La investigación oficial sobre el apagón que dejó sin electricidad a casi 600.000 usuarios del Área Metropolitana de Buenos Aires apunta a la contaminación del gas utilizado por uno de los interruptores de alta tensión de Edenor. La empresa, sin embargo, todavía no convalida esa explicación y sostiene que continúa analizando las causas de la falla.
Según pudo confirmar Clarín con fuentes de la Secretaría de Energía, el desperfecto se produjo en el interruptor L46 de la subestación Malaver, ubicada en el partido bonaerense de San Martín. El equipo contenía gas hexafluoruro de azufre (SF6), utilizado como aislante en instalaciones eléctricas de alta tensión, que se encontraba contaminado.
“La falla se originó en un gas que llevan los interruptores. Se encontraba contaminado el gas SF6 del interruptor L46 y eso causó fallas en cadena en todo el sistema”, indicaron desde la Secretaría, que participa de la investigación a través del Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (Enrege).
La versión de Edenor es, por el momento, más cautelosa. Desde la distribuidora se limitaron a señalar que “fue una falla en 220 kV en la subestación Malaver” y agregaron: “Estamos investigando la causa”. La compañía no atribuyó oficialmente el episodio a la contaminación del SF6.
El apagón se produjo durante la noche del sábado y afectó a barrios del norte de la Ciudad de Buenos Aires y a localidades del norte y oeste del conurbano. En el momento de mayor impacto quedaron sin servicio más de 500.000 usuarios de Edenor y cerca de 80.000 de Edesur, cuya red también resultó afectada por la falla original.
El Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (Enrege) continúa armando el expediente para reconstruir el episodio y determinar responsabilidades. El análisis está a cargo de un grupo integrado por directores y técnicos del organismo, junto con especialistas de las empresas involucradas.
El ente regulador publicará la convocatoria a una reunión abierta de su directorio que se realizará el lunes 28 de septiembre a las 11. Durante el encuentro, el directorio recibirá el informe que preparan los técnicos con la evaluación completa del apagón.
Ese documento será clave para establecer por qué se contaminó el gas, si el problema podía haberse detectado durante las tareas de mantenimiento y si existían revisiones pendientes sobre el interruptor. También permitirá determinar si corresponde iniciar un procedimiento sancionatorio contra la distribuidora.
Edenor abastece a una población estimada de nueve millones de personas en 20 municipios del noroeste del Gran Buenos Aires y en la zona noroeste de la Ciudad, sobre una superficie de 4.637 kilómetros cuadrados. La empresa está controlada por los empresarios José Luis Manzano, Daniel Vila y Mauricio Filiberti.
El grupo acaba de ampliar su presencia en los servicios públicos con la adquisición a YPF del control de Metrogas, la mayor distribuidora de gas del país. Filiberti, además, participa de uno de los grupos interesados en la privatización de AySA.
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