos reímos y disfrutamos viendo o escuchando las aventuras de Winnie The Pooh.
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