Una jornada de celebración familiar terminó en catástrofe en la localidad de Peoria, Arizona. Theo Sabo, de apenas 5 años, falleció tras permanecer encerrado durante más de dos horas y media en el interior de un vehículo estacionado frente a su residencia, bajo una temperatura ambiente que superó los 40 °C (106 °F). Sus padres, Mihail Sabo (50) y Anca Sabo (45), fueron detenidos e imputados por homicidio por negligencia y maltrato infantil.

Las temperaturas en Peoria, Arizona, alcanzaron los 106 grados Fahrenheit (41 grados Celsius) el día que dejaron a Theo en el coche. Foto: GoFundMe

Según informó la cadena FOX 10 de Phoenix, el trágico episodio ocurrió el domingo 13 de septiembre de 2026. De acuerdo a los informes policiales, la familia regresó a su vivienda alrededor de la 1:00 p. m. tras asistir al bautizo de otro de sus hijos en una iglesia local. Al llegar a la casa, donde se organizó una recepción con cerca de 50 invitados, el pequeño Theo quedó dentro del automóvil sin que nadie advirtiera su ausencia durante horas.

Dos horas y media a temperaturas extremas

No fue hasta las 3:45 p. m. que la familia notó la desaparición del menor y comenzó a buscarlo. Fue la propia madre quien halló al niño inconsciente en el asiento del vehículo. A pesar de los desesperados intentos de reanimación cardiopulmonar practicados por los familiares y la posterior intervención de los bomberos de Peoria, el pequeño fue trasladado a un hospital cercano donde se certificó su fallecimiento.

Mihail Sabo durante la audiencia judicial en el trIbunal Superior del Condado de Maricopa tras la muerte de Theo. Foto: Tribunal Superior del Condado de Maricopa

Durante los interrogatorios, emergió un cruce de versiones entre los integrantes de la familia. El padre afirmó a los detectives que le había pedido explícitamente a su hijo de 14 años que bajara a Theo del vehículo al llegar a la propiedad. Sin embargo, el adolescente desmintió rotundamente la declaración de su padre, asegurando que jamás recibió dicha indicación.

Audiencia conmovedora y restricciones judiciales

En las comparecencias judiciales celebradas por separado en el Tribunal Superior del Condado de Maricopa, la madre del menor rompió en llanto desconsolado, suplicando al juez que le permitiese ver a sus otros cuatro hijos de 18, 15, 14 y 9 años. La abogada defensora, Leah Dodd, sostuvo que la muerte responde a una "tragedia inimaginable" provocada por un malentendido en el marco de una reunión concurrida, argumentando que los padres actuaron de buena fe y cooperaron en todo momento con las autoridades.

Durante una audiencia celebrada el lunes en el Tribunal Superior del Condado de Maricopa, Anca lloró y suplicó que la dejaran ver a sus hijos. Foto: Tribunal Superior del Condado de Maricopa

Por su parte, la fiscal Brooke Gaunt remarcó la gravedad del descuido, subrayando que el niño permaneció desatendido en condiciones extremas mientras los adultos permanecían en la vivienda. El tribunal fijó una fianza de 150.000 dólares para cada uno de los progenitores, prohibió la comunicación entre la pareja y restringió los contactos con sus hijos a visitas bajo supervisión estatal, fijando la próxima vista judicial para el 21 de septiembre.