Cantinflas llevaba décadas haciendo reír cuando, en una de sus últimas entrevistas, Mario Moreno respondió una pregunta que dejó por un momento sus películas fuera de la conversación.

El actor habló de aquello que todavía lo preocupaba, recordó una tragedia que había golpeado a México y contó qué sintió al enterarse mientras estaba fuera del país.

Cantinflas, Mario Moreno en su última entrevista, confesó por qué no podía dormir tranquilo

“No duermo tranquilo por tantos problemas y tanta injusticia que hay en el mundo”, respondió Mario Moreno cuando le preguntaron si podía descansar en paz.

Después mencionó una imagen concreta: “¿Cómo puede usted ser feliz viendo a los niños que se mueren de hambre?”. También habló de las guerras y de las personas que habían muerto en ellas.

El actor recordó entonces el terremoto que golpeó México el 19 de septiembre de 1985. Moreno se encontraba fuera del país cuando recibió las primeras noticias sobre los derrumbes y las víctimas.

Cantinflas, Mario Moreno en su última entrevista, confesó por qué no podía dormir tranquilo.

Contó que lloró al enterarse. “Sentí que el que se desplomaba era yo, no mi país”, recordó. Tampoco podía regresar inmediatamente para colaborar después de la catástrofe.

Moreno vinculaba esa preocupación con su propio personaje. Definía a Cantinflas como un hombre que podía tener poco, pero que al encontrarse con alguien que tenía todavía menos intentaba ayudarlo.

El olvido frente al público que terminó creando el cantinfleo

Antes de llegar al cine, Mario Moreno trabajó en las carpas mexicanas. Allí comenzó a construir el personaje y eligió llamarse Cantinflas por una razón familiar.

No quería que su apellido apareciera en los carteles y que su padre descubriera a qué se dedicaba. El origen de su particular manera de hablar también quedó asociado con aquellos espectáculos.

Una noche se enfermó el encargado de anunciar los números siguientes y Moreno tuvo que reemplazarlo. Salió frente al público, comenzó la presentación y olvidó aquello que debía decir.

Cantinflas: una situación accidental le dio vida a su personaje.

En lugar de detenerse, improvisó. Encadenó frases cada vez más confusas mientras intentaba disimular el olvido y escuchaba cómo aumentaban las risas entre los espectadores.

Al día siguiente regresó el presentador habitual. Sin embargo, el público pidió que apareciera nuevamente “el de ayer”. Aquel accidente escénico terminó convertido en uno de los recursos centrales del personaje.

Las películas que llevaron a Cantinflas fuera de México

Mario Moreno nació en 1911 y trasladó al cine el personaje que había desarrollado en las carpas. Ahí está el detalle, estrenada en 1940, fue una de las películas decisivas de esa etapa.

Después protagonizó títulos como El circo, de 1943, El bolero de Raquel, de 1957, y El padrecito, estrenada en 1964.

Su carrera tuvo un salto internacional en 1956 con La vuelta al mundo en 80 días. Allí interpretó a Passepartout y compartió la película con el actor británico David Niven.

El olvido frente al público que terminó creando el cantinfleo.

La actuación le dio uno de sus principales reconocimientos fuera de México: recibió el Globo de Oro como mejor actor de comedia o musical.

Décadas después de aquellas primeras funciones en las carpas, Moreno seguía explicando a Cantinflas desde las mismas preocupaciones que expresó en su entrevista: el hambre, las guerras y la posibilidad de ayudar a alguien que tenía menos.