Durante o poco después del duelo, tras la pérdida de su ser querido, pueden surgir dudas sobre si las deudas del fallecido pasan a sus herederos o, directamente, desaparecen. Entonces, para evitar sorpresas al recibir una herencia, conviene conocer las reglas tributarias establecidas por el Servicio de Impuestos Internos (IRS).

Es probable, y ocurre más de lo que cabría imaginar, que una deuda de impuestos federales salga a la luz recién cuando llega el momento de repartir los bienes de una persona entre sus herederos. Los asesores de la firma Precision Tax destacan que las deudas fiscales no desaparecen, incluso si el contribuyente muere.

Entonces, si una herencia presenta deudas con el IRS es fundamental que el albacea, un representante personal de la herencia, se encargue de resolver el tema.

El IRS explica que “el testamento suele designar un albacea para administrar la herencia y distribuir los bienes”. Si no existe testamento, si no se designó a un albacea o si el albacea designado no puede o no desea ejercer el cargo, el tribunal suele nombrar a un administrador”.

¿Qué debe hacer el albacea?

El albacea será el encargado de reunir todos los bienes del difunto, pagar a los acreedores y distribuir los bienes restantes entre los herederos. Para cumplir con el IRS, debe presentar la Declaración Final de Impuestos (Final Tax Return) que abarca el período desde el inicio del año fiscal hasta el momento del deceso.

El albacea será el encargado de reunir todos los bienes del difunto, pagar a los acreedores y distribuir los bienes restantes entre los herederos. Foto: Newsweek.

El IRS utilizará esta declaración para determinar cuáles son las deudas. En caso de que haya fondos, los impuestos se descontarán del patrimonio, antes de ser distribuidos por herencia.

Agregan desde Precision Tax que cualquier activo (dinero, propiedades o inversiones) es adecuado para saldar una deuda tributaria. Además, “si no existen tales activos, la agencia federal puede considerar la cancelación de la deuda por fallecimiento”.

En resumen, el albacea debe hacer lo siguiente:

  • Presentar la declaración del patrimonio y del impuesto sucesorio cuando corresponda.
  • Pagar los impuestos adeudados con los activos del fallecido antes de distribuir la herencia.

El IRS informa que “el albacea de un patrimonio insolvente es responsable de cualquier obligación tributaria si tenía conocimiento de ella o no actuó con la debida diligencia para determinar su existencia antes de la distribución de los bienes”.

En algunos casos, los beneficiarios de la herencia también pueden tener obligaciones. “Si no presentas impuestos como beneficiario de una persona fallecida, el IRS puede hacerte personalmente responsable de los impuestos impagos”, explica Precision Tax.

Aclaran los expertos que “esto no significa que heredas la deuda con el IRS de forma automática, sino que puedes tener responsabilidad por distribución si recibiste bienes antes de pagar los impuestos”.

Es decir que el IRS no puede cobrar a los herederos las deudas de sus padres, salvo que estuvieran ligados legalmente a esa deuda a través de una responsabilidad conjunta o como cofirmantes. Sin embargo, en algunos casos, la propiedad conjunta o las cuentas con beneficiarios nombrados pueden verse afectadas.

En caso de que los herederos de alguna manera compartan el patrimonio con el fallecido, el IRS podría iniciar un embargo sobre sus bienes. El procedimiento de embargo es el siguiente:

  1. El IRS determina el impuesto y envía un Aviso y Demanda de Pago (una factura).
  2. La persona notificada no paga.
  3. El IRS le envía un Aviso Final de Intención de Embargo y sus Derechos a una Audiencia (aviso de embargo) por lo menos 30 días antes de imponer el embargo.

Antes de iniciar un embargo, el IRS envía un Aviso Final. Foto: REUTERS.

El IRS es claro al explicar cuándo inicia el embargo. “Si no paga los impuestos (ni establece un plan de pagos) el IRS puede embargar cualquier propiedad o derecho a propiedad que le pertenece o en la cual tiene interés”.