El mundo swinger tiene sus códigos, sus propios lugares, sus reglas y una comunidad heterogénea que defiende su estilo de vida enfrentándose a varios prejuicios. Siempre con el consentimiento como bandera, los swingers argentinos aportan datos que desafían varios de los estereotipos que suelen asociarse a esta práctica.

Uno de ellos es que, en Argentina, los adultos mayores representan el segundo grupo más numeroso entre los swingers. Así se desprende de un informe realizado por Ysos, app latinoamericana orientada a la conexión entre parejas y personas interesadas en el lifestyle liberal y la no monogamia consensuada, entre más de 14 mil usuarios en el país.

El sondeo reveló que uno de los puntos más interesantes es la distribución etaria, que rompe con la idea de los swingers como sinónimo de juventud. En ese marco, afirmaron, el interés aparece con fuerza entre adultos mayores, quienes desde los 65 años en adelante representan al 24% de los usuarios. El grupo más numeroso, en tanto, es el de 45 a 54 años, con el 25%. Los usuarios de 35 a 44 años representan el 19%; los de 18 a 24 años, el 16%; y los de 25 a 34 años, el 16%.

Censo swinger en Argentina

Durante 2024 la Asociación Civil Swinger Liberal Argentina (ASLA) realizó el primer censo de esa comunidad en el país, con la participación de 1.300 personas (aunque desde esa entidad calculan que el número que incluye a quienes practican ese estilo de vida a nivel local es mucho mayor).

Según el relevamiento, realizado de manera online y anónima, la mayor parte de los swingers de Argentina vive en el conurbano bonaerense (45%), seguidos por un 14% de la Ciudad de Buenos Aires y un 12% de Mar del Plata.

La mayor parte de los swingers de Argentina vive en el conurbano bonaerense (45%). Foto ilustración Adobe Stock.

Lejos, todas con el 5%, están Santa Fe, Mendoza y el interior de Buenos Aires. Tucumán y Córdoba, por su parte, congregan a un 4% cada una, y Entre Ríos al 2%. Salta, Misiones, San Luis, Corrientes y Chaco tienen a un 1%, mientras que en el resto de las provincias no se registró presencia de la comunidad.

Los “solos” y las “solas” en el mundo swinger

En un contexto donde, según se cree, prima el intercambio de parejas, ¿quiénes son los “solos” y las “solas” de la comunidad swinger? En este ambiente existen excepciones que no solo son permitidas sino muy valoradas.

“Los ‘solos’ son un complemento”, coincidieron Isaac Ain (67) y Norma Balbuena (59) en diálogo con Clarín. Actualmente, ellos son parte de ese grupo fundamental del universo swinger. De hecho, según su género tienen su propia denominación. Dentro del glosario swinger, a los hombres solos se les dice “singles”, mientras que a las mujeres solas se las llama “unicornio”.

Isaac Ain ingresó al mundo swinger a los 38. “Siempre fui muy transgresor. Ya se van a cumplir 30 años, pero mi cabeza venía pensándolo desde antes de esa edad”, aseguró. Al mismo tiempo, aclaró que toda la gente de la comunidad tiene “una vida muy normal”.

Isaac Ain se autodefine como "un swinger de la vieja escuela". Foto German Garcia Adrasti.

Después de tres décadas en este estilo de vida, ser swinger le parece muy natural. “Es una especie de juego que se implementa en la pareja. Muchos dicen que es un viaje ida (y es verdad). Cuando empezás en el mundo del swinger, parece que todo termina ahí. Siempre estás esperando que llegue un fin de semana para hacer contacto con otras parejas”, sostuvo.

Él, que se define como “un swinger de la vieja escuela”, al referirse específicamente a los “solos” dentro de este universo señaló que lo que se entiende por swinger “es pareja con pareja; o sea que el ‘solo’ o la ‘sola’ es un complemento”. En ese sentido explicó que si bien en Argentina la comunidad incluye a quienes no están de a dos, “hay lugares en el mundo donde no aceptan ‘solos’ ni ‘solas’”.

Norma, en tanto, es parte de la comunidad swinger desde hace 26 años. “El ‘solo’ o la ‘sola’ en el ambiente swinger es el complemento de la fantasía sexual en una pareja. Incorporar un tercero o una tercera entra en el círculo del juego y la fantasía”, afirmó.

A lo largo de su vida, Balbuena estuvo en diferentes roles. “Cumplí todas las fantasías dentro de la pareja y desde hace 12 años estoy sola, pero continúo dentro del ambiente con mi rol de ‘sola’”, mencionó quien es actualmente vicepresidenta de la Asociación Swinger Liberal Argentina.

Norma Balbuena es vicepresidenta de la Asociación Swinger Liberal Argentina. Foto gentileza.

Al igual que Isaac, destacó que en el mundo swinger, estar de a dos puede ser más sencillo: “Avanzar dentro de esta comunidad siendo ‘solo’ o ‘sola’ es un tanto complejo. Todo siempre se relaciona con lo que desee la pareja”.

Las ‘solas’ –enfatizó- son la figurita difícil de la comunidad”, por lo cual les es más fácil que a los hombres, ya que en el ambiente estos últimos son más. Sin embargo, “en ambos casos todo es acorde a lo que busque la pareja”. En ese sentido, afirmó también que “el respeto y los códigos son fundamentales”.

Al describir cómo se debe actuar siendo “solo”, expresó: “Se debe ser educado, respetuoso y preguntar. El comportamiento es fundamental para que se torne una experiencia maravillosa”.

