Comprar un auto de segunda mano puede ser toda una aventura. Acudimos al encuentro con el vendedor y vemos que el cuentakilómetros marca una cifra tentadora, el precio parece un chollo y el vehículo brilla como si fuera nuevo, pero no todo lo que reluce es oro. Comprar un vehículo de segunda mano puede convertirse en una experiencia de lo más negativa si no se presta atención a ciertos detalles clave.

Así nos lo cuenta el mecánico de desguace Bernat Escolano, conocido en redes sociales por publicar contenido informativo sobre vehículos de motor. Según el experto, es muy probable que los vendedores nos intenten colar un automóvil con kilómetros rebajados, por lo que es necesario estar alerta y fijarnos en cada señal.

En primer lugar, el joven hace referencia a la tapicería: “Si un auto viejo está demasiado perfecto es porque lo han maquillado” comenta Bernat, el cual asegura que no debemos dejar llevarnos por lo que nos diga el vendedor: “Si el tubo de escape hace un ruido raro no es normal, por mucho que nos digan que sí”.

Estar atentos a las señales es esencial para no permitir que nos estafen. Foto: IG/bernideldesguace

Otra de las señales que nos dejan entrever que el vehículo tiene más kilómetros de lo que parece es el humo que suelta al arrancar: “Si suelta humo blanco o azul es mala señal, es cosa del motor. Y si el humo es negro al acelerar significa que el filtro de partículas o la EGR están tocados” sentencia el mecánico.

Estar atentos a las señales es esencial para no permitir que nos estafen, puesto que uno de los fraudes más habituales en el mercado de ocasión es la manipulación de los kilómetros. Muchos vendedores rebajan el número que aparece en el odómetro, una práctica ilegal pero frecuente, ya que un vehículo con menos kilometraje se vende más rápido y a un precio más alto.

Revisar el historial del auto y solicitar el libro de mantenimiento: gestos clave para comprobar el kilometraje del vehículo

Sabiendo esto, los expertos recomiendan desconfiar de ofertas demasiado atractivas y revisar a fondo el historial del vehículo. Solicitar el libro de mantenimiento, comprobar las fechas y kilómetros de las revisiones o pedir un informe oficial de la DGT puede aportar pistas muy importantes. Asimismo, conviene fijarse en el desgaste del volante, los pedales o los asientos, que a menudo delatan un uso intensivo.

Antes de cerrar la compra, conviene acudir a un taller de confianza. Una revisión mecánica puede revelar incoherencias entre el estado real del automóvil y los kilómetros declarados. Además, en algunos modelos es posible contrastar el kilometraje almacenado en distintas centralitas electrónicas, lo que dificulta ocultar una manipulación.

Comprar un vehículo de segunda mano, una decisión que requiere cautela

En definitiva, comprar un auto de segunda mano no tiene por qué ser una mala experiencia, pero sí exige cautela y atención. Informarse, preguntar y no dejarse llevar por los chollos puede marcar la diferencia entre una compra acertada y una estafa. Cuando se trata de kilómetros, a veces el problema no es lo que el vehículo ha recorrido, sino lo que no te están contando.

Helena Ortega