El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a referirse a la escalada diplomática entre Argentina y el Reino Unido por la soberanía sobre las Islas Malvinas y aseguró que si lo requieren él podría resolver el conflicto. El mandatario estadounidense apeló a la figura del mediador al advertir sobre el "desastre potencial" que generaría una escalada en la disputa entre ambos países.
Estados Unidos ya intentó mediar, sin éxito, en el conflicto entre Argentina y Gran Bretaña. Fue en la previa de la guerra de 1982 y el elegido por el entonces presidente estadounidense Ronald Reagan fue Alexander Haig, que era su secretario de Estado.
Haig, que murió en 2010 a los 85 años, tuvo un rol clave en las negociaciones diplomáticas tras el desembarco argentino del 2 de abril. Enviado por Washington para intentar evitar un choque armado entre la Argentina y Gran Bretaña, su gestión terminó en fracaso: el 1º de mayo, ambos países dieron inicio a las hostilidades.
Llegó al país por primera vez en la noche del viernes 9 de abril, siete días después de recuperadas las islas. "Estoy impresionado por la firme determinación del gobierno de Margaret Thatcher sobre las Malvinas", dijo Haig antes de partir de Londres hacia Buenos Aires, donde lo esperaba el desplante del mandatario de facto Leopoldo Galtieri, que con el avión del funcionario estadounidense en vuelo dijo: "Daremos batalla si hay bloqueo".
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Advirtió que una nueva guerra por Malvinas sería un "desastre potencial".
El sábado 10 de abril, Haig, que años más tarde le reconoció a Clarín que no había sido nada imparcial en el conflicto y que le había advertido al gobierno argentino que en una guerra su país sería aliado del Reino Unido, planteó que la única forma de evitar la disputada armada era que Argentina cumpliera con la Resolución 502 de la ONU, que ordenaba cese de hostilidades y retiro de tropas.
El funcionario estadounidense se reunió con Galtieri y con el canciller Nicanor Costa Méndez. Frente a la Rosada, lo esperaba una gigantesca manifestación armada por el Gobierno para impresionar al enviado americano. El canciller argentino le dijo a Haig que aceptaba reemplazar las tropas por fuerzas de seguridad si Estados Unidos asistía en una negociación para recuperar la soberanía sobre las islas.
Haig volvió a Londres y regresó a la Argentina el viernes 16 de abril con una propuesta que establecía el retiro de tropas argentinas y la detención de la task force británicas, la permanencia de la bandera argentina en las islas a través de una administración tripartita y garantías de una solución de largo plazo.
El entonces secretario de Estado de Reagan habló de un "doloroso acuerdo de Thatcher" para llevar adelante la negociación. La contrapropuesta argentina al plan de Haig incluyó una cláusula inaceptable para Gran Bretaña: desde el 31 de diciembre de 1983, el gobierno y la administración de Malvinas estaría a cargo de un funcionario designado por el gobierno argentino. Ese fue el final de la mediación.
Alexander Haig junto a la ex primer ministra británica Margaret Thatcher en Londres. Foto: AP
Haig, que nació el 2 de diciembre de 1924 en Filadelfia y combatió como soldado en Corea y en Vietnam, formó parte, como representante de alto rango, de tres administraciones republicanas en Estados Unidos, durante las presidencias de Richard Nixon, Gerald Ford y Reagan.
Con Nixon ejerció como consejero adjunto de Seguridad Nacional en 1970, dos años más tarde se convirtió en subdirector de personal para el Ejército y ese mismo año, tras una breve ausencia, volvió a la Casa Blanca como jefe de personal.
Militar de carrera y general de cuatro estrellas, después de la dimisión de Nixon, en 1974, siguió en su cargo bajo las órdenes de Ford (1974-77), y volvió al Ejército como comandante aliado superior de la OTAN en Europa, cargo que ostentó hasta 1979.
Después de trabajar algunos años en el sector privado, volvió a la Casa Blanca en 1981, como secretario de Estado de Reagan. La falta de resultados en la gestión, entre ellos la fallida mediación por Malvinas, hicieron que estuviera menos de un año en ese cargo.
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