Un joven de 21 años, conservacionista y buzo en apnea, presenció el avistamiento de una gigantesca medusa frente a las costas galesas. Decidió filmar el encuentro cercano con fines de concientización y registró los hipnóticos movimientos de la especie melena de león, la medusa más grande que existe en el mundo.
"No podía creer mi suerte", comentó Iestyn Morgan en diálogo con la BBC. Oriundo de Pembrokeshire, condado al suroeste de Gales, Reino Unido, desde hace más de un año se adentra en las profundidades para grabar algunos de los ejemplares del ecosistema marino.
"Al principio pensé que se trataba de una medusa brújula, que son autóctonas de las aguas del Reino Unido, pero era demasiado grande. Debía tener el tamaño de un autobús o un tren pequeño, no podía creer lo grande que era", reveló.
Morgan estaba nadando cerca de la playa de Trefin en Pembrokeshire cuando vio los tentáculos en el agua. "De tres tentáculos pasaron a ser 10 y luego a 20. No paraban de aparecer. La medusa era tan grande que sus tentáculos se extendían más allá del alcance de la visibilidad", aseguró.
"Es la primera melena de león que veo en Gales", indicó. Esta gigante de los mares se encuentra con mayor frecuencia en las aguas más frías de Escocia y por eso también se la llama "medusa melena de león ártica".
Medusa gigante. Foto: Captura de video IG @iestmsea
"¡Esta noche me encontré con una medusa de melena de león justo en la playa! Esta fue uno de los avistamientos más memorables de mi vida mientras este gigante cruzaba. Las imágenes no le hacen justicia a lo grande que era. ¡sus tentáculos eran de la longitud de un autobús!", escribió emocionado en una publicación de Instagram.
Desde la primera vez que compartió videos de animales del mar aclaró que su prioridad es el respeto al hábitat natural y la biodiversidad. "Quería hacer que los entornos acuáticos fueran más accesibles para la gente; simplemente me meto en el agua, grabo y nado, para que seamos conscientes de las amenazas a las que se enfrentan nuestros mares", sostuvo.
La medusa melena de león, una gigante de los mares
La medusa de melena de león, de nombre científico Cyanea capillata, se considera la especie de medusa más grande del mundo, adaptada fisiológicamente a las frías aguas boreales y polares del hemisferio norte.
Según la organización Wildlife Trusts, debe su popular nombre a la inmensa cabellera de tentáculos que flotan a su alrededor y que recuerdan a la melena del felino terrestre. "Poseen toda la belleza y la fuerza de un león", indican.
La campana principal suele medir medio metro, pero los ejemplares más grandes pueden superar los dos metros de ancho. De la parte inferior de su cuerpo cuelgan más de 1.000 tentáculos delgados y transparentes, que pueden alcanzar una longitud de hasta 36 metros de largo, superando en longitud a la inmensa ballena azul.
Sus tentáculos convierten a esta especie en uno de los animales más largos de la Tierra. La bióloga marina Cathy Lucas, de la Universidad de Southampton, confirmó que el espécimen del video de Morgan es una medusa melena de león.
"Ocasionalmente llegan a la costa galesa a finales del verano o en otoño, según los avistamientos de medusas registrados por el público, pero su principal hábitat es Escocia", indicó la Dra. Lucas a la BBC.
"Los tentáculos son tan largos y tan finos que puede que ni siquiera los veas", aseguró. "No son monstruos grandes y aterradores, como algunos podrían pensar", aclaró.
Medusa gigante. Foto: Captura de video IG @iestmsea
"El mayor problema surge si nadas hacia ellos. No querrás que te pique la melena de un león", comentó. Y explicó que durante su trabajo de campo en Escocia a los buceadores se les pegaban trozos de tentáculos en el cuerpo incluso cuando no había medusas alrededor.
"Siguen picando incluso después de desprenderse. Si bien la picadura es muy dolorosa y la peor del Reino Unido, no es peligrosa. El consejo es no tocarlos y, si te cae algún tentáculo en la piel, quitártelo con un palo y lavarte con agua tibia para neutralizarlo", recomendó la bióloga marina.
Guardianas silenciosas de los ecosistemas marinos fríos
Las medusas melena de león se desplazan mediante suaves impulsos abriendo y cerrando su cuerpo. Viajan mucho a la deriva, arrastradas por las corrientes marinas y las mareas.
Su color va cambiando según su edad: las medusas más jóvenes son casi transparentes o amarillentas, pero al crecer y volverse adultas adquieren un color rojo intenso o violeta oscuro.
A pesar de su apariencia amenazante, estas inmensas medusas cumplen un rol fundamental en la cadena alimenticia marina. Son el alimento favorito para especies amenazadas como la tortuga laúd, el reptil marino más grande del mundo y una especie en peligro de extinción.
Sin la abundancia de medusas melena de león, la supervivencia de estas tortugas y de peces de gran tamaño se vería gravemente amenazada. Además, sus densas cortinas de tentáculos funcionan como un escudo protector flotante.
Algunos peces pequeños, como las crías del abadejo o del bacalao, nadan entre sus tentáculos para protegerse de depredadores más grandes.
Estas gigantes del mar son depredadoras voraces de zooplancton, larvas y otras medusas más pequeñas. Utilizan sus tentáculos como una red invisible para atrapar a sus piezas tras paralizarlas con nematocitos cargados de veneno.
Regulan las poblaciones para evitar el colapso del plancton y contribuyen a mantener el equilibrio trófico.
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