En el complejo de pruebas de Ford en Whittman, Arizona, a unos 77 kilómetros al noroeste de Phoenix, el asfalto del circuito oval de 3,3 kilómetros supera con facilidad los 65 °C bajo el sol abrasador del desierto. Con temperaturas ambientales que rebasan los 45 °C (114 °F), este escenario hostil es exactamente el lugar elegido por el equipo de ingeniería de sistemas térmicos de la marca estadounidense para validar el comportamiento del prototipo de la nueva Ford F-150.
Al volante de una unidad de pruebas camuflada, el ingeniero James Konstantino recorre la pista a 100 km/h mientras arrastra un dinamómetro rojo que simula la resistencia de un remolque de 4,5 toneladas (10.000 libras) subiendo una pendiente del 5%. La prueba busca recrear las exigencias del ascenso a la presa Davis Dam en la frontera entre Nevada y Arizona, una de las rutas más demandantes para el sistema de refrigeración de cualquier vehículo de carga.
500 sensores y la prueba de la "cámara de calor"
Para medir el impacto del calor en la estructura de 2,5 toneladas de la pick-up, los ingenieros cubrieron el prototipo con aproximadamente 500 sensores térmicos y de presión, apodados internamente "lollipops". Estos dispositivos monitorean la transmisión del calor a lo largo del chasis de escalera, el tanque de combustible y la línea de escape, donde los gases salen del motor a temperaturas superiores a los 920 °C (1.700 °F) y se mantienen por encima de los 425 °C al llegar a la salida trasera.
La pick-up supera pruebas en una "cámara de calor" que simula un garaje hirviendo y pruebas de arrastre extremo con la tecnología BlueCruise activa. Foto: Henry Payne / The Detroit News
Una vez completada la tanda de 20 minutos de arrastre continuo a alta velocidad, el vehículo entra inmediatamente en una "cámara de calor" (hot box) en los boxes del circuito. Al cerrar las puertas tras la camioneta, los técnicos simulan la llegada de un conductor a un garaje cerrado tras un trayecto de alta exigencia bajo el sol, verificando que no existan fugas de fluidos ni fallas en los soportes del motor .
Características de la nueva F-150: novedades mecánicas y tecnología de asistencia
El proceso de pruebas en las pistas de Arizona sirve para ratificar los cambios mecánicos y tecnológicos introducidos en esta renovación del modelo:
La renovada Ford F-150 pone a prueba sus nuevos motores V6 de 3.0 litros y el clásico V8 de 5.0 litros en las instalaciones de Whittman, Arizona. Foto: Henry Payne / The Detroit News
- Evolución en las motorizaciones: la versión de entrada reemplaza el bloque de 2.7 litros por un nuevo motor V6 EcoBoost de 3.0 litros turboalimentado. Además, se expande la disponibilidad del tradicional motor V8 de 5.0 litros a las versiones de gama alta King Ranch y Platinum.
- Conducción autónoma con remolque: el sistema de asistencia al conductor BlueCruise actualiza su software para permitir la conducción sin manos en autopista incluso cuando la camioneta arrastra un remolque de gran tonelaje.
- Edición especial: la gama incorporará un paquete colaborativo con la marca de indumentaria de trabajo Carhartt, junto con ajustes en las variantes todoterreno Tremor y Raptor.
Durante las pruebas en Arizona se registraron más de 40 °C a temperatura ambiente.
Aunque la mayor parte del desarrollo inicial se realiza mediante simulación por computadora y en túneles de viento en la sede de Dearborn, Michigan, las pruebas en el desierto de Arizona representan la confirmación final en condiciones reales antes de que la línea de producción comience sus operaciones de cara a la comercialización del vehículo.
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