De la pareja tradicional a la vida swinger, en la mitad de la vida

Ayelén (46) quería probar algo nuevo. Su matrimonio anterior había sido bastante tradicional y con su actual pareja buscaba experimentar otras prácticas y sensaciones. Un día le propuso a Alejandro (50) iniciarse en el mundo swinger. Sorprendido, como toda respuesta, él esbozó: “¿Estás segura?”.

Hasta allí, eran una pareja como cualquier otra: ella tenía cuatro hijos, él tenía dos, cada cual cumplía con su trabajo estable y vivían juntos. Se conocían desde hacía casi dos décadas, pero su entrada al intercambio de parejas se dio cinco años atrás.

“Fue por una curiosidad de Ayu, ella quería conocer nuevas experiencias”, admitió el hombre. Su esposa añadió: “Yo venía de un matrimonio básico, tranquilo. Al principio quería una relación distinta, más abierta. Después terminó siendo para el lado swinger, que son dos cosas distintas”.

Pese al asombro inicial que la propuesta generó en Alejandro, luego de un mes estaba preparando su primera salida a un boliche swinger. Un lustro después, ya son expertos en ese estilo de vida.

Ayelén y Alejandro, swingers desde hace más de 5 años. Foto: gentileza.

Ese debut no salió como lo esperaban. “Una cosa es lo que yo tenía en mente y otra cosa es verlo ahí en directo”, reconoció la mujer. Fue como un golpe de realidad sin preámbulos: cuando vio a su marido besar a otra mujer, el impacto fue tal que los separó casi de inmediato.

“Fue la primera vez que veía que otra mujer lo besaba. Mi reacción fue automática”, recordó ella entre risas. Si hubo algo que la alentó a seguir, aseguró, fue la actitud de su pareja. “Esa primera noche, cuando él vio mi incomodidad, me agarró de la mano, me contuvo, me apoyó”, destacó Ayelén. Horas después, ambos cumplieron con el objetivo de intercambiar.

“Fue raro. La pasamos bien, pero después en la vuelta a casa hablamos mucho de cómo nos sentimos, de qué es lo que queríamos y si lo queríamos volver a repetir”, rememoró la mujer. Y reincidieron de las formas más variadas: en boliches, en fiestas privadas, haciendo tríos y más. Con el tiempo, el resultado fue tan positivo que la mujer afirmó: “Es un viaje de ida en el que no podés parar”.

Alejandro mencionó que la intención es “disfrutar del sexo de otra manera, con respeto a las otras parejas” y también entre ellos. El hombre fue categórico al explicar parte de lo que más le atrae del universo swinger: “Me gusta ver a mi pareja disfrutando y me excita mucho más. Es solo una cuestión sexual y de disfrutar ese momento”.

Swingers y cruceros: viajes exclusivos para adultos, entre el nudismo y el erotismo

“Cruceros para adultos”: ¿qué incluye este tipo de viajes donde el concepto “solo para mayores de 21” es ley? La oferta de actividades en estas travesías es considerablemente diferente a la de un crucero tradicional. Si bien muchos creen que son sinónimo de viajes para swingers, no solo se trata de eso.

Mente abierta, áreas de ropa opcional, fiestas temáticas y exploración de nuevas formas de placer figuran entre las propuestas y requisitos que empresas como Temptation Cruises y Desire Cruises tienen en sus barcos, donde cualquier rasgo de conservadurismo queda afuera. Los turistas que eligen estos paquetes lo saben y llegan enfocados en disfrutarlos.

Mente abierta, áreas de ropa opcional, fiestas temáticas y exploración de nuevas formas de placer, en los cruceros para adultos. Foto: Original Group.

Los itinerarios, en general, abarcan Europa, Asia y el Caribe. A bordo, tanto el día como la noche tienen distintas posibilidades, pero con una serie de denominadores comunes: el lujo, lo erótico y lo sensual siempre dicen presente.

Desde las empresas especializadas en este tipo de turismo aseguraron que cada marca tiene un público bien definido. “Temptation es el favorito de adultos de entre 38 y 50 años, provenientes principalmente de Estados Unidos y Canadá (aunque cada vez hay más cruceristas de México, América del Sur y Europa). El perfil es de personas extrovertidas en busca de nuevas maneras de divertirse: son curiosos, aventureros, aman divertirse y se identifican con experiencias fuera de lo convencional”.

Los clientes de Desire, en tanto, son parejas de entre 40 y 55 años, provenientes principalmente de América del Norte, aunque también cuentan con presencia europea. “Estas parejas son de mente abierta. Son aventureros y disfrutan de su sexualidad sin etiquetas; son sociables, tienden a ser extravagantes y aman las experiencias gastronómicas refinadas”, explicó a Clarín Mario Cruz, Gerente de Operaciones y Logística de ambas compañías mencionadas.

En ese marco, aclaró que si bien parte de sus huéspedes son swingers, también hay bastantes parejas que no lo son y, como consecuencia, no se definen como una empresa exclusiva para ese mercado.

En 2023 realizaron su primer viaje por Latinoamérica, el cual fue una experiencia memorable, según explicó Cruz. “Estuvimos en Buenos Aires en nuestro crucero Desire Río de Janeiro Cruise, que se realizó del 30 de diciembre de 2023 al 7 de enero de 2024. ¡Y fue un éxito!”, describió. En ese entonces recorrieron varias ciudades de Brasil, Uruguay y Argentina, con CABA como último puerto.

Desde Temptation y Desire, especialistas en cruceros para adultos, no descartan volver a la Argentina. Foto: Original Group.

El año próximo celebran su primera década en altamar y, según afirmó el gerente, existe la posibilidad de volver al país: “La intención es seguir abriendo nuevas opciones para nuestros viajeros, así que no descartamos estar pronto de regreso en mares argentinos”